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miércoles, 30 de abril de 2014

Pegándole una Pigna a la historia (3ra. parte)

por Alfredo Mason
VOLTEANDO IDOLOS DE BARRO
Existen en nuestro país algunos ídolos de pies de barro, personas que ganaron prestigio -hoy sería mediático- en su momento y particularmente entre los intelectuales, era ideológico, que conformaron el statu quo de una época, sin que ello sea exclusividad de derecha o izquierda.
Nos vamos a ocupar de uno de ellos. De uno importante. Nos referimos a Risieri Frondizi, hermano de Arturo -quien fuera presidente de 1957 a 1962- y Silvio, sociólogo que fuera asesinado por la Triple A en 1974. Y lo vamos a hacer porque se señala -aun hoy- al período 1955-1966 como el de una universidad con un proyecto científico y educativo de excelencia, que venía desarrollándose en un marco institucional participativo.
Este Frondizi nació en Posadas, el 20 de noviembre de 1910 y se graduó de profesor de filosofía en el Instituto Nacional del Profesorado Joaquín V. González, en 1935. Ganando una beca pudo realizar estudios en la Universidad de Harvard con Alfred North Whitehead, C.I. Lewis, R.B. Perry, W. Köhler y William Hicking. Del mismo modo, cursa estudios de postgrado en la Universidad de Michigan en Ann Arbor. Allí, dos filósofos ejercieron suma influencia sobre él: Roy Wood Sellars y Dewitt H. Parker. Frondizi recibió su maestría de la Universidad de Michigan en 1943 y su doctorado de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1950. Su formación en Buenos Aires estaba centrada principalmente en el pensamiento de Husserl, Scheler, Hartmann, Bergson y Croce, mientras que en el exterior recibió una clara influencia del pensamiento estadounidense. Volveremos sobre éste último tema.
Después de septiembre de 1955, es designado profesor de Ética y Filosofía Moderna en la Universidad de La Plata, además de Director del Instituto de Filosofía. A fines del año siguiente obtiene por concurso las cátedras de Ética y Filosofía Contemporánea en la Facultad y Filosofía y Letras (UBA). Es elegido Decano de esa misma Facultad en 1957 y poco tiempo después (diciembre de ese año), Rector de dicha Universidad. Antes de terminar su mandato, en 1962, vio el resultado de su obra en la construcción de nuevos edificios y la fundación de Eudeba, se comenzó la publicación de la Guía del Estudiante, se creó la Escuela de Salud Pública, se dio mayor impulso a la tarea del Departamento de Orientación Vocacional y se extendió el sistema de becas a estudiantes y graduados. Hasta acá la historia oficial.
Algo sobre el contexto y su formación. El desarrollismo de Arturo Frondizi está ligado a dos elementos: el externo es su alineamiento con los Estados Unidos y el interno es la neutralización y posterior absorción del Peronismo.
El presidente de los Estados Unidos era Dwight D. Eisenhower (1) y su política exterior se basó en la Doctrina de Represalias Masivas, también conocida como Doctrina Eisenhower. Esta doctrina, implementada junto a John Foster Dulles e inscrita en el contexto de la Guerra Fría, ponía el énfasis en el uso disuasivo de las armas nucleares y en la intervención en cualquier conflicto y en cualquier parte del mundo donde se observara la influencia soviética. Esta Doctrina se comienza a aplicar cuando se realiza entre el 20 y el 23 de julio de 1956, la Primera Reunión de Presidentes de América (2) en Panamá, donde Eisenhower sostendrá que como ya no será posible en el futuro un conflicto armado entre los países latinoamericanos, las fuerzas convencionales (Ejército, Marina y Aviación) han perdido su razón de ser anterior, pero como el comunismo es el enemigo que tenemos en el continente, esas fuerzas deberán dedicarse en el futuro exclusivamente a combatirlo. Se fijó para dos años después (1958) una reunión de los Comandos Militares en San José de Costa Rica a fin de combinar planes y acciones continentales al efecto, se realiza la reunión prevista y, ¡qué casualidad! a renglón seguido, casi todos los países latinoamericanos caen en mano de dictaduras militares (3).
