Rosas

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viernes, 22 de marzo de 2019

Granadero Francisco González (1781-1881)


Nació en Santander en 1781 y llego a Bs as muy joven.  Se estableció en el pueblo de "los santos Lugares de Jerusalem" (actual partido de Gral San Martín).   A fines de 1811, se levantó en este lugar una Posta de Correos, pasando a formar parte del Real Itinerario de Postas de Buenos Aires al Paraguay; hito primigenio que confirmara la importancia de este pago de campaña.   La posta no fue solamente albergue de viajeros hacia el norte y oeste, sino también etapa obligada de los ejércitos patriotas en campaña. En enero de  1813 el entonces Coronel Don José de San Martin, con sus flamantes granaderos, para recambio de caballada en su viaje, acampan en Santos Lugares, posta inicial a la campaña militar que culminó en el combate de San Lorenzo (3 febrero de 1813).  Probablemente el 9 de febrero volvió a pasar el coronel San Martín por Santos Lugares de retorno a Buenos Aires, triunfador de su primer combate en tierras americanas, al frente de su caballería, conduciendo los dos cañones, el estandarte y demás pertrechos tomados al enemigo.  Cabe finalmente destacar que el viaje a caballo de ida y vuelta a San Lorenzo desde Buenos Aires, aproximadamente cuatrocientos cincuenta kilómetros, sin contar entonces con puentes y taludes para salvar los ríos, cañadas y bañados, hoy resultaría una extraordinaria hazaña.
En diciembre de 1814 Francisco González revista en la primera compañía del segundo escuadrón y luego en la primera compañía al mando del teniente primero Juan Manuel Gómez. 
En la campaña del norte intervino en diversos hechos de armas como Mochara, Venta y Media y Sipe-Sipe.   Luego en la organización del ejercito de los Andes pasa con su regimiento a Chile y participa en Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú, donde fue herido haciéndose acreedor del Escudo que exhibían los granaderos en el brazo izquierdo con la leyenda ''La Patria a los Vencedores de Maipo -5 de Abril de 1818".   En 1820 junto a su regimiento pasa al Perú.  Aquí luego de Pisco interviene en la acción de Chancay.   En 1821 figura regresado a Buenos Aires donde contrajo enlace en segundas nupcias con Dona Juana Manuela Altamirano.
En 1826 participa en la guerra con el Brasil donde intervino en la batalla de ltuzaingó.
Mas adelante en un censo de registro del año 1835 figura instalado con negocio de pulpería en los Santos Lugares (hoy día General San Martín).    
En 1852, año de la batalla de Caseros, habitaban Santos Lugares entre otras, las familias de: Alonso, Dasso. Figueroa, Polero, Rigaud,  Zamora, Canales, Llanos, Rovira, Lucero, González, Pico, Fernandez, Ortiz, Carrasco., Luduena, Busto, Pineda, Urien, Pavon, GOmez, Cepeda, Suarez, Parra, Alvarez, Olguin, Salguero, Reyes, etc. 
Fue ese año 1852 de real e histórica trascendencia para Santos Lugares.  Horas intensas se vivieron en el pequeño pueblo, ya que a pesar de que muchos de sus habitantes dependían de una manera u otra de las actividades del campamento. no dejaban de pasar días de angustias con las noticias de la llegada de poderosos ejércitos extranjeros como los del Imperio del Brasil (aliado a Justo José de Urquiza). 
El 3 de febrero, en campos de Monte Caseros es abatido el Gobierno de Rosas y a las tres de la tarde las tropas victoriosas del Ejercito Aliado entran en el Cuartel de Santos Lugares.   Por segunda vez tócale a las históricas tierras del Partido de General San Martin ser testigo de un hecho de armas, que había de hacerlo figurar para siempre en las páginas de la historia patria.
González tuvo que defender a su familia como lo había realizado en muchas oportunidades con su patria adoptiva.  Los brasileños y aliados saquearon el primitivo pueblo y el otrora orgulloso Campamento Militar de la Confederación Argentina.
Como Ultimo acto simbólico de soldado, participó en la ceremonia de recepción de los restos mortales del General José de San Martin, acaecido en Mayo de 1880. Francisco González tenía entonces 99 años.
El 11 de abril de 1881 falleció a los cien años de edad, nuestro héroe de la Independencia, Alférez de Granaderos de San Martin, Don Francisco González. Ello dio lugar a la realización de homenajes y  grandes honras fúnebres con la participación de las autoridades civiles y militares, las fuerzas vivas y todo el pueblo. Como se recordara el ''Héroe'' fue uno de los pocos integrantes del primitivo regimiento, que luego de haber participado en toda la campaña libertadora,  volvió a su lugar natal que hoy lo recuerda orgulloso y en el cual persisten sus descendientes.
Sus exequias fueron una significativa demostración de duelo popular.  El entonces presidente de la Municipalidad Dr. Adolfo Miranda Naón participó al superior gobierno de la provincia la siguiente comunicación: "Tengo el honor de dirigirme a Vs. comunicándole que en el día de ayer ha dejado de existir en este pueblo, a la edad de 100 años, el Sargento de la Independencia Don Francisco González, ascendido al grado de alférez por el Excmo. gobierno de la Nación el 25 de Febrero de 1878, con motivo del centenario del General Don José de San Martin.  La Municipalidad que presido, se ha asociado al duelo que esta perdida produce y ha resuelto que sea costeado por ella los gastos que ocasione el entierro. Dios guarde a Vs.
Fdo. A. Miranda Naon. Presidente.
Obdulio Marquez. Secretario. "
Sus restos se encuentran en la actualidad en el Monumento al Gral. San Martín ubicado en la plaza Principal del Partido.

