Rosas

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viernes, 12 de junio de 2020

CARLOS MUGICA, EL CURA QUE DA NOMBRE AL BARRIO DE LA VILLA 31 Y QUE MÁS INFLUYÓ A FRANCISCO

Por Ignacio Cloppet   "Miembro del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas", *Miembro de la Academia Argentina de la Historia, Autor de “Perón Íntimo. Historias Desconocidas”

Esta semana se cumple un aniversario del asesinato del Padre Carlos Mugica. Su tumba está en la Villa 31. Y es un símbolo de la opción por los pobres. El 11 de mayo se cumplió 46 años del asesinato del P. Carlos Mugica. Nació en Buenos Aires el 7/10/1930. A los 21 años ingresó al seminario Metropolitano de Buenos Aires, siendo ordenado sacerdote el 20/12/1959 en la Catedral porteña. Como novel sacerdote inició su misión con Mons. Juan J. Iriarte en Santa Fé.  Luego regresó a Buenos Aires para asesorar a jóvenes universitarios y enseñar teología en la Universidad del Salvador. En 1964 desde la Parroquia Santa Rosa de Lima comenzó a ayudar a familias con pocos recursos y desarrolló una acción pastoral en la Villa del Puerto. Esto provocó su acercamiento definitivo al Peronismo.
COMANDO AMELIA: LEONARDO FAVIO Y CARLOS MUGICA
En 1966, fue capellán de los grupos misioneros estudiantiles en el norte de Santa Fe. Allí conoció a tres jóvenes del Nacional Buenos Aires: Gustavo Ramus, Fernando Abal Medina y Mario Firmenich, quienes luego fundarían Montoneros.  Fue uno de los sacerdotes que el 31/12/1967 adhirieron al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Al poco tiempo se produjo una escisión, pues había un sector de sacerdotes tercermundistas más radicalizados que adherían a la lucha armada. En cambio, hubo quiénes tuvieron posturas más moderadas. Entre ellos está Mujica, que se alejó de la justificación teológica de la violencia armada.   Así pues, junto a otros sacerdotes crearon la "Teología del Pueblo", corriente teológica nacida en la Argentina tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín, que ha influido en el pensamiento de Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco. Entre las principales figuras se destacan Alberto Methol Ferré, Lucio Gera, Juan Carlos Scannone, Eduardo de la Serna y Carlos María Galli. La Teología del Pueblo toma la «opción preferencial por los pobres» de la Teología de la Liberación, pero se diferencia de ésta por no centrarse en la «lucha de clases», sino en las nociones de «pueblo» y «antipueblo», y las peculiaridades que toman las luchas populares y la cultura en América Latina, que es ante todo una “comunidad lingüística y de fe, que hacen del continente una “Patria Grande”.   Con el regreso de Perón, Mugica tomó una postura crítica hacia la organización Montoneros, distanciándose de su cúpula dirigente. Públicamente los criticó y les atribuyó el crimen de Rucci: “En este momento, ¡para nada las armas! Para mí muchos de los guerrilleros tampoco son pueblo. Son pequeño-burgueses intelectuales que aprenden la revolución en un libro y no en la realidad, ¡y juegan con el pueblo! ¡Le quitaron la alegría tremenda de experimentar a Perón presidente! Un error tremendo de la burocracia montonera. ¿Quién mató a Rucci? ¡Los montoneros! ¡Lo sé! Los montoneros lo hicieron saber directamente”.  Tras el ataque del ERP a la Guarnición Militar de Azul el 19/01/1974, Mugica dijo: “La violencia ejercida contra un regimiento del ejército, cuyo comandante en jefe es el Teniente General Perón, presidente de los argentinos, además de absurda, y antipueblo, es inhumana y anticristiana”. Carlos Mugica instó a la paz y a apoyar al gobierno constitucional de Perón. Como respuesta, la revista Militancia, órgano de Montoneros, en la sección titulada “Cárcel del Pueblo”, condenó a muerte a Mugica el 28 de marzo de 1974, 43 días antes de su asesinato.
Fotografías, correspondencia, documentación y películas de ...
Si algo caracterizó a Mugica, es que siempre estuvo en contra de la lucha armada. Él sostuvo que los Montoneros no eran peronistas, y por eso lo mataron. Años más tarde Galimberti, reconoció que lo habían matado, aunque los jefes montoneros lo negaron. Antonio Cafiero, reveló por primera vez en TV que el P. Mugica le había dicho 2 días antes de morir, que creía que podía ser asesinado por Montoneros.  La noche del 11/5/1974, fue emboscado -después de celebrar la Santa Misa- cuando se disponía a subir a su auto frente a la iglesia San Francisco Solano del barrio de Villa Luro. Mugica estaba acompañado de su amigo Ricardo Capelli. Fueron atacados y heridos con armas de fuego por varios hombres. Esa misma noche Mugica murió en el hospital Salaberry del Barrio de Mataderos.  Su asesinato y martirio hasta hoy no fue esclarecido. Los Montoneros acusaron a la Triple A, como autora material del mismo. Pero la verdadera historia dice que fueron los mismos Montoneros.  Por iniciativa del equipo de Curas Villeros, el 9/10/1999, los restos del padre Mugica fueron trasladados a la parroquia Cristo Obrero, de la Villa 31, donde ejerció su apostolado. La ceremonia la celebró el entonces arzobispo metropolitano, Monseñor Jorge Bergoglio. quien imploró: «Oremos por los asesinos materiales, por los ideólogos del crimen del padre Carlos y por los silencios cómplices de gran parte de la sociedad y de la Iglesia».  En estos días que el COVID-19 está pegando fuerte en las villas, barrios populares y vulnerables, los curas villeros tienen más que presente para enfrentar las Adversidades de pandemia, las últimas palabras del P. Mujica: “Sabemos que debemos estar ahora más que nunca junto al pueblo”.

martes, 2 de junio de 2020

"El" retrato de Belgrano, a 250 años de su nacimiento....