En 1959 se produce la revolución cubana y el ascenso de Fidel Castro, pero en 1961 no hay todavía una definición ideológica de la misma, a tal punto que Ernesto Guevara dirá en la reunión de cancilleres de Punta del Este en 1961: las revoluciones no son socialistas, las revoluciones son gritos de desesperación del pueblo, que toma las armas y resuelve el problema inmediato de una oligarquía, de un gobierno que lo está oprimiendo.
Volviendo a nuestro ídolo de barro, encuadra su formación académica estadounidense con la política que desea mostrar su hermano del el Gobierno de la Nación, puede mostrar a la principal universidad argentina con un rector que puede establecer una relación de simpatía con los Estados Unidos, y no me refiero a un cipayito barato, sino a alguien que conoce y se formó en el núcleo del pensamiento estadounidense.
Pero nuestro profesor por concurso y rector, lo es de una universidad donde se habían cesanteado a los profesores declarados "sospechosos" de adherir al Peronismo, pues quienes emergían del golpe de estado y usurpaban el poder constitucional habían promulgado el decreto 6403/55 y que no había sido derogado por Arturo Frondizi, que a las par de intervenir la universidad, sostenía en su artículo 32 inciso a: no serán admitidos para presentarse a concurso docente aquellos que hayan realizado actos positivos y ostensibles que prueben objetivamente la promoción de doctrinas totalitarias adversas a la dignidad del hombre libre y a la vigencia de las instituciones republicanas. En el inciso b decía: que no serán admitidos a concurso quienes en el desempeño de un cargo universitario, de funciones públicas o de cualquier otra actividad, hayan realizados actos positivos y ostensibles de solidaridad con la dictadura, que comprometan el concepto de independencia y dignidad de la cátedra. Y a esto llamaron excelencia.
El 12 de mayo de 1958, encabezados por Jorge Taiana, un grupo de docentes se dirigen por carta al presidente Arturo Frondizi planteando que la Universidad está siendo bastardeada por una camarilla antinacional que giraban en torno al plantel de la revista Imago Mundi (Francisco Romero, José Babini, Jorge Romero Brest, Alberto Salas, Roberto Giusti, Juan Mantovani, Norberto Rodríguez Bustamante, Juan C. Torchia Estrada, Luis Baudizzone y Mario Bunge).
Algunos ejemplos de la mentada excelencia y nivel científico los encontramos en Babini (4) y Rodríguez Bustamante (5), un doctor en todología y gnoqui profesional y el otro una suerte de "idóneo" del intelecto.
En la mencionada carta, a la que poca importancia le dieran el presidente y el rector, se sostiene que en la Universidad se han violado elementales normas éticas y de convivencia humana al despojar, sin forma alguna de juicio y sin posibilitar el ejercicio del sagrado derecho de defensa, de cátedras y cargos conquistados en concursos públicos y ajustados a positivas normas legales [...] El hecho de que fuera eliminado más del noventa por ciento del personal docente, y que después se abrieran concursos para cubrir las cátedras que así quedaran vacantes, y se estableciera a renglón seguido una inhabilitación para todos aquellos profesores que lo hubieran sido desde 1946 y permanecido en la Universidad en esa época, configura una descarada maniobra para apoderarse sin escrúpulos de esas cátedras. [...] En efecto, los profesores reemplazantes fueron elegidos en última instancia por comisiones asesoras, reclutadas entre personas de reconocida filiación ideológica antinacional, ciegamente inclinados a un innoble revanchismo, lo que las hacía incompetentes para poder seleccionar con ponderación a los futuros profesores por sus méritos científicos. Esta es la Universidad de la excelencia... en el atropello y la infamia.
Avancemos ahora sobre el terreno intelectual, porque también aquí hay gato encerrado. La Revista de Occidente publica en 1953 el libro Discurso del Método de René Descartes, traducción, estudio preliminar y notas de Risieri Frondizi, el cual es presentado como un eminente profesor especialista en dicho autor.
