Rosas

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sábado, 15 de agosto de 2020

Mary Terán de Weiss, la GRAN tenista pionera.

 POR ROBERTO PARROTINO

Estuvo entre las 10 mejores del mundo pero era criticada por usar pollera corta. Tras el golpe de septiembre del 55, se exilió en España: la prensa omitió sus triunfos. A la vuelta, los clubes argentinos le cerraron las puertas.

“Putita rosarina”, le dice por lo bajo en un cambio de lado Felisa Piédrola a Mary Terán de Weiss, en plena final del Campeonato de la República de 1939 en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. Terán de Weiss no le contesta, pero le pide permiso al árbitro para retirarse un momento. Vuelve. Y pierde sin terminar el partido: 4-6, 7-5 y 4-0. Hija del bufetero y cuidador de las canchas del Rowing Club de Rosario, Terán de Weiss era vista de reojo en aquel ambiente elitista, incluso antes de su militancia peronista. 

La sorprendente vida y el trágico final de Mary Terán de Weiss, la tenista  olvidada que encandiló a Perón Pero con su juego de fondo, menos técnico aunque más consistente, desplazó a Piédrola como tenista argentina Nº 1 en 1941, lo que repitió en 1944, 1946, 1947, 1948 y 1952. La rivalidad se acentuó durante el gobierno de Juan Domingo Perón. “Cuestiones ideológicas” y cierto favoritismo de la Asociación Argentina de Tenis (AAT). Aunque juntas ganaron el dobles femenino en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires 1951. El golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955 que derrocó a Perón, del que se cumplen este miércoles 65 años, cambió la vida de Terán de Weiss, la tenista argentina perseguida, ocultada y olvidada.   Terán de Weiss se encontraba jugando el Abierto de Alemania Occidental cuando se produjo el golpe de Estado. Los militares de la “Revolución Libertadora” llamaron a los organizadores para que se le prohibiera seguir en el torneo. “Adhiere al régimen depuesto”, dijeron. En Argentina, mientras, le confiscaban el departamento de Belgrano y el negocio de ropa deportiva. Se mantuvo en el exilio en España. A pesar de los pedidos de la AAT, intervenida por los militares, la Federación Internacional de Tenis le permitió jugar torneos por Europa. La prensa argentina omitía sus triunfos. Antiperonismo. Regresó en 1959, con Arturo Frondizi en la presidencia. El “ambiente” se tomó revancha. En el Belgrano Athletic, su club después del Rowing, el portero le negó el ingreso. La rechazaron en otros. Habilitada, no podía competir. En 1963, River la inscribió en su equipo. Los demás se negaron a jugar contra River. Perón había colocado a los clubes, cuyos campos eran concesiones, bajo control del gobierno. Ella era la cara del tenis peronista. “Había un poco de abuso de poder y se ganó antipatías –cuenta Roberto Andersen, autor de la biografía Mary Terán de Weiss–. Pero, por otro lado, ella evitó que la CGT hiciera asados en las canchas de tenis y muchos otros males mayores”.  “Si a Evita no le perdonaban ser mujer –dijo Terán de Weiss, según cita la periodista Liliana Morelli en su libro Mujeres deportistas–, conmigo no iba a ser menos. Yo, además de peronista, era una mujer que había logrado destacarme mundialmente en un deporte que, acá, era exclusividad de una élite masculina y esas cosas en este país no se perdonan”.    “Mary Terán de Weiss es una referente que tenemos de la que se sabe muy poco”, dice Podoroska, y amplía: “La conocí debido al nombre del estadio que está en Parque Roca, cuando fui a ver una Fed Cup de chica. Ahí me enteré, y me llamó la atención. “¿Una mujer tenista?”. Sólo conocía a Gaby Sabatini, la mayor referente. Y ahí empecé a buscar cosas, de curiosa, por mi cuenta. Me enteré de que hasta era rosarina como yo y que se tuvo que exiliar por peronista. Pero la conocí por el estadio”. Lo mismo le sucedió a Paola Suárez, número uno del mundo en dobles en 2002, ganadora de 48 títulos: “La primera vez que escuché su nombre fue cuando llamaron así a la cancha de Parque Roca y me contaron su historia”. El estadio ubicado en Villa Soldati recibió en 2007 el nombre “Mary Terán de Weiss”. En 2012, el Gobierno de la Ciudad, entonces a cargo de Mauricio Macri, y la AAT recibieron denuncias por omitir su nombre. “No hay que ponerse quisquilloso –alardeó Arturo Grimaldi, entonces presidente de la AAT–. No tengo nada contra la señora, pero hubiera preferido el nombre de alguien que una a los argentinos, no que los desuna”. El año pasado, en ocasión de una exhibición del tenista suizo Roger Federer, el gobierno de la Ciudad lo nombró “Arena Parque Roca”.

Terán de Weiss aún molesta. Los diarios la criticaron porque usaba polleras cortas y vestidos modernos con transparencias de Teddy Tinling, el diseñador del tenis en el siglo XX. Porque usaba aros, reloj, cadenas y pulseras de oro. Porque su belleza enamoró a Perón después de que muriera Evita (cuentan que le propuso casamiento y ella lo rechazó). Porque como directora de los campos deportivos municipales de la Ciudad de Buenos Aires popularizó el tenis. Porque durante la última dictadura, en 1980, organizó una campaña, juntó 5000 firmas y publicó una solicitada en La Nación en repudio a los agravios de la AAT en una disputa económica contra Guillermo Vilas.  

Primera top ten argentina –en 1950, los periodistas británicos encargados del ranking la ubicaron Nº 10–, Terán de Weiss jugó 1100 partidos internacionales (ganó 832 entre singles y dobles mixto y femenino) y ganó 28 títulos. Venció a las mejores de su época, menos a Althea Gibson, primera tenista negra en obtener Wimbledon, en 1957. El 8 de diciembre de 1984 se suicidó tirándose desde el séptimo piso de un edificio en Mar del Plata. Tenía 66 años. “Estaba cansada de sufrir tantas injusticias –dijo Alfredo Terán, su sobrino–. La llamaban por teléfono, la amenazaban, fue una lucha permanente”. En febrero pasado, el Rowing, su club de Rosario, organizó la primera edición de la Copa Mary Terán de Weiss. Las tenistas jugaron con ropa blanca y raquetas de madera. Y recolectaron útiles y libros para donar a la Escuela Provincial Nº 1254, cercana a una calle del barrio La Cerámica: Mary Terán de Weiss.

domingo, 9 de agosto de 2020

Estado Burocrático Autoritario: Ongania y la "Revolución Argentina"