Por el Prof. Julio R. Otaño
Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano Cumple 250 años....este es su único retrato original (todos los demás se inspiran en él..) fue realizado en Londres (1815) por el artista francés Francois Casimir Carbonnier, para quien posó Belgrano durante su misión diplomática en la capital inglesa.
Dice Bonifacio del Carril de esta obra de gran valor histórico-artístico: “En 1815, el prócer se encontraba en Londres en el desempeño de su misión diplomática con Rivadavia. Allí, posó ante uno de los mejores retratistas, entonces en boga en la capital británica, el francés Francois-Casimir Carbonnier, discípulo de David y de Ingres. El retrato de Belgrano es verdaderamente magnífico ... Este retrato fue copiado varias veces en el siglo XIX, entre otros, por Prilidiano Pueyrredón”. La obra llegó a Buenos Aires en abril de 1822; pasó al poder de Miguel Belgrano, hermano del prócer, y luego a sus descendientes. Es la figura más popularizada del prócer. Durante mucho tiempo se ignoró la identidad de su autor. Según la familia Belgrano la mano izquierda del sujeto del retrato se apoya sobre la pierna derecha en el original, y una plaqueta que sostiene no tiene la misma factura que la del cuadro vendido en 1942. Una bandera que aparece, de dos franjas azul celeste y blanco, correspondería a una carta que mandó a San Martín y que tendría esa forma y color. Por otro lado, ¿Cómo probar que el cuadro había estado tempranamente en la familia? Pues… mediante un retrato de Juana Chas, parienta de Belgrano, pintado por Jacobo Fiorini en 1834 que muestra colgado en la pared el cuadro, idéntico al que está en Olavarría. ¿Y cómo probar que el autor del original era Carbonnier? La prueba, un tanto endeble, es un soneto anónimo y manuscrito que guardaban los Belgrano.
El cuadro actualmente se conserva en el Museo Municipal de Artes Plásticas Dámaso Arce de Olavarría. La obra, un clásico de todos los manuales de historia, fue declarada Patrimonio Municipal en esa localidad de Buenos Aires, en 1996.
En 1978 lo adquirió el Banco de Olavarría y en 1989 fue ampliamente restaurado. La desaparición de la entidad financiera (2002) determinó que pasara al patrimonio del Museo Municipal de Artes Plásticas «Dámaso Arce» de Olavarría, donde aún hoy se conserva. Un cuadro codiciado por su valor. Una obra única, el original frente a tantas copias. Retrata a un hombre humilde, honrado y patriota, que pese a haber tenido una cuna de oro murió en la pobreza

sábado, 30 de mayo de 2020

Andresito: El final y después.


Por el  Prof. Jorge Enrique Deniri
La ocupación de Corrientes, reintegra en su cargo a Juan Bautista Méndez, perol os poderes efectivos son ejercidos por Andresito como Comandante General de las Misiones. En ese carácter, acuartela en la ciudad sus efectivos, vuelve a equiparse de armas, pertrechos, caballada e indumentaria, y logra completar sus preparativos a través de duras requisiciones y contribuciones forzosas, para reiniciar la lucha contra los portugueses en mejores condiciones materiales que nunca.
El 23 de marzo de 1819 abandona la ciudad, su objetivo son nuevamente las Misiones Orientales. Algunas versiones afirman que cumple nuevas órdenes de Artigas, pero no hay mayores elementos de juicio que abonen esa especie. En esa línea, Larguía sostiene que se buscaba cortar las comunicaciones entre Río Grande y Montevideo, empeñando formaciones guaraníes en diferentes teatros de operaciones, coordinadas con el grueso del ejército, bajo el mando del mismo Artigas.Empero, dados los medios de la época, la reducida capacidad táctica evidenciada por todos los beligerantes, y, sobre todo, las gravísimas limitaciones de las líneas de comunicaciones de Andresito, es poco probable que pueda hablarse de un“plan” en el sentido militar del término. Aprecio que un análisis exhaustivo evidenciaría quizá que se impartieron una serie de órdenes y directivas generales,más que una planificación centralizada y de detalle, en torno a una concepción estratégica de dimensiones poco menos que napoleónicas. Con toda su grandeza, Artigas nunca superó militarmente el nivel táctico, y sus enemigos aparecen semejantes. El tiempo y esfuerzo que hubieron de empeñar para vencerlo,evidencian el alto costo de su victoria final. La superioridad, sólo la lograron como efecto colateral de las acciones de Chagas contra los no combatientes.En esta incursión final, Andresito perderá la libertad y la vida.Logra un éxito inicial apoderándose del pueblo de San Nicolás, que fortifica y desde el cual rechaza en mayo un ataque de Chagas. Sin embargo, el 6 de junio,con sus fracciones divididas, - según algunos autores mientras intenta retroceder 
hacia San Nicolás para atrincherarse, tras un vano intento de entrar en contacto con Artigas –cae en una emboscada en el paso de Itá Curubí-.
No parece que Andresito maniobrara con un objetivo claro, sino más bien moviéndose a través de un ir y venir que lo expone al punto que sus enemigos pueden exitosamente tenderle una trampa.Según algunas hipótesis, lo condicionan problemas de remonta, sin embargo,nunca ha emprendido una acción ofensiva mejor pertrechado, y condicionar la reposición de sus equinos a la eventual captura de las tropillas enemigas de Río Grande habría constituido un grave error táctico, no sólo por la carencia de apoyo derivada de la indiferencia o directamente rechazo de las comunidades guaraníes de los siete pueblos, empoderadas por los portugueses, denunciándolo y presionando sobre sus desplazamientos, sino porque si realmente buscaba reunirse con Artigas, el menor riesgo para la maniobra hubiera sido por la ribera opuesta del río, en territorio amigo, incluso para conseguir caballada.  Mi hipótesis es que su principal problema de conducción, es que por primera vez guerrillea casi totalmente solo, sin que lo secunde alguno de sus  principales lugartenientes, como Acevedo, Miño o Campbell. Sin uno de esos grandes asesores a su lado, realizar las apreciaciones y tomar las decisiones correctas se le hace cuesta arriba, el coraje solo no basta, y así en Itá Curubí la masa de sus hombres es masacrada. Los que sobreviven, afrontan una encarnizada persecución portuguesa. Él, tiene menos suerte, el 20 de junio, una patrulla enemiga lo captura mientras intenta retornar a las Misiones Occidentales cruzando el río Uruguay por el paso de San Isidro.  Prisionero, las versiones tradicionales lo dan por muerto mediante veneno en el presidio de la isla Das Cobras. Sin embargo, las investigaciones del Profesor Machón demostraron que quedó en libertad cuando el conde de Casa Florez un español monárquico, realizó gestiones diplomáticas para liberar a los prisioneros artiguistas que, previo juramento de fidelidad al rey, fueron embarcados para repatriarlos. Luego, Machón descubrió que en realidad, aunque Andresito figura en la lista de embarque, por una riña de taberna antes de subir a bordo, fue detenido nuevamente. Allí se pierde todo rastro suyo.¿Qué pasa después? No sabemos.
Algunos imaginaron inclusive que, repatriado,terminó sus días entre los guaraníes de las comunidades de la Banda Oriental. Personalmente, considero, y es sólo una especulación más, que probablemente murió en Brasil, y no mucho después de ser aprehendido nuevamente. De otra forma, una personalidad descollante como la suya, no hubiera podido pasar desapercibida, y menos entre una comunidad del tipo de la guaraní misionera.Ese final, amargo y poco significativo, le llega a Andresito sin que Artigas haga nada en su favor. Otro elemento de juicio para percibir las “adopciones” de Artigas como herramienta política, independiente del afecto parental.  Paradójicamente, son sus enemigos, quienes tienen más clara su relevancia como caudillo, enfatizando que, caído él, las comunidades que lo siguieran hasta las últimas consecuencias, no vuelven a alzarse. Por eso, estimo difícil que lo hubieran dejado en definitiva en libertad, aunque lo hayan hecho figurar en los papeles.En ese terreno, sus admiradores actuales desarrollaron una mística empeñada en aclarar su fin, con una imposible aspiración última de lograr, a partir de las modernas técnicas de antropología forense, recuperar restos suyos para honrarlos, pero, no con epicentro en San Borja o Santo Tomé, sus presuntas localidades de origen; una brasileña y la otra correntina, sino en la actual provincia de Misiones, en Candelaria.  En Corrientes, el anatema de la historiografía capitalina clásica y sus continuadores, ha perdido fuerza, y a tono con los movimientos indigenistas en auge, con una marcada impronta ideológica de izquierdas, en los últimos años se desarrolló en la ciudad de modo sistemático, una campaña vulgarizadora que exaltó su figura y su trayectoria, llegando a calificarlo inclusive como “el primer desaparecido del siglo XIX”. Que hacer sobre todo mediático y de corte político -sindical, rico en lugares comunes, expresiones panfletarias y consignas centradas en un estereotipo que, se dice, revolucionario, de lo que es, y de lo que debe llegar a ser Latinoamérica.  En lo material, su culminación, fue la erección de lo que hoy es quizá el conjunto escultórico local de mayor envergadura. Una estatua de hierro reciclado de 17metros de altura, rodeada de otras de mucho menor porte de sus tenientes, en una plazoleta ubicada en un punto clave de la nueva Costanera. En lo formal, su ascenso a general, en otra decisión claramente de corte político ideológico, que revela la inserción nacional lograda por sus apologetas.  
En síntesis, de ser un desconocido para la mayoría hace dos décadas, hoy,merced a una afiatada invención histórica, Andresito es el héroe epónimo indiscutido de los misioneros, percibido cada vez más con ribetes heroicos por las poblaciones correntinas de la banda del río Uruguay.Llegado aquí, creo que cada quien deberá responderse a sí mismo los interrogantes fundamentales que alojan estas notas, más allá de los mitos y leyendas carentes de todo sustento, a favor y en contra suya, sopesando las que son claras verdades expuestas: Sabemos lo que, de grado o por fuerza, hizo Corrientes por Andresito, ¿qué hizo Andresito por Corrientes? Asimismo,asumiendo que aunque vencido fue un héroe, ¿Es y debe ser un héroe correntino?