viernes, 15 de marzo de 2019

Una nueva teoría sobre la misteriosa muerte de Juan Duarte

Por Ignacio Cloppet
Hace mucho tiempo que la muerte de Juan Duarte está rodeada de misterio. Se ha especulado sobre lo que habría realmente sucedido. Por un lado, hay quienes sostienen que fue mandado matar, y entre los autores intelectuales de ese supuesto asesinato se le atribuyó responsabilidad al entonces Presidente de la Nación, Juan Perón.  La otra versión, y que es la más instalada, es que Duarte se habría quitado la vida la noche del 8 de abril de 1953, según se cuenta, pues estaba atravesando un muy mal momento, sospechado de corrupción, acorralado, subsumido en una depresión que lo habría llevado a tomar esa drástica decisión. Es cierto que el misterio le ganó al suceso, el que nunca fue esclarecido. También es innegable que hubo varias irregularidades relativas a la supuesta escena del crimen, que fueron muy bien descritas y reseñadas por mi colega Marcelo Larraquy en su nota publicada en Infobae. Hace algunos años, en una de las tantas conversaciones que mantuve con el historiador Enrique Pavón Pereyra, de gran cercanía con Perón, le pregunté cómo había muerto Juan Duarte. Pavón Pereyra al principio se quedó callado, me miró, luego me comentó que era un tema delicado, y seguidamente me relató lo que una vez, según me dijo, le había confiado el mismo Perón.  Después de la muerte de Eva Duarte, las acciones de su hermano Juan se habían devaluado, no solo en el ámbito de sus negocios, sino además en el político, y con el mismo Juan Perón, quien ya le había perdido la confianza. Los hechos de corrupción estatal se habían transparentado y por ese motivo Perón había ordenado la creación de una Comisión de Control del Estado, a cargo del general Justo León Bengoa.
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Entre los sospechados e investigados estaba su cuñado Juan Duarte, que había sido citado por la comisión para declarar el jueves 9 de abril de 1953, ya que existían en su contra algunos cargos por hechos de corrupción. Esa terrible y grave noticia le cayó muy mal a Duarte, quien se enojó muchísimo con Perón, considerando que le había soltado la mano.El miércoles 8 de abril Perón pronunció un encendido discurso por radio, donde ponía al descubierto los hechos de corrupción de su gobierno, y entre otras cosas dijo: "Robar al pueblo es traicionar a la patria". Al final de ese día, Perón se retiraba de la Casa Rosada. Iba acompañado de su custodia, tres efectivos de la Policía Federal, caminando por el Patio de Honor, que también se lo conoce como Patio de las Palmeras.  En ese instante se cruzó con Juan Duarte –que ya había renunciado al cargo de secretario privado–, quien lo increpó violentamente. Perón y Duarte estaban frente a frente. Duarte comenzó a insultarlo y a recriminarle a Perón, que lo escuchaba pacientemente sin responder las ofensas que estaba recibiendo. Esa situación hizo enfurecer aún más a Duarte, víctima de un trastorno explosivo que le provocó, entre otros síntomas corporales, sudoración en su cara. Tan fuera de sí se hallaba que, en un momento con gestos violentos, hizo un movimiento con la mano derecha llevándola dentro de su saco, como para sacar algo. En ese instante, la custodia de Perón interpretó que Duarte podría estar armado, y con el fin de salvaguardar la vida del presidente, le efectuaron un disparo que impactó en la cabeza de Duarte, que cayó muerto rápidamente.  Según esta versión, Duarte no estaba armado. El ademán de su mano dentro del saco fue para sacar un pañuelo, seguramente con el sencillo objetivo de secar el sudor de su cara. De esta forma habría muerto trágicamente Juan Duarte, en un hecho confuso, ante la presencia de muy pocos testigos. Perón y tres de sus custodios. El jefe de la Policía Federal, el comisario Miguel Gamboa, hombre de absoluta confianza de Perón, fue quien tuvo que intervenir en los detalles de este trágico accidente.  En la historia argentina hay muchas otras muertes que no se esclarecieron. Vaya uno a saber por qué hubo y sigue habiendo tanto misterio en la muerte de Juan Duarte. A las versiones que se barajaron hasta hoy, ahora agregamos esta nueva, que el mismo Perón se la habría confesado a su biógrafo oficial, y que el destino hizo que nunca se publicara  

