Por Enzo Alberto Regali
Contralmirante retirado
Carlos Büsser, rosarino, nacido el 10 de enero de 1928. Había sido el jefe del
Operativo Rosario, tal el nombre que recibió el plan de recuperación de las
irredentas islas.Su departamento en el centro de la ciudad de Buenos Aires
era sencillo aunque decorado con buen gusto. Sentados en su living en cómodos
sillones y café de por medio conversamos varias horas de las que grabé solo una
parte para el libro que no llegó a ver la luz. Su muerte no ha sido objeto de
importancia para la prensa. En internet solo unos pocos sitios la reflejan,
pero no el establishment mediático oficial u opositor. ¿Realmente fue una operación que surgió -algunos
llegan a decir que luego de la movilización del 30 de marzo de la CGT- producto
de la crisis y la decadencia que vivía el gobierno encabezado por el general
Leopoldo Galtieri? Su pregunta tiene tres partes, le contesto la última, la
movilización de la CGT del 30 de marzo no tuvo nada que ver porque nosotros
estábamos marchando hacia Malvinas desde el 28 de marzo al mediodía, así que el
30 de marzo íbamos con la orden de tomar Malvinas si no nos daban contraorden,
de manera tal que esa interpretación queda descartada y es absolutamente falsa.
Con respecto a la improvisación, Acá de lo que se trata es de que quienes
planifican, sepan su profesión y no cometan imprevisiones, yo tuve la suerte de
tener subordinados míos que eran tan buenos profesionales que no cometían
imprevisiones, entonces funcionó bien la cosa, mérito de ellos, porque fíjese
que nosotros el 1º de abril habíamos ido con la suposición que íbamos a llegar
por sorpresa y que los íbamos a sorprender a los ingleses, sin embargo el 30 de
marzo a la noche supimos que los ingleses estaban organizando la defensa y el
1º de abril a la mañana, en 35 minutos cambiamos el plan, le cambiamos la
misión a muchos, cambiamos los objetivos iniciales, la hora y la playa de
desembarco, es decir, cambiamos prácticamente toda la operación y la dejamos
conceptualmente igual, sin modificar básicamente los conceptos de la operación,
cambiamos un montón de cosas, porque improvisamos.

Fíjese que decidir, frente a
la ruptura de la sorpresa, que seguíamos adelante con una operación que nos
exigía
no causar bajas al enemigo y que era la condición básica para ejecutar
la operación. Lo decidimos, yo diría que en el término de 30 segundos, usted me
dice ¿fuimos irresponsables? No, lo teníamos pensado de antes y lo único que
hicimos ahí fue formalizar la decisión de seguir adelante, creyendo que
podíamos conseguir el objetivo de lograr que fuera incruenta, como se consiguió,
se ve que acertamos, pero elegimos en pocos segundos, no más de 30 segundos
entre que formulamos la pregunta y tomamos la decisión. ¿
Cómo se enteran los
ingleses que estábamos en marcha o cómo cree usted, al menos que lo hicieron?
Yo creo que básicamente fue por la inteligencia del satélite norteamericano,
por la información que daba ese satélite, los ingleses no tenían satélite y
otro país tampoco y no hubo imprevisión, tuvimos varias cosas que no estaban previstas de
antes y que las coordinamos en minutos.
Ahora hay varios libros que
hablan de planes anteriores a 1982 para la recuperación de Malvinas. ¿Fue así?
Yo he participado no menos de 4 veces en ejercitaciones de toma de Malvinas y
creo que no le podemos hacer creer a ningún país del mundo que nunca habíamos
pensado en recuperar Malvinas por la vía militar. Si dijéramos eso ningún país
nos creería, ni los ingleses. Usted fue en la operación Rosario que tenía como
objetivo tomar Malvinas luego SE vuelve al continente. Sí, el 3 de abril a la
tarde yo salí de Malvinas. Bien, al comienzo se tenía pensado dejar un
destacamento mínimo. Y quedó un destacamento mínimo. ¿Cuándo cambia esto? ¿A partir
de qué hecho analizan cambiar aquel plan? El 3 de abril quedó el regimiento 25
del ejército que eran unos 500 hombres y era muy reducido para un archipiélago
que en el sentido Este-Oeste tenía 250 km. de extensión y en el sentido
Norte-Sur 150 km. fíjese que era de Este-Oeste como ir de Buenos Aires a
Rosario y en el sentido Norte-Sur como ir de Buenos Aires a San Pedro, no es
poca cosa. 500 hombres en esa área es muy poquito, casi una fuerza simbólica lo
que dejamos. Toda la fuerza de desembarco que recuperó las Malvinas el 2 de
abril, el 3 de abril ya no estaba, lo único que quedaba era una parte del
estado mayor y yo. Cambia porque los
ingleses informaron el 3 de abril que destacaban la fuerza de tarea con una
brigada. El gobierno argentino que quería negociar dijo si mandan una brigada
en cuanto llegan recuperan porque el regimiento ese que ha quedado
simbólicamente no lo va a poder resistir, entonces mandemos otra brigada para
obligarlos a negociar durante un tiempo mayor. Los ingleses sufrieron eso y
mandaron una nueva brigada para tener superioridad y nosotros también mandamos
otra brigada para provocar demoras y dar lugar a una negociación, ese fue el
motivo del reforzamiento de las Islas. Durante la operación muere Capitán de Fragata de Infantería de
Marina Pedro E. Giachino… estaba previsto que la operación fuera incruenta.