El solvente especialista en Descartes se había limitado prácticamente a calcar las notas de la edición francesa de Etienne Gilson (París, Vrin, 1925), publicada parcialmente en castellano (Buenos Aires, El Ateneo, 1945) y así lo denunció, formalmente por plagio, la Asociación de Egresados de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, acusación que se extendió también a otra publicación de Frondizi, la del Novum Organum de Francisco Bacon, por el "uso abusivo" de la Introducción y las notas de Thomas Fowler (Oxford at the Clarendon Press, 1889).
El Informe sobre la acusación de plagio contra el Rector Frondizi, cuya redacción fue encomendada al Dr. Enrique Vera Villalobos -miembro del Comité Ejecutivo- y publicado por la citada Asociación en 1959, en su sesión del día 7 de mayo de 1959 y aprobado por unanimidad en la sesión del día 16 de junio de 1959, sostiene que las imputaciones de plagio han procedido de diversas fuentes: a) Folleto mimeografiado anónimo, en el cual se transcriben en columnas paralelas varias notas de Risieri Frondizi y de Gilson, y una concordancia de 290 notas de uno y otro autor; b) una serie de notas publicadas en el semanario "Azul y Blanco", donde se glosa la información anterior; c) acusación de "deshonestidad intelectual" hecha contra el profesor Frondizi, en conferencia de prensa celebrada en Córdoba, por el ex-profesor de la Facultad de Derecho de Buenos Aires, Dr. Manuel V. Ordóñez, acusación que se publicó en el diario "Los Principios", de Córdoba, y "El Mundo", de la Capital Federal.
Fueron comparadas las dos obras en cuestión con el siguiente resultado: de las 351 notas que poseen la edición de Frondizi, se demostró que 293 de ellas han sido extraídas de la obra de Gilson. Algunas han sido reproducidas casi literalmente, conservando inclusive algunos giros característicos de la lengua francesa. Otras han sido resumidas de comentarios más extensos de Gilson. Otras, han sufrido retoques de forma o contienen agregados presumiblemente atribuibles a Frondizi. Sin embargo, su redacción produce en el lector la convicción de que todas las notas (salvo las que contienen indicación en sentido contrario) son producto de la investigación personal de Frondizi.
Confirma esta convicción la circunstancia de que en catorce notas Risieri Frondizi menciona explícitamente a Gilson. Los únicos datos concretos que aporta como originalidad son los siguientes: 1) definición de "parricidio" en el Diccionario de la Real Academia Española; 2) siglo en que vivió Lucio Junio Bruto, y años de nacimiento y muerte de Marco Junio Bruto; 3) referencia a los aforismos III, XI, XII y XIII del Novum Organum, de Bacon; 4) siglo en que vivió el matemático Pappus de Alejandría; 5) referencia a las "Lettres sur la morale", editadas por J. Chevalier, y a su traducción castellana publicada en Tucumán, Yerba Buena, 1945; 6) Año de publicación del "Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo", de Galileo; 7) años de nacimiento y muerte de Galileo, y fecha de su condena por el Santo Oficio; 8) fecha de publicación de] "Discurso" en francés, y año de publicación de su traducción italiana; 9) cita de la obra "Substancia y función en el problema del yo", por Risieri Frondizi.
También ha tomado Risieri Frondizi de Gilson todas las citas eruditas que aparecen en sus notas, incluso algunas tomadas de otras obras de Descartes y de traducciones españolas existentes, coinciden con las que hace Gilson. Un hermoso corte y pegue.
Como resultado del análisis comparativo realizado, la Asociación afirmó que Risieri Frondizi había cometido una gravísima falta al presentar como propio un trabajo que ha sido realizado casi totalmente por el profesor francés.
En 1974 se realiza una reedición que en realidad es una mera reimpresión literal (circunstancia que no se hace constar, por cierto) de la edición de 1953. Y a pesar de que más de veinte años transcurrieron de la primera y conflictiva edición, el "especialista más solvente" en cartesianismo, a juicio de la Revista de Occidente, no recogió en su estudio preliminar, o en sus notas, ni uno sólo de los trabajos producidos en tan largo lapso
Nuestro personaje jamás se rectificó de semejante hecho, tampoco escuchamos lo "¡qué barbaridad! ¡qué van a decir en el extranjero!" tan propios de nuestra tilinguería intelectual.





