Plaza Principal de General San Martín, 20 de octubre de 2023. Hicieron uso de la palabra la Sr. Secretaria para la Integración educativa, Cultural y Deportiva Prof. Nancy Katopodis y de la Presidenta del Instituto Sanmartiniano Prof. Nora de Fassani
Rosas
viernes, 15 de septiembre de 2023
miércoles, 2 de noviembre de 2022
Obras de José Hernández y traducciones del Martín Fierro.
sábado, 22 de octubre de 2022
Primeras ediciones del Martín Fierro (a 150 años de ellas)
viernes, 30 de septiembre de 2022
150 años de la publicación de El gaucho Martín Fierro
Por el Prof. Jbismarck
A un siglo y medio de la publicación de la primera parte del Martín Fierro, de José Hernández, hacemos una reflexión sobre el autor y su obra. “Aquí me pongo a cantar/ al compás de la vigüela” tal vez sean los versos más famosos de la literatura de esta parte de la región. Son las primeras palabras que nos acercan a un momento de la vida del gaucho payador Martín. Obligado a incorporarse al ejército por parte de quienes lo menospreciaban al igual que a los indios, este gaucho se torna víctima de la opresión y la injusticia, y huye para convertirse en un matrero fuera de la ley.
Se trata de la primera parte de El gaucho Martín Fierro, cuyo autor José Hernández, –escritor, político y quien participó militarmente en distintos momentos para defender sus ideales– ganó una enorme popularidad con la edición de aquel poema, en 1872. Siete años después, en 1879, Hernández publicó la segunda y última parte del poema: La vuelta de Martín Fierro, en la que el gaucho protagonista retorna a aquella sociedad, y en la que se reencuentra con sus hijos y otros personajes, para dar otro giro interesante en su existencia. Si bien ya había otros escritores que dieron comienzo al género de la literatura gauchesca, como Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi o Estanislao del Campo, fue la obra de Hernández la que logró posicionarse en la cumbre de la literatura argentina y la cual, este 2022, cumple 150 años de su publicación. En sus páginas, el autor expresó la vida del gaucho en el país, su estilo de vida, sus costumbres y su más profunda cosmovisión, inmortalizándola con notables versos que se perpetuaron a lo largo y ancho de la región hispanoamericana.

“Me he esforzado, sin presumir haberlo conseguido en presentar un tipo que personificara el carácter de nuestros gauchos, concentrando el modo de ser, de sentir, de pensar y de expresarse que les es peculiar, dotándolo con todos los juegos de su imaginación llena de imágenes y de colorido, con todos los arranques de su altivez, inmoderados hasta el crimen, y con todos los impulsos y arrebatos, hijos de una naturaleza que la educación no ha pulido y suavizado. Cuantos conozcan con propiedad el original podrán juzgar si hay o no semejanza en la copia”, explica José Hernández en una carta dirigida a José Zoilo Míguens, un hacendado y político del Partido Autonomista de Buenos Aires, la cual incluyó a modo de prólogo en la primera edición del poemario.
Sin embargo, luego de un siglo y medio de múltiples relecturas e, incluso, reescrituras –entre ellas, desde cuentos como “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, de Jorge Luis Borges, a otros textos y novelas como El Martín Fierro ordenado alfabéticamente (2007), de Pablo Katchadjian;

En una suerte de prólogo, Hernández dice que intentó personificar el carácter de los gauchos y, sin dudas, moldeó ese imaginario colectivo de la figura gauchesca. -En la “Carta a Zoilo Miguens”, que funciona como prólogo de El gaucho Martín Fierro (la Ida, como se la conoce), Hernández señala que siguió “fielmente” las costumbres del gaucho, las aventuras propias de ese tipo de vida, y que “imitó” su modo de hablar, su estilo, sus reflexiones. Por un lado, entonces, Hernández ofreció a través de una ficción, una imagen del gaucho en la que el gauchaje pudo reconocerse y a la vez fue reconocido; y por otro lado, eso mismo es lo que hizo posible que esa imagen moldeara el imaginario colectivo del gaucho, y seguir analizando la eficacia de una construcción que respondía a un gaucho particular (el gaucho de la campaña aproximadamente entre 1850 y 1860) y que, sin embargo, se convirtió en un arquetipo nacional. Esa operación de esencialización que realizó la crítica, especialmente en las primeras décadas del siglo XX, es lo que hay que desmontar, para recuperar, sin esa carga ideológica, un texto maravilloso que narra la vida llena de desventuras de un gaucho de ficción con el nombre de Martín Fierro.