¿Qué me puede decir de Giachino? La orden o el requisito político de la
operación era que se recuperaran las islas con un resultado incruento en
relación con la población civil y todo lo posible con la fuerza militar. Es muy
difícil hacer eso, porque cuando se hace una operación militar, se hace con
armas y las armas matan, hieren, rompen, destruyen y todo eso, que se quería
evitar. Entonces llegamos a la conclusión que lo que había que hacer era
conseguir que se rindieran antes de empezar el combate, pero con los ingleses
no era fácil, porque ellos no se rinden sino después de haber peleado lo
suficiente como para poder demostrar cuando regresan a su país, que pelearon
valerosamente. En general, la forma que tienen de demostrar que pelearon
valerosamente es causar tantas bajas como sea posible y recibirlas. Y nos
causaron bajas. Ellos nos causaron un muerto y dos heridos y a ellos no les
causamos heridos ni muerto y no pudieron demostrar que habían peleado
valerosamente, pero en el momento que estaban ahí, que decidieron rendirse,
tuvieron la sensación que habían satisfecho ese requisito para volver a su
país, que es lo que importa en la guerra. Con Giachino pasó lo siguiente,
cuando hicimos la modificación del plan, el día anterior una de las
modificaciones fue la misión que tenía el grupo del Capitán Giachino,
consideramos que la misión inicial que tenía no se podía ejecutar y le
asignamos esta nueva misión (El que tenía la misión de capturar al gobernador
en el marco de sorpresa era Seineldín, al cual le dimos la misión de despejar
la pista que no era tarea inicial de la fuerza de desembarco). Entonces hicimos
un reajuste de misiones y a Giachino le asignamos la misión de presionar y
capturar al gobernador si era posible. Lo que yo quería era que el gobernador
tuviera siempre una presión de ataque que no lo dejara pensar claramente y que
lo llevara a decidir la rendición antes de que empezara el combate real
generalizado. Yo creo que Giachino entendió muy bien su misión, que era
presionar al gobernador. Giachino terminó tirándole a la ventana del despacho
del gobernador, con él adentro de su despacho, tirándole a la parte de arriba
de la ventana para no herir a nadie y el gobernador terminó tirado debajo de su
escritorio, ahí se quedó su voluntad de pelear y tomó la decisión de rendirse.
Gracias al empuje y a la presión que le puso el Capitán Giachino y ese es su
gran mérito. El mérito de Giachino no es el de haber sido el primer muerto, si
es que eso puede considerarse un mérito, es decir, no debe ser recordado Giachino
por la circunstancia de ser el primer muerto. Giachino debe ser recordado por
ser el que generó la decisión del gobernador inglés de rendirse antes de
empezar a pelear. Por eso Giachino debería ser considerado un héroe nacional,
un héroe del nivel de Lavalle, Rosales, de esos tipos que peleaban con un
coraje inclaudicable. Giachino fue de esos hombres, lamentablemente en esta
Argentina un poco tilinga que vivimos todos, lo consideramos el primero que
murió y nada más, pero fue mucho más que eso.

Sobre la guerra pesan obviamente
muchas críticas. Una parte de la sociedad y generalmente cierta intelectualidad
desacredita duramente la guerra. Muchos se basan en el informe Rattenbach, pero
más allá del informe hay una postura considerando a los hombres que pelearon
allí como “los chicos de la guerra”, victimizándolos como “desaparecidos” de la
dictadura y a los militares en general mostrando diferentes tipos de
“perversiones” durante la guerra ¿cómo fue esto? Usted siempre hace tres
preguntas en una. Yo creo que el informe Rattenbach tiene que empezar diciendo
que el general Rattenbach lo firmó expresando su disidencia por la metodología
empleada y por el tiempo empleado en hacer el informe. La firma del General
Rattenbach dice eso antes de la firma, es decir, no disentía de cualquier cosa
sino por la metodología y por el tiempo empleado o le pareció mucho o poco, no
aclaró nunca cuál era el motivo pero dice así y eso en general no se habla y yo
no vi en el artículo de La Nación (hace mención a un artículo de La Nación en
el que habla el hijo del general Rattenbach) que se mencionara esa
circunstancia. En relación con lo que dice la intelectualidad es cierto, todos
afirman y hablan de los errores estratégicos, nadie dice cuáles son, hablan de
los enormes errores, pero nadie dice bien cuáles son los errores. Suele decirse
que uno de los errores fue que no supiéramos hacer operaciones conjuntas, eso
lo dice Balza, fíjese que él, como artillero, está ignorando que en el grupo de
artillería de él, estaba incorporado en el sistema de artillería, la batería de