Notas:
(1)Su vicepresidente fue Richard Nixon y recibió el apoyo del ultraconservador senador Joseph McCarthy, presidente del Comité de Actividades Antiestadouidenses, quien afirmaba que la clase política demócrata estaba completamente infiltrada por agentes comunistas al servicio de la Unión Soviética.
(2) General Pedro E. Aramburu, Presidente provisional de Argentina; Doctor Hernán Siles Suazo, Presidente electo de Bolivia; Doctor Juscelino Kubitschek, Presidente del Brasil; Doctor José Figueres Ferrer, Presidente de Costa Rica; General Fulgencio Batista Zaldívar, Presidente de Cuba; General Carlos Ibáñez del Campo, Presidente de Chile; General Héctor B. Trujillo Molina, Presidente de la República Dominicana; Doctor José María Velasco Ibarra, Presidente de Ecuador; Coronel José María Lemus, Presidente de El Salvador; General Dwigth Eisenhower, Presidente de los Estados Unidos; Coronel Carlos Castillo Armas, Presidente de Guatemala; General Paúl E. Magloire, Presidente de Haití; Licenciado Adolfo Ruiz Cortines, Presidente de México; General Anastasio Somoza, Presidente de Nicaragua; Doctor Ricardo Arias Espinosa, Presidente de Panamá; General Alfredo Stroessner, Presidente de Paraguay; Doctor Manuel Prado, Presidente electo del Perú; Doctor Alberto F. Zubiría, Presidente del Consejo Nacional de Gobierno de Uruguay, y Coronel Marcos Pérez Jiménez, Presidente de Venezuela.
(3) La ingobernabilidad en Argentina a partir de 1955 estaba directamente ligada a la persecución del Peronismo y la resistencia que éste llevara adelante. En menos de cuatro años de presidencia Frondizi debe responder a 32 "planteos" militares hasta que es derrocado por un golpe de estado; el presidente electo en 1963 es derrocado en 1966 por el general Juan Carlos Onganía, el hombre que correspondía al espíritu de la reunión de san José de Costa Rica. Desde 1957, el Ejército argentino recibirá entrenamiento en guerra antisubversiva dada por oficiales del Ejército francés provenientes de Indochina y Argelia. En 1959, el desalojo del frigorífico Lisandro de la Torre ocupado por sus trabajadores en defensa de los puestos de trabajo se realiza según la doctrina de guerra aplicada por los franceses en la batalla de Argel.
(4) Babini ocupaban cargos en forma multifacético: miembro de la Comisión de Enseñanza del Consejo Superior (UBA), Vicepresidente del Consejo de Intercambio Cultural Argentino Israelí; miembro de la Comisión Nacional para el Año Geofísico Internacional 1957-1958; Rector Organizador de la Universidad Nacional del Nordeste; profesor de Filosofía de la Ciencia (UNLP); Director General de Cultura de la Nación y miembro del Directorio del CONICET, y en calidad de tal fue durante años miembro de la Comisión asesora de Ciencias Antropológicas e Históricas, la de Ciencias Sociales, la de Ciencias Económicas y Jurídicas y finalmente, la de Filosofía, Psicología, Filología y Ciencias de la Educación.
(5) Rodríguez Bustamante fue profesor y Jefe de departamento de Filosofía y Psicología en el Colegio Nacional Buenos Aires (UBA) a pesar de carecer de título universitario, lo cual había sido denunciado en el diario La Capital (Rosario) el 8 de mayo de 1957.