Creemos que hay que revisar definitivamente la relación entre el gaucho, Martín Fierro y la argentinidad. En todo caso, es fundamental, ¡y apasionante!, ver cómo se tramó esa relación, cuál fue la operación ideológico cultural, primero, y político estatal, después, que cristalizó la argentinidad en la figura de un gaucho. Esa operación fue llevada a cabo entre el Centenario y finales de la década del 30, cuando, como sabemos, tanto el gaucho como su vida se habían transformado casi por completo, integrado sobre todo como peón u obrero al mundo del trabajo, con los cambios abruptos que eso implicó. De todos modos, si hablamos de caracterìsticas del gaucho y de símbolo de argentinidad, creo que se debe al prinicipio romántico (o tardoromántico de los 70 o neoromántico de 1910) de búsqueda de color local, de pintoresquismo, de aquello que le otorgue a “lo argentino” un toque de originalidad. En ese sentido, el gaucho y la gauchesca hernandiana se convirtieron en lo original argentino, eso que parece enorgullecer porque no se encuentra en otro lado, eso mismo que Borges cuestiona rotundamente en “El escritor argentino y la tradición”. Podría decirse que sin la lengua gaucha que asume Hernández al escribir el poema, sin esa “imitación” del habla y del estilo el Martín Fierro no hubiera sido condensador de color local; en esa invención genial se concentra el futuro nacional y canónico del texto. Por supuesto, para reivindicar la figura del gaucho reponiendo las condiciones históricas y polìticas en las que vivió en la segunda mitad del siglo XIX no es preciso llevar a cabo ninguna romantización ni idealización. Igualmente, subrayar la fuerza literaria del Martín Fierro, su increíble politicidad estética, no tendria por qué implicar que lo pensemos como símbolo de lo argentino.

El potencial contemporáneo del Martín Fierro es enorme y diverso, y se aleja de las reelaboraciones de corte literario, como las que hace Borges en sus cuentos para reactualizar, creo, su politicidad. Así como Hernández inventó una forma original para la literatura argentina, así también las lecturas actuales aprovecharon nuevas zonas de experimentación. Pienso en El Martín Fierro ordenado alfabéticamente de Pablo Katchadjan y en cómo, a partir de un texto que inventó una forma original para la literatura argentina se buscan nuevas zonas de experimentación formal (el orden alfabético) que subraya de entrada y de un modo impensado la denuncia polìtica y social.
Seguramente hay toda una producción oral en diferentes regiones, que en muchos casos aparece musicalmente.
domingo, 27 de diciembre de 2020
"La Partida de Martín Fierro" obra Póstuma de Antonio Berni se encuentra en la Ciudad de Gral. San Martín (Perdriel entre San Martín e Intendente Campos)
Por el Prof. Julio R. Otaño
Desde 1979 el comisionado intendente (Facto) Juan Narváez, acompañado de la Directora de Cultura Dra. Amanda Ballester, solicitaron al maestro José Doval, entonces Director de la Escuela de Bellas Artes de la Municipalidad, recomiende tres artistas plásticos de valía para realizar “un mural de homenaje al Martín Fierro en la esquina de las avenidas 25 de Mayo y la Av. Perdriel”. El maestro Doval recomendó a los artistas Soldi o Berni y el comisionado Narváez se decidió por Antonio Berni.
Recuerda el maestro Doval que el maestro Berni no quiso en principio aceptar el encargo por ser contrario a la existencia de los gobiernos militares; sin embargo se quedó pensando en ese desafío y finalmente ACEPTÓ. El maestro Antonio Berni invitó al maestro Doval a su taller de la calle Lezica de la Capital Federal para mostrarle d dibujo de un proyecto para realizar un Monumento al Martín Fierro. Era buen homenaje a D. José Hernández aunque se alejaba del pedido de hacer un mural Doval recordó que gratamente sorprendido por la grandeza y belleza del proyecto, le comentó a Berni: "¡Pero esto es un monumento!", a lo que Berni le respondió: "¿No me tenés confianza?"....
Más tarde de la misma forma reaccionará el comisionado de
San Martín, pero aceptó el proyecto del Monumento.