artillería de infantería de marina del batallón 5 y que él con su artillería le
dio apoyo al batallón 5, entonces ahí tiene una integración que él la hizo y no
se dio cuenta que estaba actuando conjuntamente. La operación del 2 de abril
fue ejecutada bajo las órdenes de un General, el General García que era el
Comandante en Teatro de Operaciones de Malvinas, que fue a bordo del destructor
Santísima Trinidad y que tomó decisiones, por ejemplo el día que cambiamos el
plan, lo hicimos junto con el General García al plan y además cuando yo dije
creo que el plan todavía lo podíamos ejecutar, yo estaba sentado al lado de él
y dijo yo estoy de acuerdo, o sea que estuvo dirigiendo la operación y el
General García quedó a cargo de las Islas con gente de la Marina, fíjese que el
2 de abril casi toda la flota estaba subordinada al General García y la fuerza
de infantería de Marina que desembarcó lo hizo cumpliendo las órdenes del
general García y durante la defensa, el batallón 5 estuvo en el esquema de los
regimientos del ejército y los ingenieros anfibios estuvieron en el esquema de
los ingenieros del ejército y la artillería antiaérea nuestra estuvo en el
esquema de la artillería antiaérea de la fuerza aérea y toda la fuerza que
mandamos yo mandé 1569 infantes de marina, que todos estuvieron dentro del
esquema de defensa de Malvinas, no éramos rancho aparte. De manera que cuando
se habla de que no supimos hacer operaciones conjuntas, alguien tiene que venir
a decir cuál operación conjunta no supimos hacer. Cuando se generaliza así,
cuando los "intelectualoides" dicen se cometieron errores, no había
operación conjunta, digan cuáles eran y vamos a analizarlo.
Cualquiera puede
especular en la historia, pero a veces da la sensación de que a pesar de todo
lo que se ha dicho de Malvinas, la guerra estuvo en determinados momentos a
punto de ganarse, incluso hay un libro del capitán inglés Julian Thompson que
da la sensación de que en determinadas circunstancias, la guerra estaba muy
pareja y repentinamente hubo decisiones políticas ¿Usted cree que fue así?
¿Hubo una gran disparidad o en realidad hubo cuestiones, impensadas, de
fortuna, o de mala fortuna, en fin, de inteligencia o errores, que como pasa en
toda guerra, se gana y se pierde? Hubo otro libro muy interesante que es el
libro del Almirante Woodworth que se llama “Los cien días”, en los últimos días
de su diario anota, creo, que le quedan 3 buques que andan bien, todos los
otros buques de su flota tienen un problema que lo tiene medio mal y se ha
dicho con bastante credibilidad, ellos han afirmado que si el 14 de junio no se
producía la rendición de los argentinos, los ingleses se iban, Woodworth iba a
tomar la decisión de replegarse. Yo creo que no hubiera sido así, ellos
hubieran aguantado también, hubieran persistido porque en la guerra gana el que
aguanta más, de dos que están agotados y en el límite de sus fuerzas, suele
ganar el que aguanta más, no siempre, pero en general suele ser así. Yo creo
que especular sobre lo que no pasó, es fácil decirlo, total nadie puede
demostrar lo contrario. Creo que la victoria británica fue muy marginal, fue
muy estrecha, fue ahí nomás porque cuando los ingleses ganan con amplitud le
sacan al enemigo tantas ventajas en el tratado que hacen inmediatamente a
continuación de la derrota o de la victoria, le sacan todo, acá no consiguieron
un tratado siquiera, ni un tratado ligeramente beneficioso, la Argentina no le
firmó nada, el que firmó fue el general Menéndez la rendición de la guarnición
que estaba en Puerto Argentino, pero no se vendió la Argentina, el gobierno
argentino no accedió a firmar un cese de hostilidades y ellos siguieron armando
ese sistema defensivo porque los argentinos no habían declarado el cese de
actividades. Ha pasado algo que es poco conocido, la guarnición argentina que
se rindió andaba en los 10 ó 12 mil hombres, manejar esa cantidad de
prisioneros es algo bastante complejo, entonces devolvieron a todos los soldados
y se quedaron con los oficiales como prisioneros hasta que el gobierno
argentino declarara el cese de hostilidades y lo dijo la señora Thatcher en el
Parlamento, no le estoy diciendo algo que me parece. Dijeron hasta que no
declare el cese de hostilidades, los prisioneros argentinos no van a volver,
porque el gobierno argentino se había negado a firmar el cese de hostilidades,
ni eso nos pudieron arrancar de tan estrecha que fue su victoria, no ganaron
por muerte, ganaron ahí nomás y entregaron los prisioneros cuando vieron que se
venía un problema mucho peor que no iban a poder manejar y era el desprestigio
por usar como rehenes a los prisioneros.