Por el Dr. Julio R. Otaño
PRESIDENCIA DE FACTO DE JUAN CARLOS ONGANÍA (1966-1970)
Juan Carlos Onganía, el dictador que se proponía gobernar la Argentina por cuarenta años, nació en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, el 17 de marzo de 1914. Sus padres se dedicaban a las tareas agrícolas y atendían un pequeño almacén. Cursó la escuela primaria en colegios parroquiales. A los diecisiete años ingresó al Colegio Militar y a los veinte se graduó como teniente. Fue ocupando diversos destinos y ascendiendo en la carrera militar hasta llegar en 1959, durante el gobierno de Arturo Frondizi, al grado de General de Brigada en el arma de caballería. Ascendido a Comandante en Jefe del Ejército. En agosto de 1964, el general Onganía pronuncia en la Academia Militar de West Point, Estados Unidos, durante la Quinta Conferencia de Ejércitos Americanos, un discurso que preanuncia la Doctrina de la Seguridad Nacional, según la cual, el enemigo estaba ahora fronteras adentro. Los opositores eran calificados genéricamente como comunistas, en contra del sistema de vida “occidental y cristiano”.  Pese a sus logros, Illia estaba muy condicionado por los factores de poder que mantenían una rígida postura frente al peronismo y presionaban para que siguiera proscripto y comenzaron a conspirar con los sectores golpistas del ejército a los que se sumaron sectores gremiales y la mayoría de la prensa.  Los medios de prensa hicieron el resto para crear un clima de inconformidad y golpismo. En las primeras horas del 28 de junio de 1966, cumpliendo su amenaza, las fuerzas armadas ingresan a la Casa Rosada.. El día 30 de junio, asumió el nuevo presidente, Juan Carlos Onganía, jurando sobre los estatutos de la autodenominada «Revolución Argentina».   Pero la oposición existía y el descontento también. Fundamentalmente en las fábricas y en las universidades.   En mayo de 1969, comenzaron a evidenciarse los síntomas de un descontento que venía creciendo entre distintos sectores de la población debido al cierre de los canales de participación política, la política educativa, social y económica del gobierno.  El 29 de mayo de 1969, se produjo un hecho que quedará en la memoria como el Cordobazo. La Policía fue desbordada y debió retirarse. Finalmente, el ejército logró controlar la situación en la ciudad, pero en el país la cosa parecía incontrolable.  El desprestigio alcanzó al ejército. Su líder indiscutido, el general Lanusse, optó por permanecer en segundo plano y preservar su figura, derrocando a Onganía el 7 de junio de 1970 y designando como presidente a Roberto Marcelo Levingston, un general que cumplía funciones como agregado militar en Washington.  Tras su derrocamiento y su posterior pase a retiro, Juan Carlos Onganía adoptó un perfil bajo. Se lo vio intermitentemente en los palcos colmados de generales que acompañaban los actos de la dictadura militar desde marzo de 1976.  En 1995, reapareció en los medios lanzando su candidatura a presidente. Se lo escuchó reivindicar su obra de gobierno y denunciar la decadencia moral del menemismo. Por falta de apoyo, debió retirar la candidatura. Pocos meses después, a mediados de 1996, moría Juan Carlos Onganía. Habían pasado 40 años de aquel golpe militar que según su protagonista se prolongaría por ese lapso de tiempo.
A 50 años del Cordobazo: Onganía, el militar que quiso gobernar 20 años  pero no pudo ver su propio fin - Clarín ongania
El gral. Onganía designo Ministro de Economía a Adalbert Krieger Vasena y este respondía a los intereses de los monopolios extranjeros radicados en la Argentina y de los grupos nacionales vinculados a dichos intereses.
Para poder hacerlo Onganía reprimió toda tentativa sindical y política.
Su primera medida fue disolver los partidos y prohibir la vida política del país. Además, cortó las barbas  a pintores y estudiantes y prohibió la ópera “Bomarzo”; apaleo profesores en la noche de los “bastones largos”, estableció una rígida censura literaria y artística, estableció la ley contra el marxismo y al estallar una huelga en los portuarios les envió a la prefectura.Cuando los ferroviarios iniciaron protestas ordenó que se les rebajara a 120.000 obreros y empleados una categoría en sus sueldos. 
Toleró al sindicalismo “negociador”  expresado por VANDOR (peronista independiente) Krieger Vasena estableció:

Congelamiento de salarios
Créditos a los grupos económicos más importantes (extranjeros)
Sistemática destrucción de la pequeña y mediana industria (sin créditos)
Postuló “la economía abierta” en un mundo de “economía cerrada”
Krieger respaldó importaciones innecesarias y suntuarias permitiendo el egreso de miles de millones de dólares.
El plan para Tucumán desmanteló la más importante industria sin sustituirla por otras: más de 250.000 tucumanos emigraron de su tierra.
La desolación castigaría también a Chaco, Formosa, Corrientes, y Santiago del Estero.
El séquito de tecnócratas de Harvard que rodea a Krieger no alcanzaron a comprender la situación de miseria del interior, hasta que llegaron a Buenos Aires las noticias del movimiento de protesta surgido el 29 de mayo de 1969: “el cordobazo”.
Al día siguiente de su renuncia como Ministro Krieger fue contratado por la empresa de Alimentos estadounidense DELTEC con un sueldo de 100.000 dólares mensuales.


Durante su presidencia es asesinado:
Ernesto “Che” Guevara (1928-1967), revolucionario y líder político sudamericano, cuya negativa a adherirse tanto al capitalismo como al comunismo ortodoxo, le convirtió en un héroe de los nuevos grupos izquierdistas que surgieron en la década de 1960.
Ernesto Guevara (Che es el sobrenombre por el que pasó a ser conocido) nació en el seno de una familia de clase media de Rosario (Argentina) y obtuvo el doctorado en medicina por la Universidad de Buenos Aires en 1953. Convencido de que la revolución era la única solución posible para acabar con las injusticias sociales existentes en Iberoamérica, en 1954 marchó a México, donde se unió al Movimiento 26 de Julio, grupo integrado por revolucionarios cubanos exiliados a las órdenes de Fidel Castro.
A finales de la década de 1950, jugó un importante papel en la lucha de guerrillas iniciada por Castro contra el dictador cubano Batista. Cuando Castro llegó al poder en 1959 tras el triunfo de la Revolución Cubana, Guevara fue nombrado ministro de Industria (1961-1965). Opuesto enérgicamente a la influencia estadounidense en el Tercer Mundo, su presencia fue decisiva en la configuración del régimen de Castro y en el acercamiento del régimen cubano al bloque comunista, abandonando los tradicionales lazos que habían unido a Cuba con Estados Unidos. Guevara escribió Relatos de la guerra revolucionaria en Cuba (1961) y Diario de campaña en Bolivia (1968), dos libros sobre la lucha guerrillera en los que defendió los movimientos revolucionarios de base campesina en los países en vías de desarrollo. Desapareció de Cuba en 1965, reapareciendo al año siguiente en Bolivia, como líder de los campesinos y mineros bolivianos contrarios al gobierno militar. Fue capturado por el Ejército boliviano y fusilado cerca de Vallegrande el 9 de octubre de 1967).
La gran amistad entre el Che y Camilo
Onganía adhirió a la Doctrina de la Seguridad Nacional auspiciada en América Latina por los Estados Unidos frente al peligro comunista (estamos en plena guerra fría)  ponía el acento en la persecución de los opositores; y, según ella, los enemigos estaban fron­teras adentro de los países latinoamericanos.
En lo educativo, Onganía decretó la inter­vención a las universidades nacionales y la "depuración" académica, que consistía en expulsar de las casas de altos estudios a los profesores opositores, sin importar su nivel académico.
Las universidades nacionales fueron intervenidas y ocupadas militarmente el 29 de julio de 1966, en el episodio que se conoce como la "noche de los bastones largos", en la que cientos de profe­sores, alumnos y no-docentes, que ocupaban varios de los edificios de las facultades de Buenos Aires en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra, fueron salvajemente golpeados por miembros de la Guardia de Infan­tería de la Policía Federal, enviados por Onga­nía.
La consecuencia de esta noche negra para la cultura nacional fue el despido y la renuncia de 700 de los mejores profesores de las universi­dades argentinas, que continuaron sus brillantes carreras en el exterior.
Los años que van de 1955 a 1966 fueron, sin duda, los del auge de la investigación científica en las universidades argentinas.
De esas casas de estudio, salieron en esos años figuras de la cien­cia y de la cultura que prestigiaron la Argentina en todo el mundo.
Sin embargo, la "noche de los bastones largos" dio comienzo a una verda­dera "fuga de cerebros" y a una etapa de crisis en los claustros académicos de la cual estos no se recuperarían nunca.Los sectores vinculados con la producción agropecuaria se encontraron entre los beneficiarios de la política económica llevada adelante por Onganía.
A 53 años de la noche de los bastones largos - Baradero Te Informa
LOS BASTONES LARGOS según un testigo presencial.
"La policía exigió la evacuación del edificio anunciando que entraría por la fuerza. La gente permaneció inmó­vil; entonces, entró la policía. Lo pri­mero que escuché fueron bombas que resultaron ser de gases lacrimóge­nos. Luego nos ordenaron a los gritos pasar a una de las aulas grandes, don­de se nos hizo permanecer de pie con los brazos en alto contra una pared. Luego, a los alaridos, nos agarraron a uno por uno y nos empujaron a la sali­da del edificio. Pero nos hicieron pasar por una doble fila de policías, coloca­dos a una distancia de tres metros en­tre sí, que nos pegaban con palos o las culatas de sus rifles y nos pateaban ru­damente en cualquier parte del cuer­po. Esta humillación fue sufrida por to­dos nosotros. Esta conducta del gobierno va a retrasar seriamente el desarrollo de la Argentina país, por muchas razones; entre ellas, se en­cuentra el hecho de que muchos de los mejores profesores se van a ir del país."

Movimiento Obrero: En agosto de 1963, las 62 Organizaciones re­sumieron las principales demandas del movi­miento obrero: pleno empleo, control de los costos, nacionalización de los depósitos bancarios, interrupción de las relaciones con el FMI (Fondo Monetario Internacional), cancelación de todos los contratos petrolíferos con empresas extranjeras y denuncia de todos los acuerdos que otorgaran privilegios al capital extranjero.
Sin embargo, en el interior del sindicalis­mo peronista, no todos estaban de acuerdo en confrontar abierta y permanentemente.
Desde la época del gobierno de Frondizi fue creciendo la figura del líder de los metalúrgicos: .Augusto Timoteo Vandor.
El "vandorismo" constituyó un estilo de conducción sindical caracterizado por la pretensión de transformar al peronismo en un partido político de base sindical independizado de la tutela de Perón (por ese entonces, radicado en Madrid) y por el control de la actividad gremial a partir de un autoritarismo que ignoraba la voluntad de gran parte de los trabajadores que decía representar.