La Catedral de Gral San Martín: origen y demolición

Por José Vicente Valdez Tritti
La inestable situación política creada por el conflicto de la Provincia Autónoma contra la Confederación Argentina, desinteresó momentáneamente al Gobierno porteño sobre los problemas del pueblo de Santos Lugares y de su reclamada planta urbana, que ahora solicitaba el Cura Párroco Don Sebastián Pérez y todos los vecinos.  El edificio de la parroquia de Jesús amoroso fue reparado y se compró un órgano y dos campanas, ampliando la Casa del el informe del 30/8/1857 la Comisión dice: "El Templo ha recibido algunos recursos, su digno Cura el Sr. Don Sebastián Pérez  ha costeado el blanqueo del frente del Templo y ha empleado la suma de seis mil pesos en la un órgano que hacía notable falta.  El vecindario ha contribuido generosamente fondos necesarios para la compra de dos campanas que se hallan ya colocadas, en vista la Comisión construir las habitaciones precisas para el Sr. Cura, los recursos necesarios por hallarse en muy mal estado las que actualmente”. 
 Demuelen la Parroquia
Llaman a Licitación para una nueva Parroquia: En 1872 se hace una licitación para construir el nuevo Templo Como la parroquia de San José de Flores era apadrinada por Rosas- fue demolida y se construyeron nuevos templos, se ordenó la demolición de Jesús Amoroso en momentos que los funcionarios descendientes de unitarios en el gobierno no estaba dispuesto a permitir la existencia de monumentos del Restaurador.  La construcción fue iniciada en por la firma José Barrio & Cía. Los planos fueron modificados varias veces.  No alcanzaron a terminar los revoques exteriores de los costados que quedaron con ladrillo a la vista.  Finalmente se inauguró y bendijo el 25/3/1874, ante la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas efectuándose festejos populares de gran importancia: Fuegos artificiales, música y adornos en la Plaza Central, organización de bailes y una mesa de 100 cubiertos de medio tenedor para un asado fueron los festejos para su inauguración.  Construcción del altar: El 26/6/1877 se formó una primera Comisión para recolectar fondos destinados al altar mayor de la catedral, con los señores José María Bosch, Manuel Bilbao, Juan Malcoln y Demetrio Márquez. Hubo otras varias comisiones y recién el 16/1/1881 se dispuso la construcción del altar a la firma Daniel Pereti & Cía. 