Relacionado con lo que hablamos antes
respecto del pensamiento de cierta intelectualidad, hay algunas teorías que
sostienen: ¿Para qué pelear por Malvinas? ¿Cuál es la importancia de Malvinas?
de última son dos islas en el sur desolado. Esto lo dicen palabras más o menos
hombres como Vicente Palermo y Carlos Escudé. ¿Cuál es la importancia
estratégica de Malvinas? Yo una vez escuché una comparación que me pareció muy
ligada a lo que usted se refiere. Alguien dice decime ¿el dedo chico del pie
izquierdo te sirve para algo? Parece que no para mucho, entonces por qué no me
lo das, cortátelo y dámelo. Creo que es eso, es un pedazo del territorio
argentino, hay una usurpación territorial, nosotros peleamos en la guerra de
Malvinas por la integridad de ese territorio y si un Estado Nacional pelea por
su territorio, porque tiene mucho, un Estado nacional es un pueblo que vive en
un territorio que tiene una estructura de gobierno que hace que ese pueblo
pueda convivir y relacionarse con otros pueblos… Las Malvinas están muy
próximas a la unión de los dos océanos, Atlántico y Pacífico, la única otra vía
que hay para pasar al Pacífico es Panamá o algún otro canal que puedan hacer en
algún otro momento. El canal de Panamá es muy vulnerable y tiene dificultades
para grandes barcos, lo tienen que ampliar, es un problema complejo, lo que
hace que el pasaje del Pacífico al Atlántico y recíprocamente sea un lugar
estratégico, es un punto estratégico y las Malvinas están en ese lugar, permite
el control cercano de ese pasaje, de manera que tiene importancia estratégica
presente o virtualmente futura, de manera que eso no se puede descartar y
después aparece la posibilidad de explotación económica, ahí hay 3 elementos
que son económicamente relevantes, uno es la pesca, que no es un elemento muy
importante, pero por ser renovable, si se lo administra bien puede durar
eternamente, aunque no sea una gran riqueza, es una riqueza que puede ser
permanente o constante. Hay lo que se llaman nódulos metálicos, es decir
bloques metálicos que están en el fondo del océano y que se han detectado y
existe una gran dificultad para llegar al fondo y rescatarlos, pero cuando la
tecnología resuelva ese problema, hay una riqueza potencial. La otra son los
yacimientos de petróleo que se ha dicho que no son económicamente rentables cuando
se hizo la exploración, lo cual es cierto, en este momento no son
económicamente rentables pero cuando la tecnología avance y los haga más
baratos o cuando la escasez de petróleo en el mundo suba el precio del
petróleo, van a pasar a ser rentables, de manera tal que ahí hay una gran
riqueza potencial que es lo que hace que los ingleses quieran hoy quedarse en
las Malvinas. Desde el punto de vista de algunos, Malvinas significó cambios,
hubo sectores políticos que antes no podían mantener un diálogo y que a partir
de allí lo establecieron. Hubo cambios en las fuerzas armadas fue notorio,
porque de haber estado pensando en el año 78 -a escasos 4 años de la
recuperación- en una guerra con Chile y esto más allá de lo que Chile hizo
después, se pasó a un enfrentamiento con las dos mayores potencias
occidentales. Por otra parte la respuesta prácticamente unánime de América con
excepción de Chile, cuyo accionar fue ocultado y Colombia que se abstuvo en la
OEA junto a los EE. UU. de convocar el TIAR contra Gran Bretaña, todos los
países latinoamericanos apoyaron. Para Carlos Busser ¿qué significó esto? ¿fue
realmente un cambio? Yo creo que hubo un cambio sustancial, creo que la
Argentina nunca había pensado que se iba a atrever a pelear por lo suyo, hacía
muchos años que la Argentina no peleaba, yo le diría que la última vez que nos
enfrentamos a una pelea internacional, sacando lo de la triple alianza, era en
1845 contra las dos mayores potencias navales del mundo de ese momento, Francia
y Gran Bretaña, en la vuelta de Obligado, donde éramos claramente inferiores y
donde fuimos derrotados sabiendo que venían fuerzas superiores
tecnológicamente. Yo le diría que la diferencia tecnológica que había en la
vuelta de Obligado en 1845 era mucho mayor que la diferencia tecnológica que
había en 1982 entre los ingleses y nosotros, fíjese que en 1845 vinieron con
buques de vapor, lo cual les daba en el río una enorme libertad de maniobra,
además la artillería de los buques ingleses y franceses era con cañones de
ánima rayada, en lugar de los cañones que se cargaban por la boca y que tiraban
balas redondas que eran esferas de acero. Ellos tiraban granadas explosivas con
una precisión enorme que es la tecnología de los cañones de hoy, fíjese la
diferencia tecnológica enorme que había en 1845 entre la artillería del General
Mansilla y la artillería de los buques ingleses y franceses y peleamos contra
un enemigo que sabíamos que era superior y que los exiliados argentinos que
estaban en connivencia con la escuadra inglesa y francesa en Montevideo, se
burlaban y decían cómo nos atrevemos a pelear contra esa superioridad
tecnológica. Peleamos y perdimos, pero Liniers cuando peleó en 1806 y 1807 era
inferior particularmente en 1807, era inferior al ejército inglés que había
desembarcado, pero peleó y ganó, porque cuando usted empieza a pelear no sabe
si va a ganar o a perder, el problema es que tenga el coraje de pelear por lo
suyo, a veces va a ganar y a veces va a perder, pero eso es otra cosa, porque
la lección que queda para todos los que ven la pelea es que usted pelea por lo
suyo y que es capaz de defender lo suyo, sino todos saben que usted es un
cobarde y todos van a tratar de arrebatarle algo en el futuro.