Tres actos determinaron la caída de Onganía:

Los levantamientos populares cuyo centro fue el “cordobazo”: la protesta se dirigía contra Onganía, las fuerzas armadas y la destrucción de la economía.
El asesinato de Vandor secretario de la UOM: quien era un gran dirigente sindical que tenía un proyecto peronista pero independiente de Perón. Sus asesinos se integraron más tarde a la organización terrorista montoneros
A pesar de ser el sindicalista más importante de su tiempo su viuda trabajó como enfermera para poder subsistir.
Secuestro y asesinato de Pedro Eugenio Aramburu: echo reivindicado por montoneros (Firmenich)

El Cordobazo
La represión de Onganía originó gran descontento en Córdoba, donde existía una estrecha relación entre los estudiantes y los obreros de las grandes fábricas instaladas en el cordón industrial, ya que muchos trabajadores estudiaban en la Uni­versidad de Córdoba.
Este hecho, sumado a la constitución de un movimiento obrero muy combativo, surgido con posterioridad al peronismo al calor de las corrientes de ideas revolu­cionarias de los años 60, llevaron a que el pro­ceso de politización creciera notablemente tan­to en las fábricas como en las facultades.
A la indignación por los graves hechos de Corrientes y de Rosario se sumó, en Córdoba, el descontento provocado por la decisión del go­bierno provincial de suprimir el "sábado inglés" (trabajar solo medio día los sábados), lo que im­plicaba en los hechos una rebaja salarial porque no se pagaban las horas extras.
Los trabajadores de la CGT de Córdoba, li­berada por Elpidio Torres, de la industria auto­motriz, nucleados en la SMATA liderados por. Rene Salamanca, y los de Luz y Fuerza, conducidos por Agustín Tosco, convocaron a un paro activo con movilización, por 36 horas a partir de las 10 de la mañana del 29 de mayo, en coincidencia con la celebración del día del Ejército. Inmediatamente, los estudiantes adhirieron a la medida de fuerza.
La dictadura de Onganía y el Cordobazo: de la tensa calma a la rebelión  popular Revista La Ciudad | 29 de mayo de 1969 – El Cordobazo
Por la mañana del 29 ya podían verse las grandes columnas de obreros y estudiantes que se fueron acercando al centro de Córdoba.
La represión policial se cobró la primera víctima, en el obrero Máximo Mena.
Este hecho aumentó la indignación de los huelguistas, que formaron; barricadas y desbordaron la represión de la policia, que debió retirarse perseguida por los manifestantes.
 La ciudad fue controlada por ellos durante unas 20 horas en las que se produjeron incendios y roturas de vidrieras de las principales empresas multinacionales instaladas en Córdoba, el gobierno encargó la represión después de algunas horas y varios enfrentamientos. Agustín Tosco y Elpidio Torres fueron encarcelados.   Desde los hechos de Córdoba, el Ejército, mediante el General Lanusse venía presionando a Onganía para que tomara conciencia de la gravedad de la situa­ción nacional: en ella, ya no cabía su proyecto de dictadura autoritaria y paternalis­ta sin plazos, cuyo modelo era el régimen instaurado por Franco en España.


SECUESTRO Y MUERTE DEL GENERAL PEDRO EUGENIO ARAMBURU
El se­cuestro y asesinato del general Aramburu, llevado a cabo por los Montoneros, y la incapacidad del gobierno para esclarecer el hecho fueron el detonante para un nue­vo golpe interno.
El desprestigio involucró al Ejército; su líder indiscutido, el gene­ral Lanusse, optó por permanecer en segundo plano y preservar su figura designando como presidente, en junio de 1970, a Roberto Marcelo Levingston, un general que cumplía funciones como agregado militar en Washington.

PRESIDENCIA DE LEVINGSTON (1970/1971)
Lanusse y sus compañeros eligieron un nuevo Presidente en la figura del agregado militar en EE.UU, Gral. Roberto Levingston; aclarándole previamente que su autoridad estaba subordinada a la “Junta de comandantes”.
Levingston comenzó por pelearse con casi todos los ministros. Encima comenzó a pronunciarse contra los políticos (estos lograron el permiso para reunirse en la denominada Hora del pueblo y buscaba una salida democrática y electoral, luego de un acuerdo telefónico entre Balbín y Perón). 
El mejor Ministro de Levingston, el radical Ferrer aprovechó el momento político e intentó reorientar el crédito hacia la industria nacional, dictar la Ley Compre Nacional y adoptar otras medidas protectoras.
El gigantesco poder de compra del estado era entendido como una palanca de crecimiento de la empresa privada nacional.
Al misma tiempo disminuía los créditos bancarios a Bunge y Born y rehusaba créditos a la inmobiliaria Lanusse y Cía, primos del Comandante en Jefe. Balbín señalaba irónicamente “Levingston lo primero que señaló fue ‘no tan pronto’ ahora nos hablan de 4 o 5 años, sin decir desde cuando se cuenta. Cuando llegan al poder ponen a un Ministro, luego a otro y otro sucesivamente....”.
Las rencillas personales y las zancadillas que se practicaban entre sí el Presidente Levingston y el General Lanusse finalizaron con la destitución del primero y el reemplazo por el segundo.  Comenzaba el tercer round.....

CULTURA Y SOCIEDAD DECADA DEL 60-70
Las décadas de 1960 y 1970 estuvieron marcadas por la internacionalización de la cultura y el desarrollo de la industria cultural.  Las producciones generadas en el centro del sistema capitalista se propagaron rápidamente hacia la periferia.
En la Argentina, algunas de esas producciones (como la minifalda, los Beatles, los Rolling Stones, el cine “de protesta” y el “de reflexión”) tuvieron un vigoroso impacto entre los sectores juveniles.
La cultura y sociedad en los años sesenta y setenta, estuvieron plasmados por el protagonismo de los jóvenes. El deseo de cambios revolucionarios y la necesidad de adoptar actitudes radicales, vanguardistas y de ruptura con el sistema, fueron las notas distintivas de la cultura de una gran parte de la sociedad en aquellos años.
Casi ninguna esfera de la vida cultural estuvo ajena a ese espíritu cuestionador y de transformación de todo lo existente, en el que se entremezclaron las influencias procedentes del exterior con posiciones que reivindicaban las raíces nacionales y populares.
Una generación joven de rockeros, folcloristas, artistas de vanguardia, intelectuales y militantes políticos fue la expresión de esos anhelos y utopías.
Los intelectuales que acordaban con esta corriente plantearon como alternativa un pensamiento antiimperialista, que debía buscar sus raíces e identidad en la cultura latinoamericana. El resultado de esta re orientación ideológica fue  la formación de una corriente de pensamiento que se conoció como “izquierda nacional”.
En esta nueva corriente confluyeron escritores, poetas, novelistas y periodistas, entre otros Leopoldo Marechal, Arturo Jauretche, Rodolfo Walsh, Francisco Urondo, Juan Gelman, Humberto Constantini, los hermanos Cedrón; filósofos, historiadores, y ensayistas, como Juan José Hernández Arregui, Rodolfo Ortega Peña, Eduardo L. Edualde, José María Rosa, Jorge A. Ramos.
Todos ellos provenían de diferentes corrientes ideológicas y políticas, pero compartían la necesidad de expresar un ideal revolucionario “nacional y popular”, que se integrara con las “luchas por la liberación de los pueblos”. La noción de “socialismo nacional” fue la fórmula que expresó de manera sintética sus anhelos de vincular el pensamiento y la teoría marxista  con la experiencia política peronista de la clase obrera argentina, a la que consideraban el sujeto revolucionario.
Los intelectuales revisaron la historia argentina buscando las claves de interpretación en las luchas populares contra la dominación colonial. Se reivindicó la Historia de Juan Manuel de Rosas y de los caudillos federales. La revisión de la experiencia peronista incluyó la valoración de la figura de Eva Perón, que se transformó en un mito revolucionario. La izquierda peronista la exaltó en sus banderas con la consigna “Si Evita viviera sería montonera"
Caudilos Federales : Juan Manuel de Rosas, Francisco Ramirez, Facundo  Quiroga, Estanislao Lólez, Manuel Oribe, Jose Gervacio Artigas Unitarios  federales y parteños Historia Confederación Argentina Leonardo Castagnino
La radicalización política que se intensificó en la década del 1970 y este conjunto de influencias ideológicas favorecieron la aceptación de la violencia como un camino legítimo para transformar un orden social considerado injusto. La violencia constituyó un elemento constante en la cultura política argentina de aquellos años, al mismo tiempo que la democracia política aparecía desjerarquizada, luego de muchos años de proscripciones y gobiernos militares y civiles ilegítimos. Para amplios sectores de la sociedad argentina en los años sesenta y setenta, la violencia política era un fenómeno cotidiano, al que se aceptaba como normal e inevitable. Se hizo de uso frecuente la expresión “la violencia de arriba engendra la violencia de abajo”, para justificar el derecho del oprimido a liberarse del opresor. La violencia, “en manos del pueblo” fue considerada por muchos como sinónimo de justicia.