 En 1878 se repararon las torres  luego los revoques y pintar el interior del templo y el cielo raso. En 1883, cuando se realizó la fiesta popular de inauguración del altar mayor con un bazar y una rifa para recuperar los gastos.  El estilo arquitectónico del frente de la parroquia fue modificado a inicios del siglo XX, cuando se le quitaron los azulejos que tenía en sus dos torres, para reemplazarlos por zinc para imitar una pizarra.  
La Catedral siguió siendo el orgullo de Gral. San Martín hasta que durante llamado “Proceso de Reorganización Nacional” decidieron destruirla.  Ante un conflicto con Chile se aconsejaba -en voz baja- la creación de refugios subterráneos para casos de bombardeos. De pronto en San Martín se crearon obras subterráneas en el espacio del viejo edificio municipal (estacionamiento) y la parroquia (Capilla de San Pedro). El 10/ 10/1978 el gobernador general Ibérico Saint Jean y autoridades nacionales visitaron San Martín para inaugurar el nuevo edificio de la Municipalidad "Ejército de los Andes", que fue bendecido por el obispo monseñor doctor Manuel Menéndez; Habló el intendente comisionado Cnel. Juan Pedro Narváez y hubo un vino de honor en el Liceo Militar General San Martín. El académico H. Gammalson dijo que a los desatinos "se sumó últimamente la utilización de un tercio de la plaza para levantar allí el edificio Municipal, cuando se contaba con terrenos enfrente más amplios de propiedad de la comuna y libres de ocupantes y que posteriormente no se llevará a la justicia a ediles y otros responsables de tamaño despropósito".   Deciden demoler la Catedral: La Iglesia Católica poco afecta a las tradiciones históricas no les importó que la catedral estuviera por cumplir 105 años de vidal.  En 1979 los vecinos de San Martín y los fieles fueron informados que sería destruida. De pronto monseñor Menéndez, el cura párroco Pedro locales aprobaron los planos para construir una nueva catedral moderna con un seguro subsuelo. El 11/5/1979 citados por el vicario coadjutor de la catedral Jesús Estela se realizó en una dependencia de la Casa Parroquial una reunión para informar sobre la demolición de la Catedral y la construcción de otra en su lugar. El 18/6/1979 se suspendieron las actividades de la iglesia porque "El edificio corría riesgo estaba construido con vigas sobre base de adobe", dirá años más tarde el Padre Roberto De Francesco. Se retiran los restos del R. P. Juan Duff.  El 21 de junio se realiza un remate público para subastar los tas, vitrinas, vitraux, etc.   El Obispo Menéndez apoyó la obra de la congregación de los agustinos recoletos y San Andrés y el 10/5/1980 inauguró el nuevo templo de la parroquia de Luján de la calle L. M. Campos 543. Presidió la ceremonia monseñor Menendez y bendijo el sagrado recinto y el importante Seminario, oficiando una rada con sacerdotes agustinianos. Asistieron el Intendente Municipal, Juan Pedro Narváez y el secretario de Gobierno, coronel (R) Juan Lorenzo.   El 28/6/1981 en homenaje al Día del Pontífice, se inaugura la parte subterránea de su Catedral, donde monseñor Menéndez bendijo las instalaciones bajo la advocación de San Pedro. Asistieron funcionarios municipales y eclesiásticos, delegaciones educacionales y numerosos fieles  Las obras inauguradas son la capilla cripta, el baptisterio, la capilla del ac. la capilla penitencial y la bóveda para clérigos. La capilla subterránea sería el principio de la futura catedral. El 3/10/1982 monseñor Menéndez nombró párroco de la Catedral de Jesús Amoroso de Gral. San Martín. al R. P. Pedro Estela, que era el vicario Coadyuctor y le tomó el juramento canónico. El 2/9/1982 falleció en el Sanatorio San José de la Capital Federal monseñor Clovis Fernández Mendoza a los 85 años edad. Había sido cura de Jesús Amoroso desde 1944 y la memoria popular lo recuerda amistosamente por la ayuda espiritual que supo brindar a los enfermos que diariamente visitaba. Era un gran Nacionalista y participaba de los homenajes a Don Juan Manuel de Rosas. La Junta Parroquial hizo celebrar un solemne funeral el 2/10/1982 en 1 Capilla San Pedro a un mes de su fallecimiento
2002/3. Cambian nombre de la sede eclesiástica: A fines del mandato de Monseñor Rossi se cambió la advocación de la catedral por la de "Jesús Buen Pastor", acabando por decreto con la historia y hábitos centenarios de nuestro querido protector "Jesús Amoroso" sin ninguna explicación, cuando todavía la sede sigue siendo provisoria dado no se ha construido la nueva Catedral. Muchos vecinos confian que se levante un edificio similar al anterior y mantenga su advocación a "Jesús Amoroso". Las autoridades eclesiásticas cambiaron el nombre sin hacer los festejos habituales de la Iglesia en sus momentos de cambio, sin consultas ni convocatorias. Un día apareció un cartel que decía que la Parroquia se llamaba "Jesús Buen Pastor" y dejó de ser "Jesús Amoroso", ante el silencio atónito de sus fieles y la poca o nula información de los periódicos locales.

viernes, 8 de marzo de 2019

Rosas y la Parroquia de Jesús Amoroso en la Plaza de Gral. San Martín

Por Jaime González Polero
Curato en Santos Lugares. La gente del pueblo de Santos Lugares dependió del Curato de San Isidro hasta el 12/4/1825, cuando el Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires - Manuel J. García- concertó la división del Curato de San Isidro, designando a Bernabé Márquez, José Arévalo y Martín J. Ocampo para que formen una Comisión y procedan a tomar todos los recaudos necesarios para proponer al gobierno la mejor demarcación de territorios entre San Isidro y el futuro curato de Santos Lugares. Dice Víctor Yantorno de "Caras y Caretas N° 1866 de 1934" dice que para 1825 en toda la zona de los franciscanos y mercedarios el único poblado era el humilde caserío de San Martín que se levantaba junto a una pequeña capilla de escasas dimensiones perteneciente a misioneros franciscanos de los Santos Lugares.
  