Pegándole una Pigna a la historia

Por Alfredo Mason

Una de las necesidades que posee la ideología neoliberal para llevar adelante su proyecto de globalización es transformar la concepción del tiempo que habla de un pasado, presente y futuro en un presente instantáneo. El pasado por la tradición y el futuro por los proyectos, son capaces de generar conductas y hábitos que chocan ideológicamente con la «filosofía social» de ese neoliberalismo, a la cual conocemos como «consumismo».

Respecto del pasado, dos son los caminos que lleva adelante esta obra de verdadera aculturalización: una es asentar como verdad indiscutida que todo lo que signifique alusión al pasado debe ser eliminado, porque lo importante es lo que estamos haciendo a partir de ahora. Viejo concepto que trae la Ilustración que niega lo anterior por considerarlo un pre-juicio.

Claro, pero la vida no es como aquellos viejos cines de barrio que con el «continuado» permitían que la película empezara cuando uno llegaba. Entonces el neoliberalismo intenta el segundo camino, encargándose de mostrar una imagen falsa o cuando menos mañosa del pasado para dejar en un mismo lodo, todo manoseao.

Para hacer eso es necesario contar con «historiadores» ad hoc con cierta especialidad mediática o divulgadores de falsedades, discípulos de Silvano Santander.

Vamos a enviar a "El Escarmiento", una serie de notas donde hablaremos de las piñas que le han dado a la historia para ir "formando" una joven generación ignorante de la verdad, por supuesto que los neoliberales no conocen la sentencia de von Salomon: "...la verdad siempre toma venganza".

Perón era nazi

Un miserable mentiroso llamado Silvano Santander escribió un panfleto denominado Técnica de una traición: Juan D. Perón y Eva Duarte agentes del nazismo en la Argentina (Buenos Aires, Antygua, 1955) cuyo prólogo para la edición argentina (la original se hace en Uruguay) la firma a bordo del acorazado 9 de julio que ha participado del golpe de estado de 1955 (pura basura). A esta patraña escrita por un antiguo colaborador de Spuille Braden (a quien lo presentó Vittorio Codovila) o sea, un «garca paladar negro», lo destruyó en primer lugar, junto a sus documentos trucados la Comisión Investigadora de Actividades Antinacionales del Uruguay por no presentar, precisamente, documento alguno; luego el Tribunal Superior de Honor del Ejército Argentino con su fallo de 1956, finalmente Enrique Díaz Araujo reúne todos los datos de la mentira (La conspiración del '43, Buenos Aires, La Bastilla, 1971).

Pero dejó cría. Así surge Uki Goñi & asociados (Engañi), quien sostiene que el gobierno de Perón facilitó de varias maneras, pero sobre todo enviando agentes a Europa, el traslado a la Argentina de nazis. El principal encargado habría sido un ex capitán de la SS (Sturmbannführer) Carlos Fuldner, argentino de nacimiento cuya familia había vuelto a Alemania en la década del treinta. Este, después de la guerra, escapa a Madrid y habría organizado la primera red de escape a la Argentina. Una verdadera novela, pues en primer lugar, los nazis declarados que venían a la Argentina -porque muchos otros fueron a los Estados Unidos- lo hacían con pasaportes de la Cruz Roja otorgados en Italia y muy pocos provienen de España.

Sigamos con Engañi, según el cual, Perón, tenía una simpatía natural (¿?) por el nazismo, el fascismo y los oficiales del Ejército alemán, a su vez, señala el hecho que éste dijo que consideraba que los juicios de Nüremberg eran una infamia. También Engañi hace ver que Perón quería traer a Argentina a científicos y técnicos alemanes, y con ellos una gran cantidad de criminales de guerra como Adolf Eichmann y Josef Mengele, que también entraron al país disfrazados de técnicos. Hasta aquí las acusaciones.

Pero como dijo un león herbívoro: la única verdad es la realidad, y así encontramos a quien de niño entró al país en aquella época, su nombre es Rubén Ezra Beraja -ex-presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA)- afirma que debemos reconocer que el general Juan Domingo Perón en todo momento mantuvo una muy buena relación con la comunidad judía y no se lo puede acusar de anti-semita [...] Argentina fue la segunda Nación latinoamericana -la primera fue Uruguay- que reconoció el estado de Israel (El Cronista, 9.12.1992 p.12-13).