Pero además,
políticamente ¿cómo lo ve usted? Suele decirse que las Malvinas fue el pivote
que permitió el pasaje a la democracia, es un hecho bisagra en el sentido de
que no se pensaba que los argentinos pudiéramos pelear como peleamos, claro que
se cometieron errores, pero los ingleses también cometieron errores, podemos
buscar la bibliografía inglesa y encontramos los errores que ellos reconocen
haber cometido. El problema es que fue una bisagra porque si no hubiera
ocurrido la recuperación de las Malvinas, hoy usted y yo no estaríamos hablando
de este tema, sería una reivindicación abstracta que estaría archivada por ahí
y que de vez en cuando la recordábamos un poco y nada más. Hoy es una guerra
donde tenemos hechos heroicos, muertos, una herencia de coraje y de valor que
los argentinos tenemos que rescatar. Que no lo estemos haciendo en este momento
porque la dirigencia desde el año 82 hasta ahora haya fallado, es otra
historia, pero el hecho es que tenemos algo que nos debería incitar a
estudiarlo, a ver qué bueno había en todas esas acciones de la guerra. Usted
fíjese la hidalguía con que procedieron mis soldados el 2 de abril y que
procedieron todos los soldados argentinos que estuvieron en Puerto Argentino y
en todas las islas con relación a la población de los soldados ingleses
prisioneros, son pocos los ejemplos de un comportamiento tan correcto y tan
hidalgo hacia el enemigo vencido y eso no lo rescatamos como valor nuestro, de
nuestra sociedad. A veces alguien lo menciona como el coraje de nuestros
soldados, pero no de nuestros oficiales y suboficiales, ¿de dónde salían los
oficiales y suboficiales si no era de la misma población? ¿O no eran pueblo? ¿O
me van a decir que un suboficial y un oficial no son pueblo argentino?
Bueno,
pero le doy un dato que es interesante y altamente positivo. La nueva Ley de
Educación en su artículo 92 establece como eje curricular obligatorio y
principal dentro de la educación Argentina, el estudio del MERCOSUR y las
Malvinas y los derechos soberanos sobre ellas. Claro, pero ojo, hay que ver qué
se les enseña a los chicos, si como dicen algunos funcionarios argentinos, la
guerra por Malvinas fue una guerra ilegítima y les vamos a enseñar eso a los
chicos, vamos a distorsionar el espíritu de esa ley, ojo que las leyes suelen
ser mal ejecutadas por los ejecutantes. Entonces hay que tener mucho cuidado
porque el mensaje que se está mandando, yo he leído o me he enterado de alguna
disposición de algún ministerio que dice más o menos textualmente así: este año
se cumplen los 25 años del 14 de junio. Usted imagínese un ministerio que va a
conmemorar o festejar los 25 años del 14 de junio, la rendición. Eso es lo que
esos funcionarios rescatan de toda la guerra de Malvinas, el día de la
rendición. Deben festejarlo me imagino yo. Pero en realidad más allá de eso, el
solo hecho de que la ley esté poniendo la exigencia, cosa que hasta el momento
no se había hecho… La constitución también lo dice… expresa un concepto
parecido, pero que esté en la ley me parece bárbaro. Empezar a hablar del tema
es empezar a hablar en todos los sentidos. Sí, yo creo que sí, es lamentable
que hayamos esperado 25 años, porque… ¿cuándo salió la ley de educación? Pero
antes ni siquiera se aceptaba hablar del tema y se escondía, hoy creo que se ha
dado un paso Sí, es un paso que hay que complementarlo e implementarlo con la
previsión de material a los maestros para que puedan enseñar la verdad y no una
cosa distorsionada. Si a los maestros les proveemos películas donde solo se
destaque la cobardía, el miedo o los sufrimientos de los soldados y no los
hechos heroicos que hubo, creo que le damos una mala información al maestro,
estamos conspirando contra la buena idea o el buen espíritu de esa ley. ¿Cómo
ve usted el futuro de Malvinas? Yo creo que a largo plazo, si nosotros tenemos
habilidad, las vamos a recuperar, pero tenemos que ser un pueblo hábil y
creíble en un sentido, que cuando decimos que las Malvinas son argentinas,
creíbles de que vamos a tratar de recuperarlas, no que estamos blableteando que
las vamos a recuperar. No hace mucho un inglés decía que si nosotros no
hubiéramos desarmado las fuerzas armadas, si hubiéramos mantenido una amenaza
potencial por la capacidad de hacer una nueva operación, probablemente ya las
hubieran entregado, ya hubieran arreglado. Yo creo que ahí hay un problema,
nosotros no solo no tenemos la capacidad sino que lo declaramos y como torpeza
es incalificable. Yo le decía recién que en las Malvinas hay una riqueza
potencial que es el petróleo que creo que es lo que incita o impulsa a Gran
Bretaña a quedarse. Para los ingleses el gasto y el esfuerzo defensivo que
hacen, porque no creen que nosotros seamos tontos de por vida, creen que alguna
vez alguien se puede dar cuenta de que estamos tan cerca que con un manotazo
las podemos recuperar, entonces están obligados a mantener el esfuerzo
defensivo y en ese marco ellos gastan mucho anualmente y no saben hasta cuándo,
hasta que tengan que extraer el petróleo pero ese día va a ser más grande el
gasto defensivo, gastan 100 millones de libras anuales, que parece poco dentro
del gran presupuesto que tiene Gran Bretaña, pero para los ingleses son 100
millones de libras y si pueden evitar gastarlo, lo van a evitar, esa es la
idea, no es el porcentaje del gasto de defensa, entonces tienen ese problema.