La Parroquia de Jesús Amoroso : La Curia Eclesiástica de Buenos Aires el día 10/6/1825 erigió oficialmente la Parroquia de Santos Lugares bajo la advocación de Jesús Amoroso en la Capilla de La Calera de los ex-frailes franciscanos y la segregó de la de San Isidro. La capilla había sido levantada en el otro extremo de los campos de los franciscanos (hoy barrio de Belgrano) y se extendían hasta el centro de Gral. San Martín, donde estaba la Capilla de 1800. El primer cura párroco de Jesús Amoroso fue el Dr. Feliciano José Pueyrredón (hermano del ex Director Supremo) designado el 23/8/1825 y el 30/8/1825 -día de Santa Rosa de Lima-, se ofició la primer misa. El primer bautizado que figura en los archivos de la Parroquia de Jesús Amoroso del Libro de Bautismos de 1825 fue Ramón Benigno de Duarte, nacido el 16/2/1825.  Los vecinos de Santos Lugares pidieron el 25/11/1834 al provisor del obispado R. P. Miguel promover a la categoría de parroquia  la capilla de los ex-padres franciscanos de Santos Lugares, mientras los vecinos construían una iglesia más grande en los terrenos donados Curia por doña María Francisca Arroyo de Barros (en el terreno de la actual ). Nueve años después de la fundación de la Parroquia de Jesús Amoroso en el 17/12/1834 el R. P. don Miguel García decretó el traslado de la parroquia Lugares a San Martín, argumentando que era un paraje más céntrico", que terminando la construcción de una nueva iglesia más apta para el servicio y destacando además, que se hallaba "en los terrenos llamados de la Virgen".   Este apoyo del obispado, más fondos personales de D. Juan Manuel de Rosas -muy devoto- y el aporte de los vecinos.   Desde 1831 el gobernador Rosas había iniciado la reconstrucción de varias iglesias abandonadas de Buenos Aires, construyó nuevas iglesias y ante la falta de curas incluyó en la nomina oficial a los sacerdotes católicos. Entre ellas la de San José de Flores.  El ministro inglés Hamilton (protestante) el 14/4/1835 cuando se enteró que Rosas estaba reconstruyendo iglesias en Buenos Aires definirá a los partidarios religiosos de Rosas como  el resto fanático y embrutecido del dominio español Agregando también que...algunas de las modificaciones...lejos de ser mejoras (estaban) destinadas más bien a restaurar y perpetuar ( ...) costumbres no civilizadas y postración mental (...) como las corridas de toros y la reapertura de los conventos de los dominicos.   El tema era importante para el gobierno provincial porque no tenía los registros propios de los nacimientos y defunciones de los nuevos poblados y dependía de las pocas parroquias que podían hacer los registros.     
La Parroquia de Jesús Amoroso en San Martin: La parroquia fue inaugurada el 8/ 12/1836 en San Martín, donde hoy está la Catedral. El cura explicó el en esta carta:   “Santos Lugares de Rosas el 14/12/1836, 27° aniversario de la d, 21° de la Independencia y 7o de la Confederación Argentina", el Cura Vicario de Lugares de Rosas, Pascual Alejandro Rivas informa al Juez de Paz de San Isidro: que después de festejos cívicos que se iniciaron el día 6 precedente de la Víspera y día 8 de diciembre que se colocó el Nuevo templo dedicado a su legítimo Patrón Jesús Amoroso, el Se. visor Dr. Dn. Miguel García, Canónigo Dignidad de Presbítero honró a este acto, dignándose bendecir el dicho Templo con un numerosísimo compañamiento. A  9 de la mañana se inició la Función de Iglesia con la solemnidad propia del lugar y con arreglo a las escasas facultades del que suscribe y su vecindario: el Canónigo Dr. Dn. José ia Terrero debió haber cantado la misa, mas no tuvo este pueblo tal honor por una divertida equivocación se precisó a cantarla el Cura que habla: el referido Sr. Provisor un Panegírico tan erudito y edificante, que el Vecindario con el Cura sentirán muchísimo el que no vea la luz pública; en él no solo se tocaron los corazones de los fieles : concurrir al nuevo templo a implorar e impetrar todos sus consuelos, sino que aludió a la especial protección de la Paloma sin mancilla, N. S. de la Concep. nuestra Madre Santísima, en cuyo día se celebra tan augusta ceremonia, y moviendo asimismo a los fieles a la gratitud que debían a Nuestro Ilustre Restaurador de la Leyes y Ejemplar Protector de  Religión Santa Que exclusivamente había edificado este delicioso Templo en que ya se celebraban los incomprensibles misterios de la Divinidad: concluida la función en que nos honra la Sra. Heroína de la Federación Dña. Encarnación Ezcurra de Rosas, la Sra. María de los Dolores Fernández, Viuda del memorable Sr. Gral D. Juan Facundo Quiroga y otras señoras de Categoría; el Sr. Provisor y Cura Rector de la Parroquia de la Piedad D. Tomás Gaete honraron al que suscribe acompañándole a su mesa en la que reinó la más cordial y sincera complacencia, diciéndose al mismo tiempo muchos brindis tan análogos a las actuales circunstancias que llenaron de una completa alegría los corazones de todos los circunstantes; después, de concluidos estos actos en los que reinó el amor más sincero y fraternal, siguieron los bailes, y músicas y demás diversiones del Pueblo sin haber ocurrido el menor desorden; todo lo que pongo en conocimiento del Sr. Juez de Paz para su conocimiento, y fines que hallare por conveniente. Dios g. al Sr. Juez de Paz ms. Años. Firmado por Pascual Alejandro Rivas"
 1852. Dibujan la Parroquia de Jesús Amoroso de San Martín: En la reunión del 14 de abril participó el calígrafo, dibujante y pintor Juan Manuel Besnes e Irigoyen, que pintó varias acuarelas que hoy se encuentran en la Biblioteca Nacional de Montevideo entre las cuales figuran dos de Santos Lugares: una presenta en primer plano a la Iglesia "Nueva" con un gran espacio abierto enfrente y al fondo algunos edificios del pueblo y la otra muestra los dos pilares de entrada al cementerio, pruebas fehacientes de su existencia antes de la fundación; la acuarela muestra hacia el Este la casa del Sr. Blas D'Espouy, en la que Urquiza ofreció el asado a sus convidados el 14/4/ 1852, construida cubriendo los muros de la Capilla Vieja y el convento, mandada levantar por Carlota Vieytes, que más adelante será de Don Demetrio Márquez y los Doctores José R. Cabral y Juan M. Guglialmelli, mejorada sucesivamente. Roberto Conde dice que en el frente de la capilla- parroquia habia un mármol que indicaba que Juan Manuel de Rosas fue el fundador de la misma.
1853. Amplían el edificio: El edificio de la parroquia de Jesús Amoroso fue ampliado en 1853 a pedido de los vecinos y con materiales de las casas demolidas del ex-Cuartel de las Crujías. que con el producto de las ventas de sus tierras se sufragarían los gastos de la Iglesia por su alma. 