El maestro Doval comentó que Berni “decidió hacer un jinete subiendo al caballo de espaldas inspirado en los últimos versos de La Vuelta del Martín Fierro, que cuentan que gaucho montó dando la espalda a
sus hijos para que no lo viesen llorar por
la despedida”
El 10/11/1980 se firmó d contrato entre el Municipio y el maestro Berni por U$S 10.000 dólares para realizar un gaucho a caballo, símbolo inequívoco de la raíz profunda del poema épico "Martín Fierro
La fábrica Piave
Cuando Narváez aprobó el monumento al Martín Fierro. Berni se reúne con su
amigo el escultor Ennio Iommi en su estudio de la calle Lezica para
consultarlo: "tengo que hacer una escultura, y como vos estás con los
hierros...", le dijo.
–¿Un pintor, una escultura? Está bien que estemos en un país surrealista,
pero... Bueno, quizás algún día yo haga una pintura — le dijo Iommi.
–Tengo que hacer un caballo y un gaucho en tamaño natural, firmé un contrato
con la Municipalidad de San Martín.
–¿Pero en qué forma? Porque hay muchas: tallado, modelado...
–No, yo no quiero nada de eso.
–Bueno, también podés hacerlo así: primero armás la estructura del caballo en
acero inoxidable, y después lo vas forrando en pedazos de bronce, todo
martilinado...
–¡Eso es lo que yo quiero! Pero necesito tu ayuda, porque imaginate que no soy
escultor... Y necesitaría un taller, también...
–Yo conozco un taller: es una fábrica
que se llama Piave.
Los socios son muy artesanos y te pueden dar una buena mano.
La Fábrica PIAVE de San Martín, ubicada en la calle Ramón Falcón 6133 de San
Martín, en la que contaría con todos los equipos necesarios para realizar la
obra. En ese establecimiento el maestro Antonio Berni trabajó con la ayuda de
Doval todo su último año de vida.
Para ello había realizado un boceto mural de tamaño natural
(pintado con esmalte sintético negro) para “no perder de vista la imagen total de
la obra "
En la Fábrica PIAVE se realizó la
estructura o esqueleto de acero inoxidable insertado en un basamento de piedra
y cemento; luego todo se fue recubriendo con piezas de cobre fundido
especialmente o con chapas de cobre trabajadas y soldadas. El basamento de
piedra tiene una altura de 2,30 metros y el caballo con el jinete y
guitarra, miden otro tanto.
A Lugar del Monumento: Los artistas Berni y Doval sugirieron a la Intendencia
como lugar apropiado para colocar el Monumento la plazoleta lateral de la Av. Perdriel enfrente de la Av. San Martín
-en la entrada desde la capital-, con la idea de lucir la obra dejando espacio
para que la misma pueda ser visitada.
Lamentablemente el 13 de octubre de 1981 falleció el
maestro Antonio Berni antes de la inauguración de su obra; sus restos descansan
en el mausoleo de su esposa en el cementerio de La Recoleta de la Capital.
Inauguración del Monumento: Los actos del Día de la Tradición de 1981 se iniciaron el sábado 7 de noviembre, fecha en que se descubrió el Monumento al Martín Fierro, donde se encuentra actualmente en una de las plazoletas de la Av. Perdriel a 100 metros del lugar propuesto por el artista. El acto de inauguración fue importante y asistieron autoridades provinciales y militares locales, eclesiásticas, instituciones de bien público, boy-scouts y mucho público. Hubo un desfile de tropillas de centros tradicionalistas, carruajes y carretas de época atuendo criollo. El intendente Oscar Bibian entregó a la Srta. Lilly Berni -hija del artista fallecido-, una plaqueta recordatoria y la bendición de la obra correspondió a monseñor Manuel Menéndez. Los festejos continuaron en la Chacra Pueyrredón hasta el 13/11/1981, cuando las autoridades comunales colocaron una placa recordatoria en la tumba que guarda los restos de José Hernández en el cementerio de La Recoleta.
El maestro Berni había programado en su boceto original del monumento –aprobado la colocación de una elegante reja de hierro alrededor de la obra para protegerla y solo en el año 2009 la intendencia colocó la reja.
Doval recordó que el Monumento ya fue agredido dos veces, primero le
cortaron una mano y luego brazo. Luego fueron reparados con éxito por el
profesor Capdevilla de la Escuela de Artes Visuales.
Obra postuma de Berni: El maestro Doval compartió el último año de vida de Antonio
Berni y hoy luce con orgullo cuatro bocetos a escala del
caballo y una gran maqueta madera, todos firmados por el artista. Afirma que el "Monumento al Martín Fierro fue la última obra del maestro
Antonio Berni', aunque también nos recuerda que los
hijos del artista -la señora Lilly Berni y el señor José Antonio
Berni, han afirmado que su última obra fue un cuadro de una mujer desnuda.