El Congreso de Oriente

Por Carlos Pistelli

¿Hubo declaración o juramento independentista en Arroyo de la China?. No tenemos mayores registros de la reunión. Si uno sigue la línea de los congresos anteriores convocados por Artigas, el formalismo de esos tiempos requiere Jurar la Independencia, como pasa en Peñarol o Tres Cruces. Es decir, nadie discute la línea independentista del Patrón Oriental. Lo que se cuestiona en esta nota final, es el hecho de querer agrandar al Congreso de Oriente para nublar al de Tucumán.

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DATOS.

  Artigas hace referencia a la reunión en carta-respuesta a Pueyrredón, con respecto al informe de éste sobre la Declaración del 9 de julio de 1816, “Ha más de un año que la Banda Oriental enarboló su estandarte tricolor y juró su independencia absoluta y respectiva. Lo hará V.E. presente al Soberano Congreso para su Superior conocimiento“. Obsérvese que tampoco hace referencia, tal vez por error del escribiente o desmemoria del Caudillo, a Arroyo de la China o los Pueblos Libres, sino a “La Banda Oriental”. También es cierto que ninguno de los diputados que notificaron inmediatamente del inicio de sesiones (Andino y Cabrera) notifica a sus gobiernos de la declaración, ni tampoco el propio Artigas lo hace al Cabildo de Montevideo (con el que estaba en conflicto) el 30 de junio, ni tampoco en la carta que se cita a continuación, a Buenos Aires. Es decir, un día después de tamaña resolución, no se menciona el episodio trascendente que nos venden(mos) como tal.

   Como los registros de Archivo del Congreso se perdieron tras la invasión portuguesa, es posible que:

   Efectivamente se hayan perdido, destruido, o el propio Artigas haya tomado la decisión de destruirlos para que no cayeran en poder enemigo valiosos documentos. Piénsese que los portugueses le tomaron el cuartel general, no una, no dos, sino en tres oportunidades. Piénsese que Arroyo de la China fue destruida en 1818.

   O están atesorados en el Brasil, siempre dispuesto para guardar información precisa para ser utilizada en el momento más oportuno (para sus intereses, claro está)

  O, conociendo como se han manejado los primeros historiadores de la Región en el Siglo XIX, hayan sido destruidos a propósito.

Entonces, ¿Qué carajo pasó en los casi cincuenta días reunidos?.

Artigas busca la Unión Independentista.

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Como se ve en la carta que grafica este párrafo, Artigas le dice a Álvarez, Ansioso siempre del restablecimiento de la concordia he puesto en ejecución todos los medios, y reuniendo a este fin el Congreso General de los Pueblos y Provincias que se hayan bajo mis órdenes y protección, penetrados todos de exigencia tan santa, resolvieron enviar cerca de V.E. una diputación para tratar tan importante negocio (…) Ya espero que V.E. tendrá la dignación de ver en este paso una muestra de mis ardientes deseos para restablecer la fraternidad y la unión. Una unión tanto más preciosa que no hay un solo motivo que no se emplee en mandarla, y cuyas consecuencias bienhechoras deben hacernos dignos a todos de la regeneración de la América, y de las bendiciones de la posteridad, que la filantropía sea lo que caracteriza nuestra gloria, y nos presente el laurel, y que anunciemos al mundo edificado entre nosotros el templo augusto de la paz para nuestros mutuos anhelos”.

  Era una gran carta, para una gran consolidación de la Causa futura, como solía decir Artigas en la pluma de sus primeros escribas. Lamentablemente, el “capón” que mandaba en Baires, no era quien efectivamente mandaba, ni tenía “la dignación” que Artigas le pedía.

  El Congreso envió esa delegación ante Álvarez Thomas, y sufrió un destrato diplomático que enervó a Artigas: Si yo amo la paz tampoco temo la guerra… Si al recibo de ésta no pone en cualquier punto de esta Banda a los diputados, daré principio, a las hostilidades de un modo escandaloso”. Era la guerra, La triste guerra civil. 