martes, 5 de marzo de 2019

Acta de defunción de Manuel Dorrego

Por Martín Graciano Duhalde 
El General Lavalle, que había constituido en el tribunal único, supremo e inapelable, luego de las horas más largas de su vida en que se paseó incesantemente por la sala de El Talar (la tercera mirando desde el norte), cuando sintió la descarga se sobresaltó. Se tiró sobre un sillón de Don Juan Pedro Almeyra y le dijo a su edecán Elías: “Amigo mío, acabo de hacer un sacrificio doloroso que era indispensable...” Aún la sangre caliente de Dorrego corría por la tierra navarrense cuando Lavalle se sienta sobre una mesa “ratona” que se conserva en el Museo Histórico Nacional y escribe asumiendo la responsabilidad de lo ocurrido.
“Navarro, diciembre 13 de 1828 Sr. Ministro: Participo al Gobierno Delegado que el Coronel Manuel Dorrego acaba de ser fusilado por mi orden, al frente de los regimientos que componen esta división. La historia, señor Ministro, juzgará imparcialmente si el Coronel Dorrego ha debido o no morir. Si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado por él, puedo haber estado poseído de otro sentimiento que el del bien público. Quiera persuadirse el pueblo de buenos Aires que la muerte del coronel Dorrego es el sacrificio mayor que puedo hacer en su obsequio. Saludo al señor Ministro con toda atención. Juan Lavalle.”