En 1946, por primera vez en la historia argentina se conceden días libres a los soldados conscriptos de confesión judía para que puedan celebrar sus fiestas religiosas. Al año siguiente, se instituye la primera Feria del Libro Judío. Durante mucho tiempo hubo colonos israelíes en algún kibutz de Israel que no pasaba frío gracias a las frazadas con el sello de la Fundación Eva Perón, enviadas en 1948, cuando Argentina reconoció la soberanía del Estado israelí. Tanto es así, que en 1951, Golda Meir visita Buenos Aires para agradecerle a Eva Perón la labor realizada en favor de su país.

Personas de confesión religiosa judía ocuparon lugares de importancia tanto en el Gobierno como el Movimiento Peronista, tal el caso de Miguel Angel Borlenghi, ministro del Interior; Abraham Karislavin sub-secretario del Ministerio del Interior; León Rabovitch es nombrado juez; Pablo Mangel será el primer embajador argentino en Israel; el rabino Amran Blum es designado catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), y asesor presidencial en temas religiosos; la Constitución de 1949, incluyó una condena a la discriminación racial y religiosa. En ese mismo año, Eva Perón pronunció un discurso en el que afirmaba que quienes propiciaban el antisemitismo en la Argentina eran los nefastos representantes de la oligarquía. El jefe de prensa del gobierno peronista, Raúl Apold, era de confesión judía; en el diario "La Prensa" del período cegetista (1952-1955) colaboran intelectuales de origen judío como César Tiempo, Eduardo Koremblit, León Benarós y Julia Prilutzky Farny que carecían de militancia política. Y algo aún más anecdótico: el relator deportivo Luis Elías Sojit, amigo personal de Perón y Evita, que populariza la frase: "hoy es un día peronista", también era judío. El politólogo israelí Ranaan Rein sostiene que Perón era demasiado perspicaz para caer en el antisemitismo. (La Nación 22.02.2006).

La aseveración sobre los juicios de Nüremberg provienen de un texto que no firmara Perón, sino los periodistas Luca de Tena, Esteban Peicovich y Luis Calvo, quienes han escuchado unas grabaciones realizadas por Perón y las editan bajo el nombre Yo, Juan Domingo Perón. Relato autobiográfico (Barcelona. Planeta. 1981). De cualquier manera, las voces críticas sobre esos juicios tienen diversas voces: uno de los autores más cáustico con estos juicios es el inglés F. J. P. Veale, quien llegó a afirmar que en 1945 los pueblos de Europa que se encontraban en el bando de los vencedores volvieron de pronto a sus costumbres de piedra. A esas críticas se suman los nombres de Hannah Arendt, Bert Röling, Hedley Bull y Hans Kelsen, y a ninguno de ellos se los puede tratar de filonazismo.

Arendt, que era judío-alemana, dice que considera extremadamente débiles las motivaciones adoptadas por los países vencedores para justificar los poderes jurisdiccionales que le atribuyeron al Tribunal de Nüremberg; el holandés Röling -que fue miembro del Tribunal de Tokio, versión asiática de Nüremberg- sostuvo con firmeza que la finalidad de ambos procesos no fue la de hacer justicia, sino que éstos habían sido utilizados intencionalmente por los vencedores con fines propagandísticos y para ocultar sus propios crímenes. Para el inglés Bull, esos juicios cumplían la arcaica función sacrificial; para el austriaco Kelsen el proceso y la sentencia no podían tener el valor de un antecedente judicial por expresar solo la voluntad del vencedor. A ello se suma el italiano Danilo Zolo quien sostiene que aun a un dictador lo debe juzgar su propio pueblo. Con esto demostramos que desde el punto de vista académico y jurídico, la crítica al juicio de Nüremberg -como al de Tokio- no es factible de relacionarla causalmente con una posición, como dijo Jauretche irónicamente, nazi-facho-nipo-falangista (Cf.: Zolo, Danilo, "La justicia de los vencedores", Buenos Aires, 2007, Edhasa).