Clausura del Congreso.

   No pasó más nada en Arroyo de la China. Artigas cruzó el charco (el 30 ya estaba en Paysandú nuevamente), con los diputados acompañándolo en su campamento volante. El 12 de agosto, al conocerse el fracaso de las negociaciones con Buenos Aires, clausuró el Congreso. El agrandado Congreso de Oriente, había finalizado.

Importancia del Congreso.

  No caben dudas que los intentos organizativos de Artigas fundan una Nación Popular, aunque otra sea la historia que nos quieran contar. Del Congreso el cual hablamos, hay diputados de las tribus originarias que respondían a su mandato, elegidas por sus pueblos, y que comparten tareas con algunos “copetudos” que nunca faltan. Es que Artigas creía en la voluntad popular como ninguno de los próceres de la Independencia. Podríamos agregar, a una de las tantas adjetivaciones que se hacen de su carrera, que su Revolución, “Es la Revolución de los Cualquiera”: No hace falta ser un doctor, con apellido de abolengo (él mismo tiene uno), médico, funcionario, militar de prestigio. Hace falta sentir la Patria. Ésa por la que morían y peleaban quiénes lo siguieron, A Él, y a tantos otros grandes de la Epopeya, como San Martín, Belgrano, Güemes. Los sueños de los Pueblos conjugan realidad, y los Caudillos elegidos (algunos se ‘hacen’ elegir) lideran los procesos. Peones, capataces, sin tierras, vagos, perseguidos, presos por causas ilícitas, pescadores, copetudos, curas, negros, zambos, mulatos, blancos, indios. Es la Revolución que esbozan los cualquiera, porque cualquiera debe luchar por su Patria, y más cuando la conduce el inquebrantable José Artigas.

  La convocatoria del Congreso, y su breve reunión, establece en el Río de la Plata:

  1. La Democracia Popular mediante el sufragio universal masculino, Hito americano de proyección mundial.

  2. La Confederación de los Cabildos, que es diferente a la Federación de los Estados Provinciales que se firma el 4 de Enero de 1831.

  3. Y la posibilidad de un proyecto social y cultural, político, que contemple a las mayorías como libres realizadoras de su Destino, mediante una política económica (La Ley de Tierras de Septiembre), que pone al Estado como regulador de la economía, a la política como realizadora del Quehacer Nacional, y al Pueblo como artífice de la Causa Grande Americana.

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 Todo eso, es el Congreso de Oriente. Aún en la imposibilidad de encontrar sus actas, el Proyecto de una Nación que fenece en el tratado de Pilar, para dar nuevas esperanzas, porque la Argentina, es una esperanza eterna.

martes, 26 de mayo de 2020

LA TRAMA JURIDICA PARA LA “DESPERONIZACION” DEL PUEBLO – BREVE SINTESIS DE LOS INSTRUMENTOS PSEUDO-LEGALES PERGEÑADOS PARA TALES FINES EN EL PERIODO 1955-1958.-