El otro problema es que si por arte de magia mañana los ingleses nos
devolvieran las Malvinas, el mar adyacente, nos devolvieran todo y dijeran que
se van, la Argentina hoy por hoy no tiene ni capacidad tecnológica para hacer
la explotación ni los capitales. No tenemos empresa petrolera argentina que lo
pueda hacer ni el capital para invertir. Entonces necesariamente si quisiéramos
explotarlas mañana como dueños, tendríamos que caer en una concesión a alguien
y probablemente debamos hacer una concesión a una empresa inglesa. Arreglemos
políticamente para hacernos socios y entonces pidamos la devolución de la
soberanía que es lo que nos interesa y asociémonos con quienes inexorablemente
nos vamos a tener que asociar. Yo creo que ahí hay un amplio campo para
negociar por un lado el reconocimiento de la soberanía que a los ingleses, si
se les mantiene el negocio van a entrar en negociación. Tenemos un ejemplo muy
claro en Hong Kong, la isla de Hong Kong dentro de la Bahía de Hong Kong, fue
concedida a perpetuidad por el gobierno chino a Gran Bretaña en 1843 y las
tierras adyacentes de la bahía se las dieron con una concesión precaria que
vencía en 1997. Entonces cuando terminó la guerra de Malvinas en 1982, la
señora Thatcher fue a Pekín a arreglar el futuro de la colonia, el gobierno
chino dijo que quería que en el 97 le devolvieran todo, entonces ella dijo no,
es una concesión a perpetuidad para el gobierno británico Pero fue hecho por un
gobierno débil y corrupto y no lo reconocemos dijeron los chinos y entonces la
señora Thatcher, entre China y nosotros hay una diferencia potencial, pero
arregló, le devolvió toda la colonia al gobierno Chino con el compromiso por el
gobierno chino durante 50 años de mantener la misma situación económica y
jurídica que tenía la colonia, es decir los chinos inventaron el slogan un
país, dos sistemas, el país es China con dos sistemas, el comunismo en toda
China y en Hong Kong el capitalismo, eso fue lo que consiguió la señora Tatcher
y en el libro de ella, que son sus memorias que se llama Mis años de Downing
Street, ella dice y con eso aseguramos la prosperidad de la colonia. Fíjese que
lo que le importaba era la prosperidad de la colonia, no le preguntó a los 6
millones de chinos que vivían en Hong Kong si querían pasar a China o quedar
del lado británico, no hubo autodeterminación, decidieron asegurar la
prosperidad de la colonia. Yo creo que si en las Malvinas le aseguráramos la
prosperidad del negocio, probablemente recuperaríamos las Malvinas con una
negociación, que hay que ser hábiles, que hay que ser duros negociadores, que
sepan y sobre todo negociadores que tengan conocimiento y sobre todo que tengan
patriotismo, que sean argentinos. El día que tengamos eso probablemente las
vamos a recuperar.