Mientras Lavalle escribía el parte al Almirante Brown, a 300 metros suyos el cuerpo de Manuel Dorrego yacía tirado en el campo.
Hay indicios ciertos que luego de la ejecución, hubo ensañamiento con el cadáver. Así lo indica el testimonio de la Comisión Oficial, que por orden de Rosas, ni bien asumió el Gobierno se trasladó de Buenos Aires a Navarro con el fin de exhumar los restos de Dorrego, tarea que se llevó a cabo el 13 de diciembre de 1829, es decir al año justo de su muerte.
El informe firmado por el camarista don Miguel de Villegas dice en parte: “ Que encontraron el cadáver entero, a excepción de la cabeza que estaba separada del cuerpo en parte, y dividida en varios pedazos, con un golpe de fusil al parecer, en el costado izquierdo del pecho...”
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Luego del fusilamiento (si así se lo puede llamar) el acongojado pariente de Manuel Dorrego, el clérigo Juan José Castañer, se hace cargo del cadáver, ya que ni siquiera se permitió a los más cercanos deudos llegarse hasta Navarro para ver los restos, no obstante los ruegos de los familiares que hicieron llegar al Sr. Ministro Díaz Vélez con tal fin.
En cambio el recinto sagrado de nuestra histórica Parroquia, el mismo día 13, abrió de par en par sus puertas para recibir el cuerpo del infortunado Gobernador de Buenos Aires. Luego que fuera velado toda la noche, con la presencia escasa de algunos vecinos asombrados, que esporádicamente se acercaron al féretro.
El día 14, Manuel Dorrego fue enterrado en el Cementerio de Navarro, que entonces estaba junto a la Iglesia. El lugar de su sepultura dice el mismo parte de Villegas que estaba: ” a cinco y media varas de su frente y puerta principal, con la diferencia de dos tercios en que daba hacia su parte lateral izquierda...”
Concluido el sepelio, el párroco de Navarro, de puño y letra, dejó labrada la siguiente acta de Defunción, que está guardada como reliquia histórica de gran valor en nuestra iglesia y dice así:
“ Manuel Dorrego- En el día 14 de diciembre de 1828, yo, el abajo firmado, teniente cura de esta Capilla de Navarro, sepulté con oficio y misa de cuerpo presente, todo cantado de primera clase, el cadáver del coronel don Manuel Dorrego, natural de Buenos Aires, esposo de doña Angela Baudrix. Recibió los Sacramentos de que doy fé. Firmado: Juan José Castañer.“ 

sábado, 2 de marzo de 2019

Los que pintaron a Rosas: Carlos Morel y Fernando García del Molino


Por el Prof. Jbismarck     Cuando en junio de 1837 Marcos Sastre dejó inaugurado el histórico Salón Literario, que agrupó a la Nueva Generación, llamó la atención sobre la presencia de jóvenes de un talento prodigioso que estaban haciendo progresos admirables en el arte de la pintura, y dio los nombres de Marcelino Saint Arroman, de Fernando García del Molino, de Carlos Morel y de Antonio Somellera. Y en verdad que sus palabras constituyeron una verdadera predicción: un descubrimiento anticipado de la creación estética nacional que pronto formalizarían los pinceles de Carlos Morel y de Fernando García del Molino, que ya por entonces habían comenzado una tarea en común, la de miniaturistas.