Por Gustavo Valdes
Durante la semana del 16 al 23 de septiembre de 1955, luego de un largo año de enfrentamientos y conspiraciones, se consumó el golpe de estado que derrocó al gobierno democrático del Gral.  Juan D. Perón. El nuevo mandatario surgido de esa espuria maniobra Eduardo Lonardi asumía la Presidencia de la Nación, y pese a sus planteos acerca de que llevaría adelante una política de conciliación nacional bajo el lema "ni vencedores ni vencidos", reconocía en su primer discurso la dimensión cultural que exhibía la hora, al mismo tiempo qu política y social al exponer que : "... En el orden cultural, nuestra patria ha estado sometida a un proceso de extremada violencia, que afecta la conciencia religiosa de los habitantes. La educación es uno de los problemas esenciales porque en aquella están involucrados la formación de nuestra juventud y el futuro de la Patria. Más que en el texto de las leyes, buscaré la solución en el jerárquico llamado a los hombres de elevada cultura con la experiencia y reciedumbre espiritual indispensables para darnos la solución a un problema que a todos preocupó siempre y ha sido bastardeado por el gobierno depuesto en el intento de convertir escuelas y universidades en instrumentos de su propaganda política de su demagogia y de su afán de corromper conciencias para disponer de elementos dóciles”.
La autodenominada Revolución Libertadora - El Historiador
Tras el renunciamiento patriótico de Peròn, el 20 de Septiembre de 1955 a bordo del crucero ARA 17 de Octubre, impelido por las circunstancias de fuerza mayor y evitar mayor derramiento de sangre, se consumò en el Acta Nro 1 de la Marina de Guerra en operaciones , el pacto entre las fuerzas militares leales al gobierno constitucional y las fuerzas insurrectas, que entre otro puntos sostenía “ el imperio de la Constituciòn en vigor dentro del concepto de la màs amplia libertad y orden”, sin perjuicio de que en la proclama del 17 de Septiembre , suscripta por Lonardi, se menciona a la Constituciòn “ vigente”, que no podía ser otra que la sancionada en 1.949, ratificada por el decreto 42/56 que enumeraba las facultades legislativas que asumìa como presidente provisional en el marco del principio de “ supremacìa constitucional”. Cabe agregar además, que cuando Lonardi tomò juramento a los nuevos miembros de la Corte Suprema, tras desplazar arbitrariamente a los que venían ejerciendo dicha función jurisdiccional, lo hizo haciéndolos jurar por la Constituciòn de 1.949.-
El 12 de Noviembre de 1955 se gesta un “golpe dentro del golpe” cuando los jefes de las fuerzas armadas exigen al presidente provisional la disolución del partido peronista, intervenir la CGT, separar a varios funcionarios a quienes se acusaba de antidemocráticos y la formación de un consejo militar asesor, y finalmente lo obligan a renunciar, profundizándose un período de represión política al peronismo que encubrìa un odio social,  que se desencadenò a partir de la asunción del Gral. Pedro E Aramburu y el almirante Rojas, màs afines a los sectores liberales en lo econòmico y violentamente antiperonistas en lo político-cultural, el 13 de Noviembre de ese año.-
Se publica en el Boletìn Oficial el decreto 3855/55 por el cual se disuelve el Partido Peronista en sus dos ramas, argumentando que dicha medida obedecía a su desempeño y su “vocación liberticida”, puntualizando que “ en su existencia política el Partido Peronista, actuando como instrumento del régimen depuesto, se valió de una intensa propaganda destinada a engañar la conciencia ciudadana para lo cual creo imágenes, símbolos, signos y expresiones significativas doctrinan artículos y obras artísticas,  que tuvieron por fin la difusión de una doctrina y una posición política que ofende el sentimiento democrático del pueblo Argentino, constituyen para este una afrenta que es imprescindible borrar porque recuerdan una época de escarnio y de dolor para la población del país y su utilización es motivo de perturbación de la paz interna de la Nación y una rémora para la consolidación de la armonía entre los argentinos”, agregando también que “ en el campo internacional, también afecta el prestigio de nuestro país porque esas doctrinas y denominaciones simbólicas, adoptadas por el régimen depuesto tuvieron el triste mérito de convertirse en sinónimo de las doctrinas y denominaciones similares utilizadas por grandes dictaduras de este siglo que el régimen depuesto consiguió parangonar”, resolviéndose seguir a Peròn juicio por traición a la Patria y a los legisladores que lo acompañaron “ por haber sancionado y ejercido la suma del poder público”.-
Decreto Ley 4161 de 1956 - Wikipedia, la enciclopedia libre
El 5 de Marzo se publica el tristemente cèlebre decreto 4161/56 , mediante el cual el presidente provisional de la Nación Argentina, en ejercicio del Poder Legislativo que se auto-atribuyera, dispone la prohibición en todo el territorio de la Nación de “ l La utilización, con fines de afirmación ideológica Peronista, efectuada públicamente, o propaganda Peronista, por cualquier persona, ya se trate de individuos aislados o grupos de individuos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, sociedades, personas jurídicas públicas o privadas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas artículos y obras artísticas, que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del Peronismo”, y estipula que “ se considerará especialmente violatoria esta disposición, la utilización de la fotografía retrato o escultura de los funcionarios Peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto el de sus parientes las expresiones “peronismo”, “peronista”, ” justicialismo”, “Justicialista”, “tercera posición” la abreviatura PP. , las fechas exaltadas por el régimen depuesto las composiciones musicales “Marcha de los Muchachos Peronista” y “Evita Capitana” o fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o su esposa o fragmentos de los mismos”. Se veda asimismo “la utilización, por las personas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrina artículos y obras artísticas que pretendan tal carácter o pudieran ser tenidas por alguien como tales creados o por crearse, que de alguna manera cupieran ser referidos a los individuos representativos, organismos o ideología del Peronismo”, y “la reproducción por las personas mediante cualquier procedimiento, de las imágenes símbolos y demás, objetos señalados en los incisos anteriores”, fijándose pena de prisión a quien infringiere tal engendro jurídico, con màs la con inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempeñarse como funcionario público o dirigente político o gremial”, entre otras sanciones represivas.
La monumental aberración glosada precedentemente fue arbitrariamente convalidada por el cimero Tribunal de entonces, sosteniendo su constitucionalidad, y si bien fue derogado por la ley 14.444, la ignominia se restableciò a través del decreto 7165/62, ratificado por el decreto ley 1296/63. En efecto, la Corte en el período 1955/58 sostuvo lo indefendible, al admitir que el gobierno de facto puede ejercer poderes represivos y realizar aquellos actos necesarios necesarios, entre ellos los de carácter legislativo para el cumplimiento de sus fines. Cuadra poner de relieve que màs allà del indiscutible vicio de origen de la norma malhadada y la carencia de facultades del órgano emitente, el decreto 4161/56 importa una violación flagrante e intolerable del principio latino “ nullum crimen nulla poena sine lege”, que implica que nadie puede ser penado màs que por los hechos previamente definidos por la ley como delitos, como tampoco sancionado con penas diversas de las establecidas previamente, que constituyen las bases de la garantía constitucional del debido proceso .-
La llamada “ Carta Republicana de la Revoluciòn – Declaraciones de Principios” del 7 de Diciembre de 1.955 se erigiò como el instrumento jurídico para arrasar contra toda limitación jurìdica imperativa y afianzar el poder supraconstitucional de facto por sobre el orden jurídico legìtimo, que se completò con la Proclama del 27 de Abril de 1956, que derogò la reforma constitucional de 1949  y reestableciò la vigencia del texto constitucional de 1853/60, invocando supuestos “ poderes revolúcionarios” y “ en cumplimiento de sus fines primordiales”. Si bien tales actos no resisten el menor análisis jurídico en cuanto a su legitimidad, la Corte Suprema de facto, parte de la doctrina constitucional y algunos sectores políticos le reconocieron entidad a su auto investido poder constituyente, que se arrogò como fundamento para demoler el orden constitucional vigente previo.-
Sin embargo, las acciones estatales ensayadas luego de 1955 que he referenciado no parecen haber resultados eficaces; en otros términos, esas políticas no pudieron lograr que el período peronista se transformase una página en blanco, o que los muy amplios grupos populares que continuaban dando muestras de adhesión a aquel movimiento reinterpretaran aquella etapa tal como los sectores sociales y políticos dominantes hubieran preferido. Es màs, dicho fracaso se torna patente cuando es evidente que se logró el resultado contrario al deseado por quienes manejaron el aparato estatal represivo: los lugares ausentes, la documentación quemada, las iniciales borradas de pulmotores, sábanas y medias , y los instrumentos jurídicos de la “ desperonizaciòn” se ha resignificado por contraste en poderosos símbolos que conservaban en ellos algo de la fuerza viviente de una convicción militante que no se apaga, y  que se extiende con nuevos y renovados brìos hasta nuestros días.-