Respecto de los científicos que llegaran a Argentina -como a los Estados Unidos, donde nació Engañi- efectivamente desarrollaron la industria aeronáutica construyendo el Pulqui I y II, aviones a reacción de construcción y tecnología nacional dirigidos por el ingeniero alemán Kurt Tank, al igual que locomotoras que se producían en Córdoba. A ello se le suma la planta experimental de generación de energía atómica montada en la isla Huemul, bajo la dirección de Ronald Richter que culminará con la inauguración del primer reactor totalmente nacional en 1955. (Mariscotti, Mario, "El secreto atómico de Huemul", Buenos Aires, 2004, Ed. Sigma).

La presencia de Mengele en Argentina es algo a demostrar. De cualquier manera, sostener cierta afinidad del peronismo o de la persona de Perón con el nazi-fascismo ha sido negada por especialistas (citando solo textos en castellano) como De Felice, Renzo "Entrevista sobre el Fascismo" (con Michael A. Ledeen), Buenos Aires,1979, Ed. Sudamericana; Rein, Raanan, "Peronismo, populismo y política". Buenos Aires, 1998, Editorial de Belgrano; Newton, Ronald C., "El cuarto lado del triángulo", Buenos Aires, 1995, Ed.Sudamericana. Respecto de la apreciación de Perón acerca los judíos remitimos a "El pensamiento de Perón sobre el pueblo judío", Buenos Aires, 1954, DAIA (ver el texto completo en la página web del Proyecto Gutenberg Ambas Américas: www.ambasamericas.net); Carta a María de la Cruz del 20 de abril de 1956 (Cartas del Exilio, p.109); Carta a Noé Davidovich del 21 de febrero de 1972 (Correspondencia I p.250-251).

Finalmente, el propio Perón sostiene en carta a la chilena María de la Cruz: "...no hay que olvidar que las fronteras pueden ser para los países pero que jamás los países deben ser para las fronteras [...] entre las creaciones del capitalismo internacional ha inventado, las fronteras son un elemento destinado a tener separados a los pueblos para explotarlos mejor [...] El verdadero patriotismo es el amor a los hermanos, a la comunidad [.] merced a su sentido de solidaridad y justicia. Ese amor a la comunidad no es excluyente ni es negativo [...] El sentido geográfico del patriotismo es un sentido humanísticamente negativo, porque separa con el odio a las comunidades más afines [...] Los judíos, sin una Patria geográfica, en lucha a través de cuatro mil años, han mantenido el sentido universal de su comunidad solidaria y así han podido resistir, no solo a la acción destructora del tiempo, sino también a sus numerosos enemigos que pretendieron destruirlos y aniquilarlos. Es un ejemplo de lo que pueden las verdaderas formas sobre las fuerzas y formas ficticias de la organización..." (Cartas del Exilio. Buenos Aires. Legasa. 1991 p.108-109).

Como vemos, aunque lo quieran ligar a alemanes, son cuentos chinos.

Perón y la represión a los indios

Hace algunos días, en el canal Encuentro (canal 5 de Cablevisión y Multicanal; 15 de Telecentro), emisora del Ministerio de Educación cuyos contenidos están orientados a un público joven, se difundió un programa donde se planteaba la represión que en 1946 se había llevado adelante contra los indios, durante el gobierno de Perón.

Los hechos que se relatan se inician el 15 de mayo de 1946, veinte días antes de la asunción presidencial de Perón, un grupo de aborígenes salieron de los departamentos jujeños de Cochinoca y Tumbayas, y de las cercanías de Orán en Salta. En los días siguientes se pusieron en marcha las columnas provenientes de otras haciendas lindantes con Orán, de Iruya y de Varas de Palca de Esparzo, sumando 174 integrantes del que se denominará Malón de la Paz. La idea era arribar a Buenos Aires en simultáneo con la asunción de Perón o al menos para participar del desfile del 9 de julio.

Las principales radios transmiten en cadena. Han pasado casi tres meses y han atravesado dos mil kilómetros a pie. Es un momento de euforia pues ya están en Buenos Aires.

Es un día de sol, claro y peronista, y en la plaza, la gente viva a los indios y al general Perón, quien ha aparecido en el balcón y los saluda. Tras un improvisado desfile al ritmo de erkes, charangos, sikus y quenas, un mensajero surge desde la Casa Rosada pidiendo la presencia de la representación indígena. Una pequeña comitiva entra. Los funcionarios seleccionan a dos mujeres y a un hombre collas y los llevan al balcón. Es un momento único, el Malón tocaba el cielo con las manos. La primera vez que la principal autoridad política recibe y se abraza en público con indios.

