Rosas

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miércoles, 1 de febrero de 2023

Álvaro José de Alzogaray

Por el Prof. Jbismarck
La vida de Álvaro J. de Alzogaray abarca buena parte del siglo XIX, ya que este coronel de marina intervino en la Guerra del Brasil, en la Guerra Grande, en la Guerra de la Triple Alianza y en las Guerras Civiles. Hijo del acaudalado comerciante Francisco de Alzogaray y de Mercedes Echagüe y Andía, los datos acerca del lugar y año de nacimiento no siempre coinciden. Mientras que para su biznieto nació en Buenos Aires en 1811; para Yaben nació en Santa Fe en ese año; y, para Cutolo, nació también en Santa Fe, pero en 1809. Sus conocimientos de varios idiomas, especialmente de inglés y francés, sumados a sus estudios de ingeniería naval, lo llevaron directo a la Armada. Los años que siguieron a su ingreso en la Marina lo muestran casi siempre embarcado, al igual que José Nicolás Jorge, de quien era amigo personal y con el que se carteó en numerosas ocasiones. Pronto Alzogaray se sumó a la Escuadra que, al mando del almirante Guillermo Brown, se alistaba para combatir contra el Imperio del Brasil. Fue secretario del Comandante y, en su ausencia, en algunas ocasiones quedó al mando con el grado de coronel mayor. Llevó un registro de la campaña en el Diario de Operaciones de la Escuadra Republicana, Campaña de Brasil, editado en 1934 por el Archivo General de la Nación de Uruguay. Tras un paso por las milicias de infantería en 1831, volvió a la Marina en diciembre de 1840, asumiendo poco tiempo después el mando de la corbeta “25 de Mayo” que participó en el Sitio Grande de Montevideo. Obligó a la escuadra riverista de John Halstead Coe a refugiarse en el puerto; puso fuera de combate a la nave insignia de la Armada oriental, el bergantín goleta “El Montevideano”, y al bergantín “Cagancha”; enfrentó a Garibaldi; y, el 17 de enero de 1844, recuperó la plaza de Maldonado que había estado en poder de los enemigos de Rosas
Pero, sin duda, su acción más heroica y el punto culminante de su carrera de marino fue su participación, durante el bloqueo anglofrancés, en el Combate de la Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845), dirigiendo la batería “Restaurador”. Allí donde el Paraná alcanza su punto más angosto y exhibe un recodo, las fuerzas de la Confederación rosista, a falta de mejor defensa, cargaron de cadenas unas lanchas, especulando que así detendrían a la flota enemiga. La orden estricta de Rosas era impedir a toda costa el ingreso de los extranjeros en el río. El paso de Obligado recién fue cortado por las dos naciones europeas después de nueve horas de encarnizados combates, con el luctuoso saldo de 295 muertos para los confederados. No obstante, el éxito de las naves aliadas fue relativo. Sufrieron cuantiosos daños por el incesante fuego de metralla al que quedaron expuestas. El 19 de abril de 1846, Alzogaray recapturó el pailebote “Federal”, abandonado por los británicos tras un breve combate. Dejaron a bordo el pabellón, además de bagaje, armamento y municiones. Meses después, Alzogaray intervino en la batalla de la Angosturas del Quebracho (4 de junio de 1846), a 35 km. de Rosario, en la que las fuerzas de Lucio Mansilla forzaron a huir a la escuadra aliada. Hasta 1849 fue comandante general del Cuartel Divisionario del Departamento Norte, tras lo cual recibió el mando del vapor “Merced”. En 1853 fue ascendido a capitán de marina y, en 1859, se desempeñó como Administrador de Correos de Santa Fe. Durante la campaña de Cepeda, se ocupó de la Comandancia del Parque Nacional y Maestranzas del Ejército de Urquiza, tarea que reasumió como coronel durante la batalla de Pavón (17 de setiembre de 1861) y, nuevamente, en la Guerra del Paraguay. El 14 de septiembre de 1868 fue ascendido a coronel de marina efectivo. Finalizada la guerra, fue designado interventor del Parque Nacional y de la Comisaría de Guerra hasta que, en 1875, pasó a ocupar la Inspección General de la Armada. Falleció en Buenos Aires en 1879.

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