El periodismo y el amanecer de Mayo


por José Luis Muñoz Azpiri (h)*
Un detalle del Espíritu de Mayo es la Libertad de Prensa y Expresión, no solo los forjadores de la nacionalidad sino casi todos los forjadores del alma patria han encontrado en la prensa el instrumento de su predestinación. Hay quien  ha supuesto inclusive que, en nuestro país, la historia del periodismo se confunde con la historia de la nación.. La cultura argentina es fruto del pensamiento español y americano, con influencias francesas e inglesas, aplicadas a la acción social. La especulación "in abstracto" apenas ha tenido campo de actividad en nuestro país. Y el periodismo ha sido, fundamentalmente, vocero de dicha inquietud social.
Gazeta de Buenos Ayres - Wikipedia, la enciclopedia libre
 Cuando a un hombre como Mitre, que había sido militar, político, gobernante, poeta e historiador, se le pregunta en un registro electoral de parroquia, cuál es su profesión , responde: "Tipógrafo", o sea, periodista, ciudadano dedicado a difundir y multiplicar los actos del pensamiento, merced a los cuales la vida se transforma en verdad. Ejerció Mitre el periodismo en cuatro repúblicas durante setenta años de ininterrumpido batallar ciudadano y político, su carrera de hombre de prensa abarca, en verdad, su vida toda. Y casi lo mismo podría afirmarse de Sarmiento, cuya obra capital apareció, por entregas, en un periódico y de Echeverría, de Alberdi, de los Gutiérrez y los Varela, como antes pudo haberse sostenido opinión equivalente, de Moreno, Belgrano, Monteagudo o Vieytes.
            Moreno es el patrono civil del periodismo nacional, funda la "Gazeta de Buenos Aires" el 7 de junio de 1810. A pocos días de la Revolución de Mayo, acontecimiento del cual  se celebran 210 años en la actualidad, se dio a publicidad una orden de la Junta, firmada por el Secretario de la misma en la cual se decía:
            "Ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de "Gazeta de Buenos Aires", el cual, sin tocar los objetos que tan dignamente se desempeñan en el "Semanario de Comercio", anuncie al público las noticias interiores y exteriores que deben mirarse con algún interés. En él se manifestarán igualmente las discusiones oficiales de la Junta con los demás jefes y gobiernos, el estado de la Real Hacienda y medidas económicas para su mejor y franca comunicación de los motivos que influyan en sus principales providencias, y abrirá las puertas a las advertencias que desea  de cualquiera que pueda contribuir con sus luces a la seguridad del acierto."
            Dicha orden se publicó el día 2.  En la primera página del periódico se reprodujo una sentencia de Tácito, Autor muy difundido en dicha época, al igual que todos los latinos, referente a los "raros tiempos" en que hay libertad para "decir lo que se siente", frase extraída del libro primero de las "Historias". En España escribió también Quevedo:
            "¿Siempre se ha de pensar lo que se dice,
            nunca se ha de decir lo que se piensa?"
 La histórica Gaceta de Buenos Aires y el Día del Periodista ...   Precisamente, para poder decir "lo que se piensa", apareció "La Gazeta". Dos principios paralelos definieron el programa del periódico: el primero de los cuales se sostenía que "el pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes"; y el por el segundo, se defendía y fomentaba "la libertad de escribir". Uno y otro anhelo constituyen actualmente los pilares de todo periodismo bien encaminado.
            En la edición del 25 de octubre de dicho año, se pide "que el funcionario tema la censura pública, que el magistrado sea inexorable en sostener los derechos de la justicia; el gobernador, infatigable en promover el bien de su pueblo; el ciudadano siempre dispuesto a sacrificar a la patria sus bienes; que conozcan todos que los empleos no honran sino al que se honra a sí mismo por sus virtudes; que un hombre desconocido, pero con virtudes y talentos, no sea jamás postergado por otro en quien el lustre de su casa no sirve sino para hacer más chocante la deformidad de sus servicios; que se promueva a toda costa el honor y la ilustración de la milicia, el respeto del clero, la seguridad del artesano, los privilegios del labrador y la libertad del comerciante". Es prosa ésta forjada en los modelos neoclásicos, a través del filtro francés, y puesta al servicio de los más altos ideales de patria y republicanismo.
            Al efecto que el funcionario "tema la censura pública", la Revolución dictó, en octubre de 1811, la libertad de imprenta. El decreto respectivo, inspirado en las lecciones de Mariano Moreno, es de fecha 26, y su artículo primero reza así: "Todo hombre puede publicar sus ideas libremente sin censura previa. Las disposiciones contrarias a esta libertad quedan sin efecto". Para entonces, el fundador de la "Gaceta" había sido reemplazado en la dirección del periódico por el diputado por Córdoba, Gregorio Funes, y el abogado porteño Pedro José Agrelo, sucesivamente.
            La Constitución de 1819 estableció la libertad de prensa como "esencial para la conservación de la libertad civil en el Estado". Hoy día, como sabemos, el delito de prensa supuestamente no existe en el país. Un periodista sólo puede ser sancionado por aquellos delitos comunes que haya cometido mediante la letra impresa, como la calumnia, la injuria, la extorsión, la incitación al crimen violaciones todas de lay que son sancionadas por el Código penal. Bajo ningún concepto resulta lícito "dejar en paz al incendiario y procesar a quienes lanzan las campanas al vuelo para anunciar un incendio" según ejemplificaba el moralista francés Nicolás Chamfort. Un diario expresa la opinión popular, no la crea o inventa. Aceptar la existencia del delito de prensa equivaldría, por ejemplo, a tipificar una ley acerca de los homicidios cometidos con arma blanca y otra sobre los homicidios realizados por arma de fuego.
            El pensamiento de los fundadores de la nacionalidad entrevió en esta libertad la condición primera y esencial para el mantenimiento de la pureza en la vida pública. Ya se había manifestado al respecto, un siglo antes en la Cámara de los Comunes, un insigne orador británico:
            "Concededme tan sólo la libertad de prensa y permitiré que el primer ministro mantenga una Cámara de los Lores venal. Le dejaré también una Cámara de los Comunes corrompida y servil. Consentiré en que se use y se abuse de su oficio. Le dejaré todos los poderes que le ha conferido su posición para comprar sumisiones y abolir, mediante la intimidación, toda resistencia. Pese a ello y armado únicamente con la libertad de prensa, iré adelante, solo y sin miedo y atacaré a todo su poderosos aparato político. Abatiré la corrupción y la sepultaré bajo la ruina de los abusos que pretendía encubrir".
            Mediante la prensa, recordaba Sarmiento "los pueblos mandan, la opinión se forma y los gobiernos la siguen mal se su agrado..." Cierta vez Bismarck se refirió a los gobiernos que tenían que pagar los platos rotos por el periodismo, pero olvidó sin duda las veces en que el periodismo ha debido pagar por los platos rotos de los gobiernos, con restricciones, censuras, persecuciones y, en los ominosos años de las dictaduras, con las "desapariciones", tanto de los medios de comunicación como directamente de la propia existencia en este mundo.
            Por otra parte, patria, nación, liberalismo o democracia hoy son palabras polisémicas cuyo significado es absolutamente dispar dependiendo de quién las pronuncia, por lo que se hace imprescindible definir perfectamente qué queremos decir con ellas cuando somos nosotros los que las utilizamos puesto que quien quiera capitalizar nuestro hartazgo no sé parará a hacerlo y las empleará como mejor le convenga para sus intereses. Antes de plantear siquiera una discusión o una protesta debemos saber qué significado se da a las palabras que se utilizan en el contexto que nos rodea. De lo contrario, podemos encontrarnos en Plaza de Mayo proclamando consignas libertarias y estar defendiendo la tutela externa o desfilar por Av. de Mayo gritando “¡Abajo el gobierno!” para defender más de lo mismo.
             En esto días que se recuerdan los 210 años del acontecimiento fundamental de nuestro pasado, convocatoria que no habrá de ser desoída por ningún compatriota cualesquiera sean su ideología o condición social y la cual habrá de representar, sin duda, una prenda de paz y de unión entre los argentinos, asociados, en conformidad de esfuerzo y de pensamiento, bajo el signo de la vocación republicana y la libertad, nos resulta sobremanera grato evocar el destello de Mayo que ha representado el funcionamiento de un periodismo libre, digno y severo en nuestro país. Merced a él pudo tener pié de ejecución y convincente logro el anhelo expresado por los integrantes de la Asociación de Mayo y su fundador en la "Ojeada retrospectiva" y "El Dogma Socialista" a través de la serie de proposiciones eslabonadas a la manera de los modelos de Lamennais, que transcribe en dichos escritos:
            "Queríamos que el pueblo no fuese, como había sido hasta entonces, un instrumento material del lucro y poderío para los caudillos y mandones, un pretexto, un nombre vano invocado por todos los partidos para cohonestar y solapar ambiciones personales, sino lo que debía ser, lo que quiso que fuese la Revolución de Mayo: el principio y fin de todo. Y por pueblo entendemos, hoy como entonces, socialmente hablando, la universalidad de los habitantes del país; políticamente hablando, la universalidad de los ciudadanos; porque no todo habitante es ciudadano, y la ciudadanía proviene de la institución democrática.... Queríamos descentralizar el poder, arrancárselo a los tiranos y usurpadores para entregárselo a su legítimo dueño: el Pueblo"
            Tal, el sentido de la fecha que conmemoramos hoy.