La televisión: La televisión en la Argentina se inicia en 1951, respondiendo a una política estatal desarrollada por el gobierno de Juan Domingo Perón. De la mano de Jaime Yankelevich, la primera transmisión tuvo lugar desde LR 3 Radio Belgrano, con los mismos locutores que hasta el momento trabajaban para la emisora. Con una antena instalada en el Ministerio de Obras Públicas y el discurso de Eva Perón en los actos centrales de la Plaza de Mayo, fue inaugurado oficialmente el pionero Canal 7. Pocas fueron las personas que contaban con aparatos receptores en sus hogares y la novedad fue compartida en bares, cafés y negocios de Buenos Aires entre un público que hasta entonces había sido esencialmente radioescucha. Precisamente, fueron locutores radiales quienes pronto se convirtieron en primeras figuras del nuevo medio: Guillermo Brizuela Méndez, Nelly Prince, Adolfo Salinas, Pinky (Lidia Elsa Satragno) y Antonio Carrizo.
En el único canal estatal se irían formando artistas, técnicos, camarógrafos y directores, la mayoría de ellos provenientes del mundo del espectáculo que en aquel momento atravesaba su época de oro: el teatro, con dos funciones diarias, y el cine, con una cuantiosa producción de títulos. Los programas se emitían por la noche y en vivo, modalidad que dio lugar al más frondoso anecdotario de equivocaciones y obstáculos. 
 El primer formato de producción nacional fue el telenoticioso, al que seguirían los musicales y los programas culinarios con la mítica figura de Petrona C. de Gandulfo. La grilla televisiva se completaba con series norteamericanas de media hora de duración, como Patrulla del camino, El llanero solitario o Cisco Kid. A partir de 1956, atendiendo a las demandas de un público predominantemente femenino se pusieron en pantalla las primeras telenovelas; 
En la programación general, en tanto, la oferta comenzó a ampliarse: se impusieron los periodísticos con figuras como Blackie; las comedias de asunto familiar con Mirtha Legrand, Ángel Magaña, Jorge Salcedo y Osvaldo Miranda; y los shows musicales con la presentación de cantantes solistas. Al mismo tiempo, la exhibición de series norteamericanas se extendió a una hora de duración y así se impuso en la Argentina el mítico lejano Oeste con Cheyene, o Caravana.
Los aparatos receptores de la década inicialmente habían sido importados hasta que comenzó la producción nacional; En 1959 diez cronistas de radio y televisión fundaron la Asociación de Periodistas de la Televisión y Radiofonía Argentinas (APTRA).   A fin de año se realizó la entrega del primer premio: “El gaucho”, una escultura de Perlotti. Entre los ganadores se destacó Narciso Ibáñez Menta, primer actor y director del ciclo Obras Maestras del Terror. Al año siguiente, ya bautizada la estatuilla con el nombre de “Martín Fierro”, APTRA distinguió a Tato Bores, un actor clásico del humor político que mantendría su vigencia hasta los 90, con interrupciones impuestas por la censura de distintos gobiernos. 
En 1960 iniciaron sus transmisiones desde Buenos Aires los canales 9 Cadete y 13 Proartel (TV PRIVADA), con escasos cuatro meses de diferencia. Surgieron otros en el interior del país, en especial en Rosario y en Mar del Plata; en 1961 lo hizo Teleonce y en 1966, Canal 2 de La Plata. Se trató de una época de gran expansión del medio basada en una programación diversificada, en adelantos técnicos notables que permitieron la grabación en carreteles de cinta sin cortes, en la ofensiva publicitaria que deshechó las viejas placas estáticas y comercializó directamente los segundos de aire por medio de gerencias comerciales de los propios canales y en una industria que comenzaba a crecer a su sombra y a retroalimentar su funcionamiento: las revistas especializadas (TV Guía, Canal TV y Antena TV) y las mediciones de audiencia –rating–. Estas últimas dan cuenta de que los programas cómicos (Felipe, Viendo a Biondi, Telecómicos, La Nena); las telenovelas (El amor tiene cara de mujer, La Familia Falcón); las series (El fugitivo,  Bonanza, Ruta 66 o La caldera del diablo) y comedias norteamericanas (El show de Dick Van Dyke, Yo quiero a Lucy, Los 3 chiflados) se encuentran entre las preferencias del público.
Sabías que se celebra el día mundial de la Televisión?

Crecieron también los productos destinados a segmentos particulares de la población: los programas infantiles (Disneylandia, Lassie, Rin Tin Tin, Titanes en el ring, Las Aventuras del Capitán Piluso y Coquito, El flequillo de Balá); los femeninos (Buenas tardes, mucho gusto; Dr. Cándido Pérez, señoras). Sin embargo, esta segmentación no descartó los programas ómnibus del fin de semana (el pionero Sábados circulares de Pipo Mancera; Domingos de mi ciudad, luego convertido en Feliz Domingo, un clásico de los estudiantes secundarios) de gran impacto receptivo.  El 20 de julio de 1969 se cubrió la llegada del hombre a la luna y en septiembre se inauguró la primera antena parabólica o estación terrestre (vía satélite de Balcarce). La década se cerró con la entrega del "Martín Fierro" por primera vez a la producción radial y televisiva del interior y con el éxito de programas, hoy ya clásicos, como Los Campanelli, Telenoche –conducido por Mónica Cahen D´Anvers y Andrés Percivale– y Almorzando con Mirtha Legrand.
SERIES (CLÁSICAS) ....... A GO GO.
  En 1972 a partir de la promulgación de la Ley Nacional de Telecomunicaciones se creó el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER). Dos años después los canales privados pasaron a manos del Estado Nacional.  En el transcurso de la década continuó creciendo la oferta segmentada: musicales para el público joven (Música en libertad, Alta Tensión) y para un público mayor (Grandes valores del tango, Asado con cuentos con Luis Landriscina), las grandes transmisiones deportivas (las peleas de box de Monzón y Galíndez y el Mundial 74), los programas cómicos (Hiperhumor, Operación Ja Ja, El chupete, Porcelandia), los relacionales de Roberto Galán (Si lo sabe cante y Yo me quiero casar… ¿y usted?) y los unitarios de factura dramática entre los que se destacaba especialmente Cosa Juzgada, dirigido por David Stivel con uno de los mejores elencos de la escena nacional.  Las telenovelas por su parte, comenzaron a ocupar la franja nocturna, horario que hasta el momento les había sido ajeno. Se sucedieron los grandes éxitos de Alberto Migré (Rolando Rivas, taxista; Pobre Diabla; Dos a quererse; Piel naranja), mientras el público consagraba a nueva figuras formadas o entrenadas en el medio: Soledad Silveyra, Claudio García Satur, Beatriz Taibo, Arturo Puig, María de los Ángeles Medrano, Claudio Levrino y Arnaldo André, entre otros.  Paralelamente los canales del interior comenzaron a incorporar las máquinas Ampex, recibiendo la programación de Capital Federal en diferido y a veces filmada de la pantalla. La escasa calidad en la definición de la imagen más allá de los 60 kilómetros de la antena transmisora, llevó a la creación de los pioneros circuitos cerrados de televisión en los pequeños pueblos, germen de lo que luego sería la TV por cable.