Por último usted es un marino muy especial, lo conozco hace
varios años, después del conflicto, siempre ha tenido una visión muy política,
de la negociación, evidentemente para usted la guerra es un segundo plano. La
guerra es un instrumento de la política, como decía Carlos Clausewitz … También
usted ha hablado y se habla mucho de la malvinización y la desmalvinización y
yo sé que usted defiende el concepto de malvinización en contra de la
desmalvinización y que empieza cuando los soldados no fueron recibidos como
debieron serlo en su momento. Me gustaría que usted expresara, qué se entiende
por malvinización, porque he leído algún artículo de mal intencionados en los
últimos tiempos que pareciera ser que quien plantea la malvinización de la
política exterior, está planteando volver a la guerra o volver a tomar las
Islas por la vía militar. Las guerras y la política son en el fondo una gran
operación psicológica, donde lo que usted busca es que el enemigo adopte la
conducta que usted quiere. Lo hace por medios políticos, por presiones
económicas, por un condicionamiento psicológico, lo hace en muchas formas, la
última razón es la guerra, el ejercicio de la fuerza para imponer por la fuerza
la conducta que uno quiere que adopte el enemigo o el otro país. Esa es la
base, es decir, lo que usted está buscando no es vencerlo, destruirlo o matarlo
al enemigo, lo que usted busca es que el enemigo adopte la conducta que usted
quiere, que se rinda, que se repliegue, que se retire o que deje de atacarlo,
lo que usted busca es una conducta en el enemigo y eso es la guerra y es la
continuación de una gestión política. El que ataca y el que defiende, cuando no
tiene más remedio o cuando está seguro de ganar y es muy difícil estar seguro
de ganar, yo creo que en ese marco el proceso de desmalvinización es un proceso
que ha buscado quebrar la voluntad nacional, es decir aflojar el factor
psicológico del pueblo argentino, para que no quiera recuperar Malvinas, para
que no quiera pelear, para que descrea de nuestro derecho y de nuestra
capacidad de recuperarla o defenderla. Entonces se nos ha dicho que están ahí,
que no valen nada, que cómo vamos a enfrentarnos a las grandes potencias ¡y
cuántos hay en el mundo que se han enfrentado a las grandes potencias y han
ganado! No hace muchos años hemos visto la guerra de Vietnam, no sé si no
estamos viendo la situación en Irak como una situación que las grandes
potencias no han podido resolver plenamente a su favor, que está discutible si
no se han metido en un pantano, de manera tal que el hecho que estemos
enfrentados a las grandes potencias no debería ser una razón que justifique el
abandonar nuestra decisión de recuperación. Creo que lo que se busca con la
desmalvinización es que descreamos y perdamos nuestra fe y nuestra voluntad de
conseguirlas o de recuperarlas. Creo que ahí está la esencia y es una operación
psicológica, el desarmarnos espiritualmente, si por el contrario conseguimos
malvinizarnos y hacernos espiritualmente fuertes, vamos a estar siempre en
actitud de recuperarlas y esa es una hipoteca que no van a poder resistir ni
afrontar indefinidamente. En algún momento alguien se las va a sacar por las
buenas o por las malas y no estoy promoviendo ir a una guerra, pero ellos
tienen que saber que por las buenas o por las malas las van a perder algún día
y eso es lo que nosotros tenemos que transmitirles para que los británicos se
convenzan de que van a tener que negociar, ese es el proceso contrapuesto de
desmalvinización que buscan los ingleses y de malvinización que deberíamos
buscar nosotros si fuéramos sensatos. En la desmalvinización hay muchos
aspectos culturales, porque ellos han tenido mucha influencia en la cultura
argentina. Ellos tienen influencia, tienen medios de comunicación que influyen
en la formación espiritual y cultural y nosotros padecemos de una clase
dirigente que como decía Jorge Abelardo Ramos alguna vez, en sus recorridas por
Argentina había descubierto dos leyes fundamentales en cuanto al patriotismo,
que cuanto más lejos estaba del microcentro de Buenos Aires, encontraba más
patriotismo, esa era la primera ley. La segunda era mucho más preocupante,
cuanto más elevado era el nivel socio-intelectual o socio-cultural de las
personas, encontraba menos patriotismo. Un amigo me decía hoy en una
observación casi sociológica, que hay a lo mejor dos causas sumamente buenas
para los argentinos y en general en los pueblitos más chiquitos existe: una es
la de San Martín y su cruce de los Andes y otra es la causa de Malvinas. En
todos lados hay una plaza o una escuela que se llama Malvinas Argentinas.
Cuando aparecen algunos personajes que hablan que ni siquiera las islas son
argentinas, en realidad contrasta con un sentimiento que no se expresa
intelectualmente. Yo lo invito a cualquier pueblito del Gran Buenos Aires,
Santiago del Estero, Chaco, Jujuy, Santa Cruz, de donde usted quiera y va a
encontrar que siempre hay una escuela y una plaza que se llaman Malvinas
Argentinas o combatientes de Malvinas, veteranos de Malvinas, porque está en el
espíritu de los argentinos, aunque nos quieran hacer creer que no, porque los
medios de comunicación no siempre reflejan la verdad. Yo siempre me acuerdo de
un veterano del batallón 5 que le iba económicamente bien, era jovencito pero
le estaba yendo bien, le estoy hablando del año 84, 85 y un día fue una
periodista a hacerle una nota, como había visto que era próspero, le quiso
hacer la nota y fue a la casa de este muchacho, entonces le mostró una linda
casa, bien puesta, con chicos chiquitos y entonces dijo hablame de la guerra,
yo estuve en el batallón 5 y empezó a hablar de lo bien que había peleado,
entonces paró la grabación y le dijo no, me tenés que hablar de que pasaste
frío, hambre, que te trataron mal, sino no te hago la nota y ahí terminó la
nota. Entonces de eso hubo mucho porque lamentablemente los medios de
comunicación social son empresas comerciales que necesitan vender o tener
rating y es más fácil conseguir rating o vender críticas que vendiendo elogios
o reconociendo las cosas buenas, es más fácil vender la cosa baja, criticable.