* Miembro de Número del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas "Juan Manuel de Rosas" del Ministerio de Cultura de la Nación.


domingo, 24 de mayo de 2020

Hace 210 años.....


Por el Prof. Julio R. Otaño
La “revolución de Mayo” de 1810 es uno de los fenómenos más complejos de nuestra historia. Sus actores tenían tendencias conservadoras y radicales, que iban desde el afán independentista hasta la sincera adhesión al rey, y desde el mantenimiento de la monarquía hasta la instalación de un régimen republicano y popular.  No existió la imaginaria división de criollos y españoles. La ciudad estaba dividida en bandos de ideas y no de nacionalidades
 Archivo:Primera foto del cabildo.jpg - Wikipedia, la enciclopedia ...  Daguerrotipo más antiguo del Cabildo 1850 Época de Rosas
La Juntas surgen en España ante la invasión napoleónica y el confinamiento del Rey Fernando VII Cada “Junta” se hizo depositaria de la soberanía local a nombre del rey. Las que poco tiempo después, delegaron sus poderes soberanos en la Junta Central de Sevilla. Y declaran la guerra a Napoleón Bonaparte, para ello buscaron la alianza con el enemigo histórico, Inglaterra, en guerra contra Napoleón. En el convenio Apodaca-Canning del 14 de enero de 1809 la Junta tuvo que otorgar facilidades al comercio con Inglaterra.  De Hecho el comercio de Gran Bretaña se convierte en el dominante en toda Latinoamérica.   Los reinos o provincias americanas también expresaron su repudio al invasor francés y a Napoleón. Juraron fidelidad a Fernando VII y quedaron de hecho y de derecho sometidas a la Junta Central. Pero también tenían derecho a reasumir la soberanía y crear juntas como en España, y a estar representadas en la Junta Central y en las Cortes Generales.  La Junta de Sevilla retoma la tradición de los Austrias. Sin embargo la igualdad política entre la metrópoli y las provincias no se verificó porque en la Junta los reinos peninsulares estaban representados por 26 diputados y los americanos por sólo nueve, y en las Cortes, España 250 diputados y América 30.
El 21 de mayo de 1810 una multitud armada se presentó en las afueras del Cabildo de Buenos Aires para exigirle a los gobernantes la renuncia del virrey del Río de la Plata, Baltasar Hidalgo de Cisneros, y una convocatoria amplia para debatir la situación del Virreinato. El mismo Virrey accedió al pedido y convocaron a un Cabildo Abierto para el día siguiente.  A las nueve de la mañana del 22 de mayo, de los 450 hombres invitados al debate, se hicieron presentes 250, quienes debatieron durante más de cuatro horas sobre la continuidad, o no, de Cisneros en el cargo, en el contexto de una España debilitada por la ocupación de casi la totalidad de la península ibérica por las fuerzas de Napoleón Bonaparte. Además, la Junta de Sevilla, quién había nombrado virrey a Cisneros, se había disuelto, poniendo en cuestión la legitimidad de su mandato.
En el debate del Cabildo Abierto había dos posiciones enfrentadas. Por un lado, quienes se pronunciaron a favor de la continuidad de Cisneros en el mando. Y por el otro, los que exigían la renuncia del virrey, teniendo en cuenta que había caducado la autoridad que lo había nombrado para el ejercicio del gobierno, por lo tanto, el poder debía recaer en los representantes actuales del pueblo para que estos elijan un nuevo gobierno.  Las voces más destacadas del debate las tuvieron, por el lado de los conservadores, el obispo de Buenos Aires Benito Lué y el Fiscal Villota. Y por el lado de los revolucionarios, Juan José Antonio Castelli y Juan José Paso. Después de una votación, se resolvió que el virrey debía ser reemplazado por una Junta Provisoria Gobernativa.  
Sin embargo, Cisneros realizó una maniobra para presidir esa Junta. Él conservaría la comandancia de las armas y debía ejercer el poder junto con dos españoles moderados (Solá e Inchaurregui) y dos criollos revolucionarios (Saavedra y Castelli). Los criollos y especialmente las milicias cercanas a Saavedra,  se manifestaron en contra y se organizaron para conformar una nueva junta.
El 24 de mayo de 1810, 476 vecinos firmaron una solicitud de creación de una Junta Provisoria Gubernativa, la cual fue designada la mañana del 25 de mayo y quedó constituida por Cornelio Saavedra como presidente; Mariano Moreno y Juan José Paso como secretarios; y Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu, Juan Larrea y Manuel Alberti como vocales. Si bien todavía faltaban varios años para conseguir la independencia total de España, y esta Junta juró fidelidad al Rey Fernando VII, marcó el inicio de la constitución del primer gobierno patrio. 
Por ello atenerse sólo a las actas capitulares para interpretar el 25 de mayo no permite una comprensión profunda del fenómeno.  Para algunos "había llegado la ocasión de alcanzar la independencia política, y con ese fin constituyeron una sociedad secreta Manuel Belgrano, Nicolás Rodríguez Peña, Juan José Paso, Hipólito Vieytes, Juan José Castelli, Agustín Donado y muchos que, como ellos, habían aprendido en los autores enciclopedistas franceses el catecismo de la libertad." Para otros  nuestra revolución forma parte de una reacción Continental, no para separarnos de España sino para liberarnos juntos del yugo absolutista de Fernando VII.
En cuanto a sus grandes figuras: Cornelio Saavedra será el heredero del prestigio y popularidad de Liniers y  como éste, no lo transformó en un auténtico liderazgo.  Le faltó imaginación, fortaleza y conciencia de lugar y hora.   Tenía el dominio del pueblo y del ejército y sin embargo dejó que otros le quiten el gobierno;  Moreno quien se quedó con la Revolución, no era hombre de multitudes, ni siquiera como Castelli o como Paso de los grupos del Café de Marcos. Antes de 1810 vivía confinado en su bufete, y lo siguió estando en su despacho de la Fortaleza. Era un intelectual pero Ha bebido las enseñanzas de los revolucionarios europeos en aquella rica biblioteca del Alto Perú. Pero no se enajena en ellas. No incurre en el error de esos ‘jóvenes afrancesados’ que años más tarde recitan discursos progresistas mientras traicionan el país apoyando una invasión extranjera. (la generación del 37)  Según Ernesto Palacio “Era un político práctico que no estaba atado a ninguna doctrina que no fuera el bienestar de su patria y su gente, los criollos e indios olvidados por el viejo sistema colonial. Aquellos que ensalzan a Moreno como el más alto exponente del liberalismo olvidan que su defensa de la libertad estaba condicionada por los intereses superiores de la Nación y del primer gobierno que asumía la representación de los criollos.  Cuando escribio sobre la libertad de escribir, remarcó que se daría esa libertad pero siempre y cuando no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión y a las determinaciones del gobierno”.  La organización y edición de la Gaceta fue obra fundamental de Moreno, ya que la causa patriota necesitaba una voz que hiciera conocer los puntos de vistas de la Junta, el periódico que dirigió Moreno permitió que en las provincias se conocieran las medidas y opiniones del gobierno. Se publicaba dos veces a la semana y en algunas ocasiones aparecía un número extraordinario. Según cuenta su hermano Manuel, hasta su alejamiento del país, Mariano fue su exclusivo redactor.   Cuando en el mes de diciembre se dio a conocer el decreto que prohibía conceder empleos a los españoles, algunos criollos protestaron por la medida, que no alcanzaba a los que estuvieran empleados a esa fecha. Manuel Moreno opinaba que esta decisión estaba dirigida a terminar con la discriminación que existía hasta el momento, la que impedía a los criollos ocupar cargos de mayor responsabilidad, pero el decreto está destinado a que los enemigos de la Junta se enquistaran en la administración pública para boicotear las medidas que propiciaban el cambio de sistema. A quienes criticaban a Mariano por su intransigencia, su hermano Manuel les contestaba: “Querer una revolución sin males es tan quimérico como una batalla sin desgracias, y así los culpables de las acaecidas en Buenos Aires, que por su fortuna han sido muy raras, son los promotores de la revolución misma”.