EL ROCK AND ROLL EN EL RÍO DE LA PLATA
 El rock hasta los años ochenta debió afrontar severas dificultades de orden tecnológico solo superadas por el esfuerzo y la creatividad de los técnicos y músicos locales. Si en el rock argentino hay una santísima trinidad, sus integrantes son Charly Garcia, Luis Alberto Spinetta y León Gieco.  Todos son "hijos" de la camada de LittoNebbia, Vox Dei, Manal, Moris y Tanguito, que abrieron el camino. a la vez. está claro que la influencia de Spinetta y García generó en parte la estética de Fito Paez y que la de Andrés Calamaro reconoce importantes aportes de todos los pioneros. A Spinetta le queda bien el papel de poeta disconforme consigo mismo, Gieco es el dueño de la conciencia social y Garcia se comportó desde el principio como el cronista. En buena parte de la obra de Charly puede leerse entre líneas y a veces directamente las dificultades, represiones, ideales, sueños frustrados y esperanzas de la sociedad argentina.  El primero de Charly:  Sui Géneris, entre 1970 y 1975, en un turbulento período de la vida política argentina que quedó reflejado en su tercer disco, "Instituciones", una serie de canciones pensadas como una crítica a la fuerzas armadas, la censura, el matrimonio, la salud, la familia, la justicia, la iglesia que sufrió fuertes problemas de censura en su momento. Su segundo grupo "La máquina de hacer pájaros" (1976-1978) y su tercer grupo "SerúGirán" (1978-1983) . Este último considerado por su formación en cuarteto, la amplitud para abordar géneros y su enorme popularidad el equivalente argentino de los Beatles. Coincidiendo con el fin de la dictadura Garcia inició una carrera solista que mantiene hasta hoy.
   El lema “paz y amor” fue una respuesta de jóvenes norteamericanos a la política imperial de agresión al pueblo vietnamita. El amor libre pasó a ser un patrimonio de las nuevas generaciones. La introducción en el mercado mundial de las pastillas anticonceptivas produjeron una revolución en los hábitos sexuales. La procreación – al menos en las clases medias urbanas – pasó a ser una actividad más propia del orden de la planificación racional que del azar.
Los planes de Lanusse para condicionar y proscribir a Perón en 1972 -  Infobae  Perón y Lanusse


PRESIDENCIA DE LANUSSE (1971/1973)
Lanusse asumió el poder persuadido que el ejército debía abandonar el poder, pero tenía dos  exigencias: 1)Preservar al ejército de la indignación popular
2)Impedir la elección de Perón
Lanusse buscó negociar con Perón (seguía en España). Así nació el GAN.
Este acuerdo consistía en un compromiso para que a cambio de una reivindicación histórica de la figura de Perón, la devolución de sus bienes y de la legalidad del partido peronista, Perón apoyaría la candidatura a Presidente Constitucional del propio Lanusse.
Perón cortó bruscamente las negociaciones en junio de 1972. Lanusse lanzó entonces una acusación al exiliado: “a Perón le falta el cuero para volver”. 
Convoca a elecciones para marzo de 1973, estableciendo la legalización de los partidos políticos.
Diversos grupos: FAR, Montoneros y el ERP DESARROLLARON una actividad múltiple: asaltos de bancos, secuestros de empresarios, eliminación de militares y policías etc. impregnando de violencia la vida argentina entre 1970 y 1973.
Perón designó como candidato de su partido a H. Cámpora; este cotejaría electoralmente con la UCR, ES DECIR, Ricardo Balbín, el socialista Américo Ghioldi, y los candidatos militares: Francisco Manrique y Ezequiel Martínez. 
El 11 de marzo la formula peronista sin Perón  reunía 5 millones de votos. Lanusse sintió el veredicto como una gran derrota.

sábado, 8 de agosto de 2020

El Proceso: dictadura, endeudamiento, violación de los Derechos Humanos y Guerra de Malvinas

Por el Dr. Julio R. Otaño
Presidencia del Gral. Jorge Rafael Videla(1976-1980)
Videla realizó el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 que sustituyó a Martínez de Perón por una junta militar, en representación del Ejército, el almirante Emilio Eduardo Massera por la Armada y el brigadier general Orlando Ramón Agosti por la Fuerza Aérea, dando inicio al Proceso de Reorganización Nacional.
Jorge Rafael Videla (1925-2013) Encabezó la junta militar que se alzó con el poder luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, y abrió la etapa más negra de la historia Argentina. Puso en marcha un plan sistemático genocida con secuestros, saqueos y desaparición de personas, y una política económica neoliberal que fue el puntapié de inicio de uno de los procesos de vaciamiento y entrega del país a los capitales financieros más duros para la sociedad argentina. Fue condenado por delitos de lesa humanidad y murió a los 87 años, purgando una parte de sus crímenes -de los que nunca se arrepintió- en el penal de Marcos Paz.  
El dictador nació el 2 de agosto de 1925 en la ciudad bonaerense de Mercedes. Fue Jefe del Ejército Argentino desde 1975 y designado presidente del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional que derrocó al gobierno de María Estela Martínez de Perón. Ocupó la presidencia hasta 1981.  Tras la recuperación de la democracia en 1983 fue sentenciado a reclusión perpetua, inhabilitación absoluta perpetua y destitución del grado militar en 1985. La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal,lo halló penalmente responsable de numerosos homicidios calificados, 504 privaciones ilegales de la libertad calificada, aplicaciones de tormentos, robos agravados, falsedades ideológicas de documento público, usurpaciones, reducciones a servidumbre, extorsión, secuestros extorsivos, supresión de documento, sustracciones de menores, y tormentos seguidos de muerte.
Videla cumplió sólo cinco años de prisión efectiva. En 1990, el entonces presidente Carlos Saúl Menem hizo uso de la facultad presidencial de indulto para dictar su excarcelación, junto con la de otros miembros de juntas militares y jefes de la policía de la Provincia de Buenos Aires y del dirigente montonero Mario Eduardo Firmenich, por los decretos 2741/90 y 2742/90.  En 1998 regresó a prisión, aunque brevemente, tras que un juez dictaminara que las causas por sustracción de menores durante el Terrorismo de Estado constituían un crimen de lesa humanidad, y por lo tanto imprescriptible. Pasó 38 días en la cárcel de Caseros hasta que se le concedió el derecho al arresto domiciliario en atención a su edad.  Posteriormente, el 10 de octubre de 2008 perdió el beneficio de la detención domiciliaria, en su piso del barrio porteño de Belgrano, y fue trasladado a la cárcel que funciona en Campo de Mayo, la principal base militar del país. 
El juez encargado del caso argumentó para tomar esta decisión que la gravedad de los hechos que se le atribuyen a Videla resultan un escollo insalvable para el otorgamiento de tal beneficio. 
l 5 de julio de 2012 fue condenado a 50 años de prisión por el Tribunal Oral Federal 6 al ser encontrado responsable de la puesta en marcha de un plan sistemático de sustracción de menores a secuestradas en centros clandestinos de detención y puntualmente condenado por 18 casos, entre ellos el de Guido, el nieto que la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.Murio los 87 años, purgando una parte de sus crímenes -de los que nunca se arrepintió- en el penal de Marcos Paz.
El fin de la dictadura | QUILT Pin en FOTOPERIODISMO
Muchos de los miembros de las bajas esferas militares argentinas recibieron entrenamiento en la famosa Escuela de las Américas (actualmente denominada Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica), ubicada en Panamá hasta 1984, financiada y dirigida por los Estados Unidos
El 6 de septiembre de 1979 llegó a la Argentina una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Durante dos semanas se entrevistan con personalidades de la política, la cultura nacional y miembros del gobierno. Paralelamente, recibieron numerosas denuncias por violaciones a los derechos humanos realizadas por las familias de los desaparecidos que esperaron durante horas (y días) en la puerta de la entidad. Patricia Derian, secretaria de Derechos Humanos del gobierno de James Carter, fue el gran móvil de la comisión.
El Informe de la CIDH señalaba, entre otras muchas consideraciones, “que por acción u omisión de las autoridades públicas y sus agentes, en la Argentina se cometieron durante el período 1975/1979 numerosas y graves violaciones de fundamentales derechos humanos”.La Comisión consideraba que esas violaciones afectaron:«El derecho a la vida, en razón de que personas pertenecientes o vinculadas a organismos de seguridad del Gobierno dieron muerte a numerosos hombres y mujeres después de su detención. El derecho a la libertad personal, al haberse detenido y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional a numerosas personas en forma indiscriminada. El derecho a la seguridad e integridad personal mediante el empleo sistemático de torturas y otros tratos inhumanos. El derecho de justicia, en razón de las limitaciones que encuentra el Poder Judicial para el ejercicio de sus funciones, de la falta de garantías en los procesos ante los tribunales militares y de la ineficacia del recurso de Habeas Corpus.»                                                                                                  Los derechos Humanos.  Diversos grupos de opositores exiliados y algunos gobiernos denunciaron reiteradamente la situación de los derechos humanos en Argentina. El gobierno contratacó con el esloganLos argentinos somos derechos y humanos y atribuyó las críticas a una campaña antiargentina.Videla protagonizó un almuerzo con un grupo de intelectuales argentinos, entre los que se contaban Ernesto SabatoJorge Luis BorgesHoracio Esteban Ratti (presidente de la Sociedad Argentina de Escritores) y el padre Leonardo Castellani. Este último le expresó su preocupación por otro escritor desaparecido, Haroldo Conti. Borges y Sabato exteriorizaron elogios al gobierno militar luego de esa comida. En 1980, el dirigente de la organización Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), Adolfo Pérez Esquivel recibió el Premio Nobel de la Paz
Durante el gobierno militar, el conflicto limítrofe entre Argentina y Chile acerca de la soberanía sobre tres islas en el Canal de Beagle estaba pendiente de resolución y sometido al Laudo Arbitral de 1977 que ambas partes habían acordado obedecer.
En 1977 se dictó una sentencia que entregó las tres islas a Chile, pero la junta declaró la sentencia "insanablemente nula", colocando a ambos países al borde de la guerra.
El 22 de diciembre de 1978 Videla dio partida a la Operación Soberanía destinada a ocupar las islas militarmente. Solo la intervención papal en último minuto hizo desistir a la junta militar de comenzar la guerra. El PapaJuan Pablo II inició una mediación, pero su propuesta no fue aceptada ni por Videla, Viola, Galtieri ni Bignone.
El conflicto no se resolvería hasta la firma del Tratado de Paz y Amistad de 1984, que resolvería la soberanía chilena sobre las islas.
Videla, el líder del terror de la dictadura argentina - RTVE.es  Se cumplen 40 años del conflicto entre Argentina y Chile por la soberanía  del Beagle | Vía Ushuaia

Política Económica:    José Alfredo Martínez de Hoz condujo la economía durante toda la presidencia de Videla. Sus medidas económicas, basadas en la apertura de los mercados y la liberalización de la legislación laboral vigente, contribuyeron al desmantelamiento de los sindicatos y la polarización de las diferencias clasistas. Aunque Martínez de Hoz negó posteriormente su implicación con las actividades represivas del proceso, se ha argumentado que las mismas fueron necesarias para contener el descontento popular con los resultados económicos. Debido a la eliminación de las barreras arancelarias, la caída de la producción industrial y el saldo negativo de la situación exterior de Argentina durante el Proceso, el valor nominal de la deuda externa se multiplicó. Todo esto en beneficio de los grandes grupos económicos multinacionales y locales, que vieron acrecentadas sus ganancias enormemente gracias a dicho endeudamiento, que en lugar de ser destinado por el gobierno a inversiones productivas, fue destinado a la especulación financiera, promoviendo una moneda sobrevaluada (mediante un mecanismo conocido como "la tablita") que permitió al capital más concentrado del país hacer grandes negociados en la "timba financiera", en detrimento de la industria, cosa que por otro lado llevó a un crecimiento de la brecha entre ricos y pobres (que sigue hasta nuestros días). Esta deuda es acrecentada todavía más en 1982, cuando Domingo Felipe Cavallo, como presidente del Banco Central, decide licuar (estatizando) la deuda de dichos grandes grupos perjudicando al Estado y a la sociedad.

Logró Martínez de Hoz sus objetivos para la economía de la nación? Plata dulce (1982) - IMDb

La deuda externa  El Ministro de Economia José Alfredo Martínez de Hoz puso en práctica una politica totalmente Liberal: se liberó el mercado financiero por medio de una nueva ley que posibi­litó la apertura de nuevas casas de crédito y la liberación de la tasa de interés. A comienzos de los años 70 se inició una profunda crisis en los países centrales por el aumento de los precios del petróleo, esto hizo que los países productores obtuviesen un excedente de ganancia y lo exportaran al sistema bancario de los países industrializados, Creando una hiperconcentración de dinero en la banca. Esta, entonces, necesitó prestarlo para obtener ganancias y presionó a los países latinoamericanos para que aceptaran su crédito.   Los países centrales se beneficiaron porque recibieron intereses por el dinero otorgado y vendieron sus productos, ya que los países periféricos contaban con capital gracias a los créditos recibidos. Pero para no correr riesgos toma ron dos medidas: primero consiguieron que los Estados garantizaran las deudas contraídas por el sector privado (si el deudor privado no pagaba, lo hacía el propio Estado nacional; segundo, en caso de conflicto de pagos, la Justicia estaba en manos extranjeras (en los tribunales de New York o Gran Bretaña). Así la deuda externa se transformó en uno de los mecanismos de acumulación de los grandes grupos económicos mundiales . Dicha deuda creció de 8.204 millones de dólares en 1976 a 43.509 millones en 1983. De esta deuda, 29.536 millones correspondían a la estatal y 14.973 a la privada; el principal proceso de endeudamiento fue a partir del año 1979.  Algunas de esas empresas endeudadas fueron Acindar, austral, Papel Tucumán, etcétera. También fueron deudores privados importantes las bancarias como el Citibank, Tornquist, Quilmes, Francés, entre otras.
La "plata dulce”  La etapa de la circulación de dinero que producía más dinero fue denominada "la época de la plata dulce" y, junto con endeudamiento externo, trajo grandes beneficios a los grandes grupos económicos. Estos contraían una deuda en el exterior a una tasa baja y luego invertían en Argentina, donde había una muy alta: con la ganancia obtenida localmente abonaban la deuda externa y obtenían una gran diferencia a su favor. A su vez, la clase media se dedicó a invertir sus "pequeños" ahorros en las financieras, con tasas de interés altísimas, y a aprove­char el dólar barato para viajar al exterior y adquirir allí variedad de productos.  En ese contexto se produjo el "crack bancario" de 1980, que puso fin a la etapa de la denominada "plata dulce".

El mundial 78  Durante el gobierno dictatorial de Levingston (1970), nuestro país fue confirmado como sede para 1978.   Tanto el gobierno de Lanusse como los del breve período peronista formaron comisiones para dedicarse a la organización del torneo. Aparecieron los críticos y los defensores que durante los años previos al golpe debatieron en los medios, so­bre todo, acerca de los gastos que demandaría su realización en un país en crisis.  A partir de 1976, la dictadura militar resolvió que el tema del Mundial era una "razón de Estado". Incluso prohibió a los medios cualquier crítica a la organiza­ción y hasta "al desempeño de la Selección Nacional".   El gobierno de Videla creó el Ente Autárquico Mundial 78 (EAM 78), con un presupuesto ili­mitado, que gastó 520 millones de dólares en la realización del campeonato. Cuatro años des­pués, España gastó la mitad realizando más obras.  Durante la transmisión del primer partido, jugado entre Alemania y Polonia, dos relatores germanos matizaron su relato del partido con descripciones de la situación de los derechos humanos en la Argentina: hablaron de campos de concentración e hicieron referencia a que a pocas cuadras del estadio de River, donde se juga­ba el partido, torturaban a detenidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).   El gobierno atribuyó las críticas a una "campaña anti-Argentina".
En realidad, las denuncias eran contra el gobierno y provenían de diferentes personalidades que iban desde actores como IvésMontand a cantantes como Joan Manuel Serrat y Freddy Mercuri, pasando por escritores como Julio Cortázar y Octavio Paz.  Los sucesivos triunfos de la Selección argentina encendieron el entusiasmo la población, que salía a festejar a las calles.El campeonato mundial de fútbol de 1978 fue transformado por el gobierno militar en un hecho político, intentando demostrar que en el país existía libertad. El entusiasmo de la sociedad ante el desempeño deportivo del seleccionado nacional fue utilizado por Videla para intentar demostrar que el pueblo apoyaba a la dictadura.
El gobierno capitalizó esta situación con propagandas oficiales que difundía en los medios locales y extranjeros. La Argentina pasó a las semifinales con un polémico 6 a 0 contra Perú.  Los brasileños, principales perjudicados porque quedaron eliminados, hablaron de soborno y hasta dieron cifras de cuánto había cobrado cada jugador peruano.    El 25 de junio, la Argentina se consagró campeón al vencer a Holanda.  Los integrantes de ese equipo se negaron a recibir el premio por el subcampeonato de manos de Videla y se solidarizaron con las Madres de Plaza de Mayo. Los festejos duraron varios días y fueron capitalizados por el gobierno con la ayuda de conocidas personalidades del deporte y del espectáculo.
"Papelitos" el proyecto que recupera 78 historias sobre el Mundial '78 en el marco de la dictadura
La "apertura" de Viola (1981-1982)
La junta militar había designado como presidente a Videla por el término de cinco años. De todas formas también siguió al frente del Ejército y por lo tanto in­tegró la Junta hasta 1978. No terminaba de quedar muy claro donde residía el máximo poder, si en el pre­sidente o en la junta. Existían tres grupos claramente enfrentados, dos del Ejército y uno de la Arma­da; este último era comandado por Massera, que criticó desde el plan económico de Martínez de Hoz hasta la política a seguir posterior al proceso en que él se ima­ginaba como el continuador constitucional.
El otro grupo era el de Videla y el general Roberto Viola (segundo en los man­dos del Ejército), que apoyaban a Martínez de Hoz y pensaban en alguna salida política. Por eso Viola mantenía algunos contactos con los partidos, lo que hizo suponer que era el ala más "democrática" del Proceso. El tercer grupo era el más anárquico, ya que había aumentado su poder por sus aparatos represivos y se sentía dueño de sus territorios: eran encabezados por los generales Luciano Benjamín Menéndez y Carlos Suárez Masón comandantes de los cuerpos III de Córdoba y I de Buenos Aires; sus zonas de influencia abarcaban las provincias circundantes. A ellos se sumaba el general Ramón J. Camps, jefe de la Policía bonaerense y figura clave en la represión.Ellos afirmaban que el Proceso debía continuar indefinida­mente y la represión debía llevarse hasta las últimas consecuencias. 

Gobierno de Leopoldo Fortunato Galtieri (1981-1982) 
El tercer presidente de la dictadura militar, el general Leopoldo Fortunato Galtieri, asumió el cargo en diciembre de 1981. Galtieri se había destacado como res­ponsable de la represión desde la jefatura del Segundo Cuerpo de Ejército con se­de en Rosario. Desde allí había dirigido personalmente las decenas de campos de concentración de su área de influencia. Al asumir anunció que sus dos prioridades serían terminar el Hospital de Ni­ños y la Biblioteca Nacional. Asimismo, ratificó que por el momento la actividad política continuaría prohibida, "las urnas están bien guardadas", señaló. En el gabinete de Galtieri se destacaron el Ministro de Relaciones Exteriores, Nicanor Costa Méndez; el de Economía, Roberto Alemann y el de Acción Social, el vicealmirante Lacoste.  Galtieri estrechó los vínculos con el gobierno conservador norteamericano de Ronald Reagan y aumentó la participación militar argentina en la lucha contra el gobierno sandinista y las guerrillas salvadoreñas.  El asesoramiento militar argenti­no se especializó en los métodos de detención y torturas a aplicar con los detenidos políticos, según declararan distintos militares salvadoreños, guatemaltecos, hon­dureños y nicaragüenses que hablaban del método "argentino" cuando hablaban de las desapariciones. Como contrapartida, el gobierno de Reagan abandonó la política de defensa de los derechos humanos seguida por su predecesor, James Car­ter, y eliminó el embargo de armas que pesaba sobre la Argentina
Frases de Leopoldo Galtieri (25 citas) | Frases de famosos           Thatcher and Reagan - Top 10 Across-the-Pond Duos - TIME
Guerra de Malvinas
El 2 de abril de 1982, solo 48 horas después de una violenta represión contra los trabajadores en la Plaza de Mayo, la mayoría de los argentinos apoyó la deci­sión del gobierno de ocupar militarmente las islas Malvinas.  La dictadura militar, necesitada de apoyos internos para mantenerse en el poder, analizó erróneamente la situación internacional. Luego de mantener muy malas relaciones con los Estados Unidos durante la presidencia de James Carter (1976-1980), por su política de derechos humanos, y de recibir duras sanciones como el bloqueo a la venta de armas, el gobierno argentino se alineó incondicionalmente con el país del norte al llegar Ronald Reagan a la presidencia de aquel.
Algunos mensajes favorables de Reagan hacia la Argentina (como la de tener un papel protagónico en el Atlántico Sur e inclusive en la OTAN) hicieron creer a los militares argentinos que era el momento  rea­lizar una demostración de fuerza para mostrar cuál era el país más poderoso de la región y más comprometido con los Estados Unidos.  Galtieri dijo en cadena Nacional  “Compatriotas: En nombre la de Junta Militar y en mi carácter de Presidente de la Nación debo en este crucial momento histórico a todos los habitantes de nuestro suelo, para trasmitirle los fundamentos que avalan una resolución plenamente asumida por los Comandantes en Jefes de las FF.AA. que interpretaron así el profundo sentir del pueblo argentino. Hemos recuperado salvaguardando el honor nacional, sin rencores pero con la firmeza que las circunstancias exigen las islas australes que integran por legítimo derecho el Patrimonio Nacional”.  Pensando además que Ingla­terra iba a aceptar una salida negociada después del desembarco argentino.  Miles de personas se concentraron en la Plaza de Mayo para apoyar la opera­ción militar.   La censura fue absoluta y no se dejó emitir ninguna opinión contraria a la forma de actuar del gobierno.
Los medios de comunicación (la mayoría de las radios y la totalidad de los canales de televisión estaban en manos del Estado) hablaban de "hecho consumado".
Decían que Inglaterra no se molestaría en defender unas islas tan lejanas sin importancia para ellos. Pero la reacción inglesa fue inmediata: fueron bloqueadas todas las cuentas bancarias argentinas en Gran Bretaña y el 3 de abril, la primera ministra Thatcher anunció el envío de una poderosa flota. Para la "Dama de Hierro", como llamaban a Thatcher, esa fue la oportunidad para aumentar su popularidad en medio de medidas económicas que afectaban a los ingleses.   El 30 de abril el presidente de los Estados Unidos anunció formalmente el apoyo de su país a Gran Bretaña. Este anuncio fue un duro golpe para el gobierno militar argentino, que pensó que la superpotencia se mantendría neutral por tratarse de dos países amigos.    


LOS MEDIOS GRAFICOS: CLARÍN Y LA NACIÓN FRENTE A LA GUERRA
Clarín “Euforia popular por la recuperación de Malvinas”.  “Londres rompió relaciones con Argentina”.  “Reagan: yo creía que no lo iban a hacer”.
El mismo día el diario La Nación titulaba:“Alborozo ciudadano por la reconquista de las Malvinas“.  La guerra había comenzado y la euforia se vivía en todos los rincones de la Nación Argentina,para muchos la patria estaba de pie, y el sentimiento nacional era alentado desde los medios masivos amodo de noticia, publicidad.
Los desaparecidos y la violación a los derechos humanos habían pasado a segundo plano, sólo importaba encumbrar la “gesta por las Malvinas”, el diario Clarín el 4 de abril publicaba:  “Lucha y recuperación de las islas Georgias”.  “Argentina rechazó una resolución del Consejo de Seguridad. Este organismo exigió la retirada de las tropas que están en las  Malvinas”.“Inglaterra envía una fuerza aeronaval “.“Suspenden operaciones con divisas y el pago de deudas a Londres”.La guerra estaba en marcha y Gran Bretaña no esperaría para actuar.
El 9 de abril en la primera plana del diario Clarín se rescataban las palabras del presidente:“Si nos atacan daremos batalla, dijo Galtieri”, y dos días después:“No hubo solución pero sigue el diálogo. Masiva adhesión al acto por las Islas”    Los intentos ingleses de persuadir a la Argentina a deponer su actitud y retirarse de las Islas Malvinas, se agotaban, el 18 de abril el diario La Razón decía:  Entrevistas decisivas. Haig se lleva de Buenos Aires la inequívoca convicción de que la Argentina no negociara jamás su soberanía”, mientras que el Diario Clarín anunciaba: “Se agotan todas las instancias”.  El conflicto ya se había iniciado e Inglaterra daría batalla. El diario Clarín el 24 de abril anunciaba:
“Parte de la flota inglesa se dirige hacia las Georgias “Ya no había marcha atrás en las acciones bélicas el 28 de abril Clarín decía:“Inminente ataque a las Malvinas”.
El 29 de abril la Revista Gente afirmaba: “Estamos en Guerra”, y en Crónica se leía:
“Ingleses anuncian cerco y bombardeo a Islas Malvinas “. 
Ante la publicidad de: “Estamos ganando”, presentada tanto en medios gráficos como televisivos se difunde el 4 de mayo el hecho sucedido el día primero, la Nación titulaba:“Fuera de la zona de bloque fue hundido el Crucero General Belgrano”, y Clarín anunciaba:  “Rescatan náufragos del crucero hundido. Argentina denunció que atacaron fuera de la zona de guerra”. Pese a este ataque y con el objetivo de contrarrestar los efectos que el mismo podía llegar a causar en la sociedad, se anunciaba en el diario Crónica el 5 de mayo:
“¡Fue mortífero el contraataque de Argentina!. Mientras se rescataban casi 800sobrevivientes del Belgrano, se repelió ataque a Malvinas y cayeron 2 aviones ingleses, también fue hundido el moderno destructor Sheffield, el Hermes habría sufrido nuevas y más graves averías la Thatcher está consternada, angustia en Londres”.
La sociedad argentina recibía las noticias por los medios de comunicación sumamente manejados por el régimen dictatorial. El 22 de mayo el diario La Nación fijaba con claridad suposición parcial:  Fuertes pérdidas del enemigo en los combates librados ayer”.
La recuperación de las islas "pertenecientes" a Gran Bretaña, ocupadas por la fuerza por una sangrienta dictadura militar, fue la consigna no solo para unir a los ingleses sino también a casi toda Europa en contra del gobierno de Galtieri.El 28 de mayo anunciaba:“Ayer: cientos de ingleses muertos”.
La derrota argentina no tenía retorno, la sociedad comenzaba a despertar a una verdad inevitable: la guerra iniciada el 2 de abril estaba cerca del fin y los resultados no serían los anhelados por el sentir patriótico que las fuerzas armadas habían interpelado


EL FINAL DE LA GUERRA   El 1° de mayo, Gran Bretaña inició los bombardeos a Puerto Argentino, capital de las islas. Dos días más tarde se produjo el hundimiento del crucero General Belgrano, que se encontraba fuera del radio de exclusión fijado por los propios británicos, con un saldo de 368 muertos, decenas de desaparecidos y heridos.
El 15 de junio de 1982 se anunciaban las siguientes noticias:
Diario Clarín: “Alto el fuego en Puerto Argentino: madrugada, dramáticas negociaciones. ¡Tregua!. Cesaron los combates en las Malvinas. Se firmó un acta para retirar las tropas argentinas”.  Por su parte en La Nación:  «Se ha producido un alto al fuego y deben acordarse sus condiciones».  Un día después el 16 de abril la aventura de Galtieri alcanzó su fin, tras una manifestación civil de una sociedad nuevamente defraudada, el Crónica anunciaba: “Graves disturbios: heridos y detenidos”; y culmina con el anuncio de Clarín el 23 de Junio: “Cayó Galtieri. El general Nicolaides asume hoy como comandante en jefe del Ejército. El ministro Saint Jean sería presidente interino”. La Fuerza Aérea reclamó profundos cambios. La Armada, por su parte, le ratificó la confianza al comandante Anaya. El 30 de junio anunciaba: “El ejército asumió la conducción del proceso. Será presidente el General ReynaldoBignone. Armada y Fuerza Aérea se desvincularon del gobierno”.
Pero todas las negociaciones fracasa­ron. El gobierno ocultaba la informa­ción, los comunicados eran invariable­mente triunfalistas. El 11 de junio llegó a la Argentina el Papa Juan Pablo II y una multitud le pidió "paz". A pesar de la orden de Galtieri de combatir hasta perder las dos terceras partes de los efectivos, el 14 de junio se firmó la rendición.La noticia, emitida en medio de un partido del Mundial de España, causó una gran frustración en una población engañada con la campa­ña  triunfalista del gobierno. Luego de unos días de incertidumbre e incidentes, Galtieri debió renunciar y, luego de algunas disputas dentro de las Fuerzas Armadas, asumió el general Reynaldo Bignone, quien de inmediato con­vocó a elecciones para octubre de 1983. 
CRUCERO A.R.A. GENERAL BELGRANO - Piramide Informativa Un eurodiputado británico amenaza a pesqueros con "hundirlos como al  Belgrano" - Clarín

Los Héroes de Malvinas
Es importante incluir la visión de quienes durante la guerra fueron presentados como comohéroes, pero prontamente al finalizar las acciones bélicas y con el regreso al continente pasaron a serolvidados. Es en este punto en que recurrimos a la perspectiva de la Historia oral como modalidadrelevante para reconstruir en la visión de los que no tienen voz:   “No tuvimos la oportunidad de hablar con las personas que por ahí habían participado de las colectas, además está prohibido hablar de Malvinas, en el momento que nosotros regresamos, volvimos por la puerta de atrás, volvimos a oscuras en silencio y por la puerta de atrás, porque no había nadie esperándonos, en mi caso desembarcamos en Palomar provincia de Buenos Aires, había un par de colectivos esperándonos, nos llevaron a unidades militares, donde había una control visual, para ver si estábamos bien, anímicamente, físicamente”  La organicidad en los controles y la preocupación por las tropas contrasta con la siguiente afirmación de Roth (1982, p.21): “En Ejército (igual que en otras fuerzas) todo fue improvisación pura, desde el principio al fin. Se embarcó tropa sin embarcar los comestibles que iban a requerir. Por suerte allí había ovejas.  Se embarcó tropa sin la vestimenta adecuada. Por último se embarcaron los fusiles sin embarcar la munición. La explicación es sencilla: no había. El expediente para comprarla seguiría su curso. Pero como la guerra no era en serio, no importaba”  ¿La guerra fue una improvisación? ¿Existió la problemática del suministro de alimentos? ¿Faltó abastecimiento de municiones?. Interrogantes que pueden ser elementos para analizar las memorias de los actores históricos directos en el conflicto.  Pues, podemos agregar otro testimonio, que representaría quizás total o parcialmente a ciertos sectores con este fragmento:  “El contacto fue increíble cuando estábamos llegando al regimiento Nº 3 de infantería en La Tablada, había casi mil personas esperándonos, nos pedían que les diéramos cualquier cosa que hayamos usado en la Guerra, desde medias hasta remeras, balas, cualquier cosas que hayamos usado en Malvinas”  A los núcleos polémicos se agregan estas preguntas: ¿Memorias enfrentadas?, ¿Ubicación diversa, con respecto al pasado, de cada individuo?, ¿Recuerdos del pasado elaborados de diferentes maneras para construir mitos o verdades parciales?, ¿La gente les dio la bienvenida, en masa, como héroes?.   Estos son algunos interrogantes que deberían ser analizados en otras investigaciones sobre la problemática de Malvinas.   “Sin Guerra ya tendríamos Malvinas” (Clarín 01/02/06), “En Malvinas hablan de independencia. Un consejero Kelper dijo que todavía no la tratan a causa del reclamo argentino“ (Clarín 26/06/06), “Londres rechaza toda negociación por las Malvinas” (Clarín 11/07/06), “Gestos británicos de reafirmación de su control sobre las Islas. Nueva protesta por la ayuda de la Unión Europea a Malvinas” (Clarín 15/08/06).  Es innegable la postura intransigente de Gran Bretaña con respecto a las Islas Malvinas, pero aesto se contrapone la postura Argentina que dejando de lado los reclamos diplomáticos el régimen dictatorial recurre a la fuerza militar para efectivizar los derechos jurídicos y patrimoniales que tenían reconocimiento en las más altas esferas de los organismos internacionales.  Tanto Argentina como Gran Bretaña olvidan la postura Kelper, que pretende la autonomía, ante este hecho nos cabe una última e  inquietante pregunta: ¿cuál será el futuro de las Islas Malvinas?. La respuesta a la misma es incierta y se hallará en el futuro.  Hacia fines de los ´80 y principios de los ´90, durante la presidencia de Carlos Saúl Menem, del partido Justicialista, los excombatientes comenzaron a ser reconocidos y cobraron su primer pensión, a consecuencia de la sanción de varias leyes, como la ley 22674, destinada a quienes habían sufrido alguna inutilización del cuerpo, luego la ley 23598, le otorgó una pensión vitalicia a los veteranos de guerra, la ley 24659, que equiparó el monto de la pensión con el sueldo de un cabo del ejército.  Hacia 1994, por un decreto presidencial de Menem, se creó la Comisión Nacional de Veteranos de Guerra.  A partir del 2005 y mediante decreto de Néstor Kirchner, a todos los ex-combatientes de Malvinas (con padrón depurado), se les paga una "Pensión Honorifica" equivalente a 3 haberes jubilatorios mínimos, mas una serie de ventajas para acceder a viviendas, trabajo etc. Durante 21 (1.982 / 2003) años se trato de "desmalvinizar" la Argentina, escondiendo abajo de la alfombra a los ex-combatientes.
Hermetica - Del colimba Especial Aniversario Guerra de Malvinas - YouTube  Clinamen – Lobo Suelto!
2 de abril: Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas -  Canal 7 Salta

Reinaldo Bignone (1982/1983)
Se legalizó la actividad de los partidos políticos y se empezó a disminuir la cen­sura, aunque no desapareció totalmente y se estableció otro   Su Ministro de economia fue Dagnino Pastore, junto con un equipo integrado por el radical AdolFO. Sturzenegger y Domingo Cavallo en el Banco Central.  Estos intentaron darle continuidad a los planes monetaristas y neoliberales, en un momento en que la coyuntura internacional era altamente desfavorable.
 El gobierno decidió comenzar un proceso de refinanciamiento que concluyó con la estatización de la deuda externa privada. De este modo, la sociedad fue obligada a hacerse cargo de la deuda contraída por los sectores más poderosos del país.
La acción más importante FUE CONVOCAR A ELECCIONES DEMOCRÁTICAS PARA OCTUBRE DE 1983.