El primero de ellos, Carlos Morel, nació en Buenos Aires en 1813, en el hogar que habían formado José María Morel, oriundo de Galicia, y Juliana Miró. En 1827 comenzó sus estudios en la Escuela de Dibujo de la Universidad, donde enseñaban Guth y Caccianiga, y de la que egresó en 1830 con la calificación de sobresaliente. Tiempo después, con su condiscípulo Fernando García del Molino, hacia 1833, inició su labor de miniaturista que le valdria la mención hecha por Marcos Sastre dos años más tarde, de la que ya hicimos referencia. Retratos al óleo, escenas de guerra y cuadros de costumbres integrarían su obra posterior: en 1839 pinta a Patricio Peralta Ramos y a Macedonia Escardó, y al año siguiente, a Florencio Escardó.
Hacia 1840 ejecutó su obra quizá más importante: Combate de caballería del ejercito de Rosas, primera tela de tendencia romántica pintada en el país, según el crítico Romualdo Brughetti. Ya por entonces había dibujado ocho láminas para la llamada Serie Grande de Gregorio Ibarra, editada en 1839, en las que refleja escenas de gauchos y orilleros. Así como el saboyano Pellegrini documentó el salón y la vida urbana,  Morel se singularizó por "quedarse en las orillas", como anota José Luis Lanuza con razón. El pintor federal se confirmó luego en Carga de caballería del ejército federal, Mercado de carretas en la plaza Monserrat, Payada en una pulpería, Caballería gaucha o La Montonera, Carreta en viaje y Calle Larga de Barracas. La composición litográfica titulada La media caña, que integró la Serie Grande de Ibarra, refleja fielmente una de las danzas típicas de la Federación.  El brigadier general Juan Manuel de Rosas aparece en diversos retratos litográficos de Morel; uno de ellos, en colores e impreso en la Litografía de las Artes, se conserva en el Museo Histórico Nacional. Junto con su amigo García del Molino firman dos retratos en miniatura de pulcra terminación: Don Juan Manuel y Doña Encarnación, vistos de perfil.  El primero de los retratos reza: Morel y García. El segundo: Adhesión de F. García y C. Morel.
Entre las litografías propiamente federales de este artista se cuentan las de Felipe Arana, Mariano Medrano, Vicente López y Manuel Insiarte. También pintó en miniaturas al general José Félix Aldao y a su mujer Romana. Sin olvidarnos del general Justo José de Urquiza y del doctor Gómez de Fonseca.   En 1842 Morel se trasladó al Brasil, donde permaneció hasta 1844, año en que regresó a Buenos Aires, para publicar al siguiente el famoso álbum Usos y costumbres del Río de la Plata, por la Litografía de las Artes. Sobre esta colección dice Brughetti que su autor "supo aliar el dibujo y las delicadas gradaciones del claroscuro al darnos animadas escenas de paisanos  entregados a la danza o reunidos en torno del asado, con sus carretas y sus tropas; y con idéntica fruición se expresa en las escenas de las lavanderas, el tambo, el lazo, el camino, el campo o en Caballería, Coraceros y El ombú". Parece ser que sus últimas pinturas fueron Combate en los bajos de Arreguí, Calle Larga de Barracas y algunos lienzos de teínas religiosos realizados hacia el año 1870. Carlos Morel murió en Quilmes, en 1894, a los ochenta y dos años de edad, oscuramente; y se ha repetido, sin testimonios convincentes, que hacía tiempo había perdido la razón. Desde luego, por culpa de Rosas, que hizo fusilar a su cuñado Julián Dupuy.



Fernando García del Molino, a quien José León Pagano llama "el pintor de la Federación", nació en Santiago de Chile el 13 de marzo de 1813 y vino al país siendo todavía un párvulo: sus padres, Agustín García del Molino, español, y Carmen de la Torre, chilena, lo trajeron cuando sólo contaba seis años de edad. Ya mayor, se nacionalizó argentino. Por eso, a él y a Carlos Morel podemos considerarlos entre los primeros maestros de la pintura argentina, como miniaturistas, dibujantes y pintores al óleo.
Se sabe que estudió dibujo en la escuela dependiente de la Universidad y que hacia 1838 era ya conocido como famoso retratista. Según propia declaración, inscrita en un óleo existente en el Convento de San Francisco de Buenos Aires, "no estudió con ningún maestro". Entre 1833 y 1852 pintó a las principales figuras del régimen rosista y del federalismo: don Juan Manuel y doña Encarnación, Manuelita, Agustina Rozas de Mansilla (óleo inconcluso), el Jefe de Policía don Juan Moreno, el general José Félix Aldao, don Martín Pereyra y Esnaola (con su hijo Martín Pereyra Iraola), su amigo Carlos Morel, el coronel Ramón Maza, el coronel Joaquín Hidalgo, la cuñada del dictador doña María Josefa Ezcurra. Dibujó a Rosas viejo, de perfil, en una pieza plenamente lograda que se conserva en el Museo Histórico Nacional.
García del Molino fue fervoroso federal y trató de cerca a las principales personalidades que rodearon al dictador. La Gaceta Mercantil del l" de setiembre de 1851 registró su juramento conjunto de "sacrificar sus vidas, haberes y fama", con Juan P. Esnaola, Gregorio Ibarra y otros, en aras de la independencia de la patria bajo la dirección de don Juan Manuel. Lucio V. Mansilla recuerda que el pintor vivió en la casa de su abuela paterna, sita en Alsina y Tacuari, y comenta: "Fernando García, casi centenario ahora, federal, el hombre con los dientes más lindos que he visto, blancos y lucidos como perlas, sanos, fuertes, tal cual su existencia, cuyo norte fue la consecuencia y la probidad. Pintor de mérito, sólo le faltó escuela para no pasar como uno de tantos. Teniendo como tenia cultura intelectual, habría hecho algo más que retratos parecidos; habría creado y perfeccionado sus procedimientos estudiando los de los maestros inmortales".
García del Molino murió en 1899, y una revista porteña, que dio su nota necrológica y una fotografía, señaló que muchos habían olvidado quién era ese artista al que se debía la "galería de caudillos" existente en nuestro Museo Histórico Nacional.