martes, 19 de mayo de 2020

¿donde están los restos de Encarnación Ezcurra? ¿En que estado se encontraron 87 años después?

Por el Prof. Julio R. Otaño
Este retrato se convierte en un verdadero ícono que recorre todo el período del segundo gobierno de Rosas. La miniatura entonces no muestra, en sentido simbólico, una mujer, no se trata tampoco de una primera dama sino de una igual que en su calidad excepcional de heroína inquebrantable sostiene el campo político de la fuerza gobernante.
Encarnación Ezcurra - Wikipedia, la enciclopedia libre
Juan Manuel la amó como a ninguna y nadie lo amó como ella...fue su brazo derecho. Militaba, convencía, inducia, sugestionaba....era muy pasional, valiente e inteligente. Con Rosas en el "desierto", ella fue la gran figura política. Como lo relatan Pepe Rosa, Fermín Chávez, Manuel Gálvez o Don Julio Irazusta eran un matrimonio perfecto durante 25 años, hasta el fatídico 20 de octubre de 1838, cuando Encarnación falleció. El dolor fue desgarrador para Rosas. Se encerró durante horas con el cadáver y lloró sosteniéndola en sus brazos. Sus funerales fueron fastuosos. Buenos Aires jamás había visto algo así. Se impuso un luto de dos años. En 1925 el obispo Marcos Ezcurra relató: "El cadáver de doña Encarnación estaba en el mausoleo de Máximo Terrero, en nuestra Recoleta (…). La familia resolvió trasladarlo al sepulcro de los Ortiz de Rosas. Se preparó una urna para las cenizas. Suponíase que el cadáver estuviera hecho polvo. Habían transcurrido desde su muerte ochenta y siete años. Pero, cuál no sería la sorpresa de todos cuando al abrirse el ataúd vimos que el cuerpo de doña Encarnación estaba intacto, incorrupto, tal como si acabara de morir. Los cabellos, la piel de la cara y de las manos, conservaban su integridad, lo mismo que el resto del cuerpo (…) vestía el hábito de Santo Domingo con que doña Encarnación fue sepultada”. “Ochenta y siete años de tumba no bastaron a destruir el cuerpo de aquella mujer hondamente cristiana. ¡Qué digo el cuerpo! Ni siquiera el hábito, ni el peinado, ni las flores que el propio Rosas puso alrededor de su cabeza como un nimbo de santa, presentaban las huellas del tiempo. Todo estaba incólume. Hasta las flores secas podían reconocerse con facilidad. Muchos parientes se llevaron, como recuerdo, algunas. En las manos mantenía el rosario. Y en el rostro purísimo, sin una sola arruga, brillaba una suave sonrisa viviente. No pudo utilizarse la urna para sus despojos. El cadáver fue inhumado por segunda vez, tal como estaba, en la tumba de la familia Ortiz de Rosas, en la Recoleta".
Boveda de los Ortíz de Rozas: a la izquierda Encarnación y a la derecha (con bandera ) Don Juan Manuel.

Testamento de Rosas: Southampton, 28 agosto de 1862.  En el nombre de Dios todopoderoso, y el de María, su Santísima Madre, yo, Juan Manuel Ortiz de Rosas y López, por el presente renuevo éste mi Testamento, que escribo en mi entero juicio, con mi propia mano, y completamente bueno...... Mi cadáver será sepultado en el cementerio católico de Southampton hasta que en mi patria se reconozca y acuerde por el gobierno la justicia debida a mis servicios.  Entonces será enviado a ella previo el permiso de su gobierno y colocado en una sepultura moderada, sin lujo ni aparato alguno, pero sólida, segura y decente, si es que haya cómo hacerlo así con mis bienes, sin perjuicio de mis herederos. En ella se pondrá a la par del mío, el de mi compañera Encarnación.    LA JUSTICIA A VECES TARDA...PERO SIEMPRE LLEGA.