El contingente que bajó del norte es hospedado en el Hotel de Inmigrantes, donde son atendidos correctamente y donde se les asigna un pabellón. Llevan veintitrés días en Buenos Aires. De pronto, el gobierno comienza a cercenar el ingreso de intermediarios al Hotel de Inmigrantes. El miércoles 28 de agosto, funcionarios del gobierno les comunican que deben alistar sus pertrechos porque serán trasladados a otro lugar. En principio, se niegan, pero finalmente aceptan. Son trasladados a la estación Retiro y cuando llegan descubren que hay un tren con sus caballos, carros y mulas alistados para partir y devolverlos a la Puna. Hay forcejeos, empujones y golpes. Para evitar un tumulto en la estación, los mandan de vuelta al Hotel. Los aborígenes hacen gestiones frenéticas para contactar al mismísimo Perón y no son atendidos. En la madrugada, tropas de asalto al mando del general Velazco ocupan el Hotel de Inmigrantes, irrumpen en los dormitorios y comienzan a sacarlos a la rastra, golpeados y empujados escaleras abajo. Afuera, en una vía secundaria del puerto estaban los dos vagones, lejos de los andenes de Retiro, para evitar el escándalo y para mandarlos de vuelta, sin escalas, a la Puna. Hasta aquí lo que se relata, aunque de lo único que hay testimonios e imágenes es de la primera parte, de la recepción.

Lo primero que llama la atención, es que un hombre que se jactaba de tener sangre de indios, que escribiera la Toponimia Patagónica de etimología araucana (ver el texto completo en la página web del Proyecto Gutenberg Ambas Américas: www.ambasamericas.net) y que fuera el artífice de que los indios obtuvieran su libreta de enrolamiento, o sea, que no solo tuvieran existencia legal sino que se incorporaran a la ciudadanía, pudiera ordenar su represión arbitraria.

Lo que no nos cuenta Encuentro es el final de la verdadera historia. Ahí va el relato que nos trae Adriana Kindgard -una investigadora del CONICET y la Universidad Nacional de Jujuy- que publica en un libro colectivo: La invención del peronismo en el interior del país, cuyos editores son Darío Macor y César Tcach (nada que ver con peronistas fanáticos) en Rosario, Universidad Nacional del Litoral, 2003.

En Jujuy el peronismo se nutre en su conformación de diversas corrientes -como en todas partes- pero del tronco yrigoyenista proviene Miguel A. Tanco, el cual es electo el 24 de febrero de 1946 senador nacional por su provincia, con los votos mayoritarios de los departamentos de la Quebrada, la Puna y San Salvador de Jujuy, digámoslo sin ambages era el pobrerío que lo sostenía. Sensible a la necesidad de Justicia Social que contemplaba en su gente y a la proclamada por Perón, presentará el 7 de agosto de 1947 en el Senado un proyecto de ley de Expropiación de terrenos de la provincia de Jujuy que pertenecieron a los aborígenes (Diario de Sesiones, tomo I, 7.8.1947), aprobada la ley y adelantándose al decreto regulatorio que se promulgara en 1949, el gobierno de la provincia ya había dispuesto destinar una partida de 500.000 pesos para iniciar los trámites de expropiación (exp. 4005/48).

Esta historia termina con la expropiación de 2.000.000 (dos millones) de hectáreas que son devueltas a los collas de Jujuy, pero como lo hicieron peronistas como Tanco, para los «progre» no tiene validez. Importa más falsear la historia. Para nosotros, que contamos «la otra historia», compañeros como Miguel A. Tanco son los ejemplos que podemos transmitir a nuestros jóvenes para mostrarles que si una vez se pudo fue con el trabajo y esfuerzo sostenido. no por soñar con utopías, para que sepan que la Argentina que ellos quieran podrá ser realidad efectiva con una voluntad férrea y un objetivo claro