Hubo una gran campaña en ese tiempo, yo no sé si ahora se ve tanto. Bueno, la
Ley Nacional de Educación habla de otra cosa, la ley la impulsaron los ex
combatientes de Malvinas y muchos gremios, la CGT, es parte de la ley. Claro,
hay mucho, usted sabe que usted y yo no tenemos las mismas ideas políticas,
pero estamos hablando sintiéndonos los dos del mismo equipo, no tenemos ninguna
duda de eso y sin embargo sabemos que políticamente no coincidimos en un montón
de cosas, las podemos conversar porque tenemos esto común que es la cuestión
Malvinas, usted y yo podríamos hablar de nuestras diferencias políticas o
ideológicas y lo haríamos en un nivel de intercambio de ideas o de argumentos y
no nos pelearíamos nunca, porque tenemos este vínculo común, las Malvinas es la
única cosa que hace que todos seamos un mismo país. Nos acercó mucho América
Latina y hay un autor brasileño, Moniz Bandeira, que habla de que los
brasileños no solo hicieron de administradores de los intereses de Argentina en
Londres, sino que además aportaron aviones de reconocimiento y… él lo dice…
corre por su cuenta obviamente, también pilotos. Yo no conozco tantos detalles,
pero puedo decir que tuvimos un fraterno apoyo de Brasil, estuvo siempre al
lado nuestro, el presidente de Brasil que era el General Figueiredo habló con
Reagan, diciéndole que bajara la mano, que la cosa no era como ellos decían o
actuaban, nos ayudó siempre, Brasil estuvo estrechamente al lado de Argentina,
como Perú, Venezuela y Ecuador.

¿Hubo algún momento durante las negociaciones
diplomáticas -como opinión personal- en que tal vez usted diga “acá podría la
Argentina haber aceptado para concluir la guerra de una manera más o menos
conveniente”? Yo creo que los ingleses nunca dieron la posibilidad de negociar,
tal vez la gestión de mediadora más prolongada fue al del General Haig y ahí
está el gran pecado de Estados Unidos. Estados Unidos le dio armamento
suficiente para hacer posible la guerra y después para ganarla a alguien que
cuando está en condiciones de ganador es implacable y no tiene freno cuando se
considera ganador, entonces generó la situación para que Gran Bretaña fuera tan
rígido e implacable en la negociación que no fuera posible negociar. Gran
Bretaña todo a lo largo del General Haig quiso lo mismo, un régimen transitorio
de gobierno, las famosas 3 banderas, que a veces fueron 4, a veces 5 y a veces
3 pero diferentes, es decir no hubo 3 banderas, pero siempre era el régimen
transitorio hasta dar tiempo de consultar a los isleños a ver qué querían ser,
con lo cual íbamos a la autodeterminación que era inaceptable para nosotros, de
manera que con el General Haig no hubo ninguna posibilidad de llegar a un
arreglo. Con la negociación de poco tiempo del presidente del Perú, tampoco
hubo tiempo y además porque hundieron el Belgrano en el medio, si usted me
dice: se pudo seguir negociando a pesar del hundimiento del Belgrano… es
posible, pero siempre hubieran puesto el mismo inconveniente y no se hubiera
podido llegar a un acuerdo. Después hubo una tercera negociación que fue la del
Secretario General de las Naciones Unidas, Pérez de Cuéllar y fue lo mismo,
tropezó con que en última instancia Gran Bretaña dijo: estas son mis
condiciones y me contestan esta noche y las condiciones eran, vamos a poner un
sistema provisional para que se pregunte a los habitantes qué quieren ser y
después hacemos lo que digan. Entonces nunca existió, cuando algún diplomático
o ex diplomático dice que se pudo haber arreglado en la guerra de Malvinas y
que hoy serían nuestras si no hubiera sido por la guerra, lo tiene que
justificar porque está mintiendo, no había negociación en curso y durante la
guerra nunca hubo una posibilidad de llegar a un arreglo por las Malvinas,
salvo que aflojáramos y reconociéramos el derecho de los isleños a
autodeterminarse. Finalmente quiere agregar algo o decir algo en relación a esto?
Yo creo que la decisión de recuperar Malvinas fue la gran bisagra como
decíamos. Hoy el problema de la reivindicación de Malvinas sería como el
problema que decimos que la Antártida es Argentina, pero desde el año 1958 las
tenemos bajo un paraguas, están todos los países del mundo actuando y
trabajando en la Antártida y nosotros en retroceso, porque cada vez tenemos
menos bases y hacemos menos cosas, de manera tal que es muy problemático y
fíjese que ya nadie habla de la Antártida Argentina, nadie habla que vamos a
obtener la soberanía sobre la Antártida, porque los paraguas que se dice que
protegen los derechos, se desgastan y empiezan a tener agujeros y entra el agua
y al final no sirven para nada. Creo que la guerra por las Malvinas, la
recuperación y después la guerra defendiendo la integridad territorial
argentina, fue algo que marca una diferencia fundamental. Hoy usted va a
escribir este artículo y yo le estoy diciendo esto porque hubo la recuperación
en 1982 y porque hubo una guerra en la cual luchamos y perdimos la batalla,
pero el espíritu y el ejemplo de que éramos capaces de pelear